TENTACIONES.

no temáis las tentaciones
Dictado del 10-10-08

Sentir deseos impuros, deseos de beber (alcohol), de cosas pecaminosas, de vicios que se tuvieron antes, sentir (todo eso) no es consentir. El enemigo de la salvación de las almas intenta una y otra vez atacar al alma que abandonó el pecado y volvió su rostro a Dios Todopoderoso. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Con numerosas artimañas y circunstancias se vale el demonio, espíritu del mal, para hacer caer a un alma que se ha arrepentido de su vida de pecado y ya no quiere volver a pecar. Pero como Satanás la tuvo atrapada tanto tiempo, sabe sus debilidades y sabe como hacerla sucumbir, de ahí, que el alma debe acudir a MÍ, Espíritu Divino, Espíritu del bien, para que pueda en ella vencer el bien y no el mal. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

La Santísima Virgen María, terror de los demonios, no dejará caer en el pecado al alma que la invoque y le pida socorro, siempre que sea un alma, que ponga lo que esté de su parte con energía. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Hijos de Dios Altísimo, no temáis las tentaciones por fuertes que sean, porque si no queréis caer en ellas, no caeréis. Superarlas es fortaleceros y prepararos más y mejor para las batallas cotidianas, y llega un momento, que a base de superarlas con Mi gracia divina, se debilitan y pierden mucha fuerza, de forma, que el alma las supera en adelante con facilidad, siempre con la gracia de Dios Todopoderoso.

Pero si esas tentaciones son tan fuertes que teméis sucumbir a ellas, hijos de Dios, id al Sacramento de la Penitencia y confesároslas, porque allí, os alcanzará la gracia de este Sacramento para debilitar esas tentaciones. Id cuantas veces sean necesarias, incluso, diariamente si la situación lo precisara, porque ese Sacramento no es solo para perdonar los pecados, sino también, para prevenirlos y fortaleceros. Yo, Espíritu de Dios, os hablo y os asesoro.

Creo, Señor; fortaleced mi fe; espero, Señor:
asegurad mi esperanza; os amo, Señor: inflamad
mi amor; pésame, Señor: aumentad mi arrepentimiento.

Os adoro como a primer principio, os deseo como a
último fin, os alabo como a bienechor perpetuo,
os invoco como a defensor propicio.

Dirigidme con vuestra sabiduría, contenedme con vuestra
justicia, consoladme con vuestra clemencia, protegedme
con vuestro poder.

Os ofrezco, Dios mío, mis pensamientos, para pensar en vos,
mis palabras, para hablar de vos, mis obras para obrar según
vos, mis trabajos para padecerlos por vos.

Quiero lo que vos queréis, lo quiero porque lo queréis,
lo quiero como lo queréis, lo quiero en cuanto lo queréis.

Os ruego, Señor, que alumbréis mi entendimiento, abraséis
mi voluntad, purifiquéis mi cuerpo y santifiquéis mi alma.
no me inficione la soberbia, no me altere la adulación,
no me engañe el mundo, no me prenda en sus redes el demonio.

Concédeme la gracia de depurar la memoria, refrenar la
lengua, recoger la vista, mortificar los sentidos.

Llore las iniquidades pasadas, rechace las tentaciones
futuras, corrija las inclinaciones viciosas, cultive las
virtudes que me son necesarias.

Concédeme, Dios mío, amor a vos, odio a mí, celo del
prójimo, desprecio del mundo.

Haced que procure obedecer a mis superiores, atender a
los inferiores, favorecer a los amigos, perdonar a los
enemigos.

Venza el deleite con la mortificación, la avaricia con la
largueza, la ira con la mansedumbre, la tibieza con el ardor.

Haced, Señor, que sea en la oración fervoroso, en la comida
sobrio, en el cumplimiento de mis deberes diligente, en los
propósitos constante.

Concededme que trabaje por alcanzar la santidad interior,
la modestia exterior, una conducta ejemplar, un proceder
arreglado.

Que me aplique con diligencia a domar la naturaleza, a
corresponder a la gracia, a guardar vuestra ley y merecer
mi salvación.

Que consiga la santidad con la confesión sincera de mis
pecados, con la participación devota del Cuerpo de Cristo,
con el contínuo recogimiento del espíritu, con la pura
intención del corazón.

Dadme a conocer, Dios mío, cuán frágil es lo terreno,
cuán grande lo celestial y divino, cuán breve lo temporal,
cuán duradero lo eterno.

Dadme que me prepare para la muerte, que tema el juicio,
que evite el infierno y que obtenga la gloria del paraíso.

Por Jesucristo Nuestro Señor

4 comentarios sobre “TENTACIONES.

  1. The Rev. Fr. Melvin Doucette, African Missionary/ 1704 Palmer Road, RR 2

    Tignish, PE (Prince Edward Island) COB 2BO / CANADÁ

    Tel: 902-882-2004 / E-mail: melvin.doucette@bellaliant.net

    PADRE MELVIN DOUCETTE

    Jueves 3 de enero de 2013

    “La Tentación de Jesús”

    (Lectura del Evangelio de San Lucas 4: 1-13)

    “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto, donde estuvo cuarenta días, siendo tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días, y, pasados, sintió hambre. Le dijo el diablo: -‘Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.’ Y le respondió Jesús: -‘Escrito está que no sólo de pan vive el hombre.’

    Llevándole a un sitio alto, le mostró todos los reinos de la tierra en un instante, y le dijo el diablo: -‘Te daré todo el poder de estos reinos y su gloria, puesto que me han sido entregados, y a quien quiero se los doy; si, pues, te postras delante de mí, será todo tuyo.’ Respondiendo Jesús, le dijo: -‘Escrito está: Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él solo darás culto.’

    Le llevó entonces a Jerusalén, y le puso sobre el alero del templo y le dijo: -‘Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: a sus ángeles ordenará que te guarden y te tomen en las manos, para que no tropiece tu pie en alguna piedra.’ Y respondiendo, le dijo Jesús: -‘Está dicho: No tentarás al Señor, tu Dios.’

    Terminada toda tentación, el diablo se retiró de Él hasta el tiempo determinado.”

    Queridos amigos:

    Sabéis que tengo una nueva dirección de e-mail que ya publiqué hace algún tiempo. Es: melvin….@bellaliant.net.

    (A continuación encontraréis el mensaje de Nuestro Señor, Hijo de Dios, entregado al Padre Melvin. Jesús le habló con estas palabras:)

    “Os bendigo, Mi hermano Melvin y todos Mis hermanos que Me seguís cada día. Sabéis que al principio de Mi vida pública fui llevado al desierto por cuarenta días y fui tentado por el demonio. Me tentó de diferentes maneras pero rechacé cada tentación. Jamás haré algo que Me pida el maligno. Os he dado a todos un ejemplo muy claro de cómo no entregarse jamás a las tentaciones del demonio. Debéis estar siempre alerta para no ser engañados jamás por Satanás, vuestro gran enemigo. Quiere que Me rechacéis y lo sigáis. Si lo seguís, terminaréis en el infierno, pero si Me seguís a Mí vendréis conmigo al cielo. Si estáis cerca de Mí tendréis las gracias que necesitáis para decirle ‘no’ al maligno. Por lo tanto, os exhorto a permanecer unidos a Mí, vuestro Salvador que os ama y que vino a la tierra para pagar el precio de todos vuestros pecados. Os amo y deseo vivir para siempre en vuestro corazón.”

    Padre Melvin

    Me gusta

  2. “CUANDO LLEGUE LA TENTACIÓN, ÉL OS DARÁ TAMBIÉN UNA SALIDA…” (NVIC)

    La tentación provoca en nosotros sentimientos de culpabilidad, los cuales nos desaniman, al hacernos argumentar: ‘Si fuera mejor cristiano, no tendría estos pensamientos. He orado mucho al respecto; ¿por qué no me quita la tentación el Señor?’ ¡Nunca estaremos libres de ella! La oración no la elimina, pero sí nos acerca más a Dios, y Él nos da poder para vencerla. “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7). Nos dice la Biblia: “No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla” (1 Corintios 10:13). Cuando venga la tentación, nunca te preguntes qué debes hacer; Dios ya lo ha dejado claro en las Escrituras y nos ha dado Su Espíritu para redargüirnos, guiarnos y fortalecernos.

    Además, tenemos el privilegio de poder acercarnos “…confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16). En Palabras de Richard Blackaby: “Es un error no tomar en serio la tentación. Muchos de los que han sucumbido ante ella, creyeron que eran lo bastante fuertes para resistirla… Cuando estés rodeado de maldad, no des por hecho de que tú eres inmune a ella… apártate de las oportunidades de ser tentado… “…así quitarás el mal de en medio de ti” (Deuteronomio 22:21 LBLA). Aparta cualquier forma de tentación en tu hogar, tus relaciones y tu mente mediante una relación de amor con Dios y el convencimiento de que no puedes conseguirlo en tus propias fuerzas. Cuando José fue tentado a cometer adulterio, huyó (Génesis 39:12). No pueden existir la luz y las tinieblas al mismo tiempo. Huye, entonces, de la oscuridad y dirígete hacia la luz.”

    Me gusta

  3. PROVECHO DE LA TENTACION.

    HACIENDO ORACION POR UNA PERSONA TENTADA, RECIBIO ESTA RESPUESTA:
    (DICE JESUS) YO DI LUGAR A AQUELLA TENTACION Y LA PERMITI, PARA QUE RECONOCIENDO ELLA AQUEL DEFECTO Y DOLIENDOSE DE EL Y SINTIENDOLE, PROCURE REPARARLE, Y NO LOGRANDOLO SE HUMILLE; Y POR ESTE CAMINO SE BORRAN ALGUN TANTO DELANTE DE MIS OJOS OTROS DEFECTOS QUE ELLA NO RECONOCE. LO PROPIO SUELE ACAECER A LOS HOMBRES QUE ECHANDO DE VER EN SUS MANOS UNA MANCHA SE LA LAVAN, Y SE LIMPIAN DE ESTE MODO OTRAS SUCIEDADES QUE NO HUBIERAN LAVADO, SI NO LES FORZARA A ELLO LA INMUNDICIA QUE TAN CLARAMENTE LES DIO EN ROSTRO.

    LIBRO TRES SANTA GERTRUDIS.

    Me gusta

  4. 15 de junio MARÍA VALTORTA CUADERNOS DEL 1943

    Dice Jesús:

    «Es natural que el demonio trate de turbarte. Ya no puede hacerlo sobre la carne, ypor eso trata de turbar tu espíritu.Él cumple con su trabajo. Esto es, intenta desanimar a las almas, asustarlas,hacerlas titubear. Generalmente trata de hacerlas pecar para separarlas de Mí. Cuandono lo logra, porque el alma está bien vigilante y la asechanza no entra, entonces intentaasustarla y meterle pensamientos aparentemente buenos, pero que en realidad sonnocivos.Ves, María. Entre el pensamiento: “Yo seré santa” y el pensamiento: “Es imposibleque yo llegue a ser santa”, el más peligroso y el más contrario a Mí es el segundo. Elprimero no es acto de soberbia, si está corroborado por todos los esfuerzos de lavoluntad para alcanzar la santidad.Yo he dicho: “Sed perfectos como mi Padre”. Diciendo así, no os he hecho unasimple exhortación, sino que os he dado un dulce mandato, dándoos la medida de laperfección: la de Dios, el Perfectísimo. Porque Yo os hubiera querido a todos perfectospara teneros a todos a mi alrededor para siempre.El alma debe por ello aspirar a la santidad, decir a sí misma: “Quiero llegar a sersanta” sin titubeos, sin flaquezas. ¿Reconocéis que sois débiles? Pero Yo sé, mejor quevosotros, que sois débiles, y sin embargo os he dicho: “Sed perfectos”, porque sé que silo queréis, con mi ayuda, podéis ser perfectos, es decir santos.Esto el Maligno no lo quiere. Sabe bien -porque es inteligentísimo- que cuando unalma ha dado el primer paso en el camino de la santidad, ha saboreado el primerbocado de la santidad, cuyo sabor es inefable, se hace añorante de santidad y para élestá perdida. Entonces crea pensamientos de falsa modestia y de desconfianza.”No es posible que yo merezca el Paraíso. Por cuanto Dios sea bueno, ¿es posibleque me pueda perdonar, ayudar? ¿Es posible que yo, incluso con su ayuda, lo puedacontentar? No sirvo para nada”.O también silba sus insinuaciones. “¿Pero te crees que tú puedas llegar a ser santa?Lo que experimentas, sientes, ves, son ilusiones de una mente enferma. Es tu soberbiaquien te lo hace pensar. ¿Tú santa? ¿Pero no recuerdas esto… esto… esto? ¿Y norecuerdas lo que ha dicho Cristo? Tú pensando así cometes un nuevo pecado, el mío.Piensas ser semejante a Dios…”.Déjalo silbar. No merece respuesta. Lo que experimentas es de Dios, lo que piensas
    es mi deseo que se repercute en ti. Por eso es algo santo. Te he dicho cuál es mi signo.Es la paz. Cuando en ti sientes paz es señal de. que lo que experimentas, sientas, ves,piensas es cosa de Dios. Continúa sin titubear. Yo estoy contigo.Cuando nuestro Enemigo trata de fastidiarte demasiado, di: “Dios te salve María,Madre de Jesús, me confío a ti”. El demonio tiene todavía más aversión del nombre deMaría que de mi Nombre y de mi Cruz. No lo logra, pero trata de dañarme en mis fielesde mil maneras. Pero solamente el eco del nombre de María le hace huir. Si el mundosupiera llamar a María, estaría salvado.Por tanto invocar nuestros dos Nombres juntos es algo poderoso para hacer caerrotas todas las armas que Satanás lanza contra un corazón que es mío. Por sí solas lasalmas son todas nada, debilidad. Pero el alma en gracia ya no está sola. Está con Dios.Por eso cuando el otro te turba con reflexiones de falsa modestia o de temor,siempre debes pensar: “No soy yo quien piensa ser santa, sino que es Jesús quienquiere que yo lo sea. Somos nosotros: Jesús y yo. Dios y yo, quienes queremos queesto suceda para su gloria”.¿Acaso no he dicho Yo: “Cuando dos estén reunidos juntos para orar, el Padre lesconcederá lo que pidan”? ¿Pero qué será cuando Uno de los dos es el mismo Jesús?Entonces el Padre concederá la gracia solicitada con medida plena, rebosante,abundante. Porque el Hijo es poderoso en el Padre y todas las cosas están hechas ennombre del Hijo».

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s