PEDIR EL AMOR DE DIOS.

Cuarto Misterio. Habla la Santísima Virgen María DADO A JV VIESCA.
Sobre: Mucho, todavía, tenéis qué aprender porque vuestra vida, no es en lo material, no tiene finalidad para los bienes del Mundo, vuestra finalidad está en el regreso al Reino de los Cielos, en donde se vive ésa intimidad con vuestro Dios.
Hijitos Míos, Yo, como Madre vuestra, ciertamente os cuido, os protejo, os guío y os aconsejo y el mejor consejo que os puedo dar, en éstos momentos, Mis pequeños, es la Humildad y el pedir, de todo corazón, que Mi Esposo, El Santo Espíritu de Amor, os dé una gran sensibilidad para saber apreciar el Amor de Nuestro Dios. No hay nada más grande y más bello que vivir cubiertos, inmersos en el Amor de Nuestro Dios.

Vuestra humanidad pecadora, vuestra humanidad distraída, vuestra humanidad, que ha desperdiciado tanto de Nuestro Dios, no alcanza a comprender todo lo que Nuestro Dios, primeramente, ha creado para vosotros y, segundo, cómo os ha consentido, a pesar de cómo Le habéis tratado.

Mis pequeños, en las Escrituras Yo tomo un segundo plano, Mi primer plano, era la vida íntima con Mi Dios, con Mi Creador, con Mi Esposo, con Mi Hijo.

Cuando un alma se da a Nuestro Dios, no le importa el Mundo, no le importa sobresalir, no le importa que el Mundo hable del alma. El Mundo es superfluo, el Mundo no tiene el valor de todo lo Celestial, en el cual, el alma vive.

Cuando ha sabido escoger, perfectamente y con Sabiduría Divina, el alma, que ya aprendió a escoger la mejor parte, vive inmersa y gozando, en silencio, las Bondades Infinitas de Nuestro Dios. ¿Para qué necesitáis el Mundo y sus supuestas riquezas y valores, cuando tenéis en vuestro corazón al Creador de lo que hay en el Mundo y del Universo entero? Eso es lo que no habéis aprendido a distinguir en vuestra vida.

Nuestro Dios os da todo un océano de riquezas y Bendiciones y vosotros preferís un charquito. Eso es la falta de Sabiduría, que no habéis aprendido a pedir.

Si tuvierais Sabiduría, pero sobre todo, si la pidierais de corazón, se os concedería y así lo dicen las Escrituras, Nuestro Padre nunca os va a negar la acción del Espíritu Santo sobre el alma que pida Sus Dones.

Ciertamente, cuando un alma pide la acción del Espíritu Santo, pide Su Don, y es porque ésa alma ya comprendió la riqueza que es el tener Su Presencia en uno mismo.

Vosotros buscáis nada más la Creación y os conformáis con lo poco de la Creación que veis, en lugar de buscar al Creador, que os puede dar lo que veis y lo que no veis.

¿Ahora entendéis en dónde ha estado vuestro error? No habéis buscado a Quien es el Origen de Todo, de Todo, Mis pequeños, que es Nuestro Dios. Os estáis conformando con un poquito de la Creación, de lo tangible. Ciertamente, Nuestro Dios la ha creado para vuestro bien, pero no Le dais crédito por Su Creación ni Lo buscáis a Él. Tomáis lo creado como vuestro último y único bien, os lo apropiáis, no os soltáis de lo creado, o sea, de lo material y no buscáis a Nuestro Dios, que, ciertamente, no Lo veis, aunque manifestado está en todo lo creado, pero lo creado está muy limitado ahora a vuestras capacidades. ¡Os falta tanto por conocer!

Vuestra mente está velada por el pecado, no os permite discernir muchas cosas, porque, además, no habéis pedido el don del Discernimiento. Si os dais cuenta, sólo buscáis los bienes materiales, buscáis el cómo conseguirlos, el dinero para comprarlos, pero, nuevamente, os repito, no buscáis al Autor, que es Nuestro Dios.

A un padre o a una madre que tienen a sus hijos, que velan por su bien, que les consiguen lo necesario para ser alimentados y vestidos, ciertamente, no les gustaría, que sus hijos no quisieran, en ningún momento entablar conversación con ellos ni estar con ellos, porque los hijos están gozando solamente de la ropa y el alimento recibido, toda su finalidad, toda su vida, es solamente el gozo de ello, el tener, pero no buscan el amor que actúa sobre ellos para que puedan tener lo necesario. No buscan el amor, que es mucho más valioso que todo lo material que se le pueda conceder y, eso es lo que hacéis con vuestro Dios, pedís y pedís, gozáis con lo que compráis y os endiosáis con lo que comprasteis, con lo que obtuvisteis, pero no tenéis ninguna relación íntima de amor con vuestro Dios, ése diálogo de hijo con el Padre y del Padre con el hijo. No buscáis la parte espiritual, sino que os conformáis solamente con lo material. No hay amor en vuestro corazón, no hay agradecimiento hacia vuestro Dios, que, ciertamente, os provee de todo, pero no queréis tener una relación íntima, amistosa, fraterna con Él.

Mucho, todavía, tenéis qué aprender porque vuestra vida, no es en lo material, no tiene finalidad para los bienes del Mundo, vuestra finalidad está en el regreso al Reino de los Cielos, en donde se vive ésa intimidad con vuestro Dios. Los momentos de dolor y soledad que tendréis en ésta purificación, os llevaran a entender, lo que no habéis entendido, ésta realidad, y hasta podría decir, ésta obligación de tener una vida de familia, una vida de relación con vuestro Padre, con vuestro Dios.

Entended, Mis pequeños, que todo esto será para vuestro bien, para que realmente pongáis todo en su lugar, porque satanás se dedicó a separaros de vuestro Dios. Tenéis que regresar al Padre, porque, Él, os está esperando y, cuando lleguéis a Él, es cuando aprenderéis a gozar lo que es el Verdadero Amor del corazón.
Gracias, Mis pequeños.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s