COLOQUIOS DEL AMOR DIVINO

COLOQUIOS CON EL AMOR DIVINO DADO A AGUSTIN DEL DIVINO CORAZON.
Coloquio Nº 1
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo:
Julio 07/2012 (01:27 pm)
Alma: Señor, bendice a este Tu pueblo; Señor, deja una huella imborrable en cada corazón.
Jesús: Ya he dejado una huella de amor, un toquecito de amor en cada corazón abierto y
dispuesto en recibir Mis Gracias. Ya he dejado una huella imborrable en cada alma generosa
que ha escuchado Mi llamado, Mi Voz; Voz que ha calado en lo profundo de cada corazón y les
ha llevado a suspirar de amor.
Alma: Señor, que seas Tú el Timón de nuestras vidas; que seas Tú, Señor, el Capitán que
dirija este navío por medio de la alta mar; que no nos dé miedo atravesar por en medio de
vientos fuertes encontrados o mareas altas.
Jesús: Soy el Piloto de vuestras vidas, quiero tomar vuestros corazoncitos para Yo mismo
direccionaros. Quiero ser la Brújula que os muestre el Oriente y el Occidente, el Norte y el Sur.
Quiero daros la seguridad y la certeza de que estando a Mi lado nada os sucederá; podréis
atravesar por en medio de los ríos y no os ahogaréis; podréis atravesar por en medio de
fuertes torbellinos y no seréis arrastrados, y mucho menos arrancados de Mi Regazo Paterno.
Quiero ser vuestra única ilusión, la máxima y la constante en vuestras vidas. Quiero que
penséis en Mí desde el mismo instante que abráis vuestros ojos en cada amanecer. Quiero que
sintáis el arropo de Mi Madre en cada anochecer.
Alma: Señor, danos la Gracia de una conversión de corazón; danos la Gracia, Señor, de pensar
sola-mente en dar gloria y honra a Tu Santo Nombre; danos la Gracia, Señor, de sentirte
siempre a nuestro lado aun en nuestros momentos de soledad.
Jesús: Sed como niños, comportaos como niños. Siempre permaneceré a vuestro lado como
un buen Padre vela por el bienestar de Sus hijos. Aún en la soledad Me haré sentir, aún en la

Page 99
99
tristeza verteré en vuestros corazones gotitas de Mi Amor, sorbitos de Mi Amor para que
sonriáis y sintáis paz en medio del sufrimiento. El día en que descubráis verdadera-mente Mi
Presencia en vuestras vidas, y sintáis que os he salido a vuestro camino y si sois dóciles, si
lloráis vuestros pecados y reparáis por vuestras culpas, os concederé la Gracia de una
conversión de corazón, conversión perfecta y transformante, de tal modo que terminéis viendo
con Mis Ojos, escuchando con Mi Oídos, tocando con Mis Manos, caminando con Mis Pies y
sintiendo con Mi Corazón.
Alma: Señor, despierta en cada uno de nosotros amor por la Eucaristía, ansias de soledad,
deseos de escucharte desde Tu Sagrario.
Jesús: Desde este mismo instante derramo rayitos de Luz que brotan de Mi Corazón
Eucarístico, rayitos de Luz que os herirán de amor y a partir de este instante sentiréis el anhelo
de encontraros Conmigo en la soledad de Mi nuevo Getsemaní. En Mi Excelso Trono os haré
sentir Mi Amor, sanaré vuestras heridas con el óleo bendito de Mis Sagradas Llagas. Desde este
mismo instante renuevo vuestra manera de pensar y de actuar. Ya no podréis vivir si no Me
sentís a vuestro lado; ya no pasaréis de largo por una capilla o por un templo. Saetaré vuestros
corazones con Mis rayos de Luz y os atraeré como imán se adhiere al metal, y por un instante,
por unos minutos o quizás por unos segundos, os bastará encontraros Conmigo en esta
pequeña porción del Cielo en la Tierra y os daré la fuerza que necesitáis para continuar con
vuestra jornada; jornada del día en la que Me rindáis gloria y alabanza por ser vuestro eterno
Dios, Presente en la Sagrada Eucaristía.
Alma: Señor, enséñanos a llevar la cruz, a cargar con la cruz de cada día, sin reproches, sin
lamentos, Señor, enséñanos, Señor, a aceptar la cruz de la enfermedad.
Jesús: Amados Míos, entended que sin cruz no entráis al Cielo. Acaso cuando fui aprehendido
como un criminal, cuando Mis Huesos fueron dislocados y bruscamente extendido Mi Cuerpo
Santísimo en la Cruz Me lamenté, o lancé improperios contra todo un pueblo que Me atacaba.
Supe en todo obrar de acuerdo a la Divina Voluntad de Mi Padre; antes bien, añoraba y
deseaba el momento de abrazar la Cruz; Cruz que sería madero de victoria, porque a través de
Mi Muerte en Cruz redimiría al género humano de todo pecado; a través de Mi Muerte en Cruz
pagaría vuestra deuda contraída por el pecado. No penséis que ya no os amo cuando os sintáis
enfermos, cuando decida probaros a través del sufrimiento; es que necesitáis pasar por el
fuego de la tribulación, necesitáis ser refinados como oro y como plata. Recordad que un
corazón manchado, un corazón teñido de oscuridad o salpicado del lastre del mundo no podrá
entrar al Reino de los Cielos. La Cruz os pule, os talla, os da perfección. La Cruz os asemeja al
Mártir del Gólgota, al Mártir del Calvario.
Alma: Señor, y qué decir aquellas veces cuando nos sentimos en momentos de desierto, en
momentos de aridez; aquellas veces cuando no nos provoca orar, Señor, o la oración se hace
demasiado rutinaria. ¿Qué hay que hacer?
Jesús: Amados Míos, aún en el desierto sentiréis una fuente de agua viva; fuente de agua viva
que os refrescará; fuente de agua viva que remojará la tierra estéril de vuestro corazón.
Muchas almas, en momentos de desierto, en momentos cuando ya no sienten Mi Presencia, Mis
dádivas divinas, se alejan de Mí, caen de nuevo en los peñascos del mundo y muchas de estas
pobres almas han sucumbido, han fracasado, han olvidado los pactos de amor que un día Me
juraron en el Sagrario. En vuestros momentos de aridez espiritual acudid a la Fuente de Mi
Sagrario. Si no os fluyen palabras, vuestra mera presencia es oración; si no os sale de vuestro
interior palabras, Me basta con escuchar un, ‘Te amo’, de vuestros labios; Me basta con
escuchar, ‘Aquí estoy, Señor, aún en mi aridez, aún en mi momento de desierto, pero tengo la
fe, mis ojos y mi corazón puestos en Ti.’ En vuestros momentos de aridez espiritual repetid
jaculatorias, San Francisco de Asís entraba en éxtasis y en oración profunda con sólo repetir y
decir, ‘Mi Dios y mi todo; mi Dios y mi todo; mi Dios y mi todo.’ En vuestros momentos de

Page 100
100
aridez espiritual pedidle también a vuestro Santo Ángel de la Guarda, él como vuestro Guardián
y Protector, os acercará a Mí, quebrantará vuestros espíritus y os sumergirá en alabanza
contemplativa.
Alma: Señor, sabemos de que Tú nos amas con amor de Padre, con amor de Amigo, con amor
de Hermano; y ¿qué hemos de hacer cuando algunas veces ponemos nuestra confianza más en
la creaturas, en los hombres, y vienen los desengaños, las heridas, las desilusiones?
Jesús: Amados Míos, Soy el Dios verdadero que ha bajado del Cielo y se ha quedado hasta la
consumación de los siglos en la Hostia Consagrada. Entended que el ser humano es frágil por
naturaleza; el amor humano muchas veces coacciona, manipula, reprime, es egoísta, mientras
que Mi Amor es ilimitado, incondicional. Me doy sin reservas a todas aquellas almas que Me
buscan y, de hecho, Me dejo encontrar. Gran error poner vuestra confianza en los hombres. Si
tenéis plena convicción que estoy en el Sagrario, venid a Mí, que aun en la simpleza de la
Hostia Consagrada Me dejaré ver con vuestros ojos del alma. Aquí, en el Sagrario, seré vuestro
Confidente, vuestro Amigo; Amigo dispuesto en escucharos y en daros la ayuda que necesitáis
en ese momento, quizás crucial de vuestras vidas. No pongáis vuestras ilusiones, vuestras
esperanzas y confianzas en las creaturas. Soy el Dios que os ha engendrado en el vientre de
vuestras madres, os he creado a Mi imagen y semejanza; Soy el Dios que todo lo puede y obra
según sea vuestra fe, no os defraudaré, os consolaré, os levantaré, os animaré a continuar la
marcha. Siempre el Amigo fiel os esperará en Su Tabernáculo de Amor. Siempre Jesús, el
Humilde Hijo del Carpintero, os espera en Su ebanistería divina para tallaros, puliros y daros
perfección de alma y de espíritu.
Alma: Señor, y qué hemos de hacer en aquellos momentos de desesperación, en aquellos
momentos en que aún creyendo de que Tú nos ayudas y nos auxilias, entra la congoja, entra el
desánimo, Señor.
Jesús: No permitáis que la turbación entre en vuestro corazón. La turbación os la pone el
enemigo del alma para sembrar caos, para llevaros a la ruina espiritual. Sosegad vuestro
corazón agitado en Mi Presencia Eucarística y sentid Mi Presencia Eucarística, Mis Palabras,
como brisa suave que entrapan vuestra alma y os llevan a la paz, al regocijo. Entended que
todo problema tiene solución, no hay dificultad en la que no os pueda ayudar. Sólo necesitáis la
fe de la hemorroísa, ella con su enfermedad tenía la convicción plena que con tan sólo tocar la
orla de Mi Manto quedaría sana y vosotros qué fe tenéis en Mí, ¿acaso os encerráis en vuestros
problemas, os ahogáis en vuestras dificultades?, ¿acaso llegáis a Mí en el último momento de
vuestras vidas a contármelo todo? Cuando todo lo conozco, cuando todo lo sé. La turbación de
espíritu es gangrena mortal que os pudre interiormente y os hace añicos. Conservad la paz,
excesiva confianza en Mí que todo lo puedo y obro prodigios grandes si sois dóciles, si sois
obedientes y abiertos en recibir Mis Gracias.
Alma: Señor, y cuando hemos pecado tanto, cuando nos hemos apartado tantos años de Tus
Leyes, cuando hemos violado Tus Mandamientos, Señor, cuando tantos años de nuestras vidas
fueron desgastados y tantas veces abusamos de Tu Misericordia Divina; Señor, cuando no
valoramos el Sacramento de la Confesión, nos confesábamos y al instante pecábamos. ¿Qué
piensas de ello? ¿Qué quieres enseñarnos, Jesús?
Jesús: Recordad que Soy el Buen Pastor que va tras la oveja perdida y una vez la encuentra la
lleva sobre Sus Hombros y le sana sus heridas. ¿Cuál fue Mi actitud con el hijo pródigo? Aquel
hombre tentado por el mundo, aquel hombre saturado de pecado, ¿acaso le recriminé cuando
se presentó ante Mí, pidiéndome perdón? De inmediato le puse ropajes nuevos, ceñí nuevas
sandalias, puse en su dedo una argolla, eso mismo hago y haré con todos vosotros el día en
que lleguéis a Mí pidiéndome perdón. ¿Qué hice con la mujer pecadora cuando fue vista,
atrapada de manera infraganti, mientras todo un pueblo le juzgaba? Yo escribía en la tierra,
¿qué dije? —Quien esté libre de pecado que le arroje la primera piedra. A ella, en ese instante,

Page 101
101
le liberé de sus ataduras, de sus vicios y esclavitudes. Mi mirada de Amor le purificó y le
perfumó la hediondez que llevaba dentro, no la censuré, tan sólo le invité a ser buena, a
cambiar de vida. El amor es ternura, es terapia para el alma y el corazón herido, enfermo. Soy
un Dios de Misericordia y siempre os estaré esperando en Mi Tribunal abierto las 24 horas del
día; Tribunal en el que siempre entraréis siendo culpables y saldréis libres, exentos de toda
culpa. Recordad que donde sobreabundó el pecado, sobre abunda la Gracia. Reparad por
vuestros pecados, tened un corazón contrito y humillado, y recibiréis Gracias. Mi Perdón ya os
lo he dado, ¿acaso os parece poco Mi Muerte e inmolación en la Cruz?
Alma: Señor, gracias por todo lo que Tú nos enseñas; gracias, Señor, porque la paz entra en lo
profundo de nuestro corazón y cala en la profundidad de nuestra alma. ¿Cómo debemos de
comportarnos? ¿Qué es lo que más Te agrada a Ti Señor? ¿Cuál es la mejor de las reparaciones
que quieres que hagamos?
Jesús: Comportaos de acuerdo a Mi Evangelio; os he dejado unas normas, unas leyes, Mi
Palabra Divina no puede pasar desapercibida en vuestras vidas. Leed y meditad las Sagradas
Escrituras, allí aprenderéis a ser santos. La mejor de las repara-ciones que podéis hacer y
desagraviar los ultrajes a Mi Sacratísimo Corazón es convirtiéndoos del todo a Mí, dejad la vida
de pecado; el pecado es ruptura a Mi Filiación Divina; el pecado deforma vuestra alma,
ensombrece Mi Luz; el pecado os hace títeres de satanás. La mejor de las reparaciones: una
conversión de corazón, conversión perfecta y transformante. Aprended a rechazar el pecado,
buscad a toda costa la santidad, comportaos como ángeles en la Tierra.
Alma: Señor, María, la Mujer del Fiat; María, la Elegida del Padre Eterno para ser Tu Madre, la
Madre del Salvador.
Jesús: Amadla en extremo; amándola a Ella Me amáis a Mí, dejaos tomar de Sus virginales
Manos porque es el camino seguro de encuentro Conmigo. Ella es la Puerta del Cielo siempre
abierta. Su Corazón Inmaculado exalta de gozo cuando os escucha rezar el Santo Rosario;
Santo Rosario que os hará fuertes en la tentación; Santo Rosario que formará una coraza de
protección en vuestra vida espiritual y satanás no podrá con vosotros. Cuando estaba en la
Cruz, pronunciando Mis últimas Palabras, llamé a Mi amado discípulo Juan y le dije: ‘Hijo, ahí
está tu Madre’, y a Mi Madre, ‘Madre, ahí está Tu hijo’. Desde aquel instante Ella os acogió a
todos vosotros como Sus hijos amados. Desde aquel instante Ella extendió Su Manto maternal
sobre todos los hombres de cualquier época, de cualquier cultura. Y Ella siempre os estará
esperando para abrasaros con la Llama de Su Amor Santo; Ella os estará esperando para
interceder por vosotros en vuestras necesidades, dificultades.
Alma: Señor, tanto nos hablan del pecado, de las consecuencias nefastas del pecado, Señor, y
caemos, Te herimos, Te lastimamos.
Jesús: Hijo amado, el pecado Me lleva a un nuevo Getsemaní. El pecado flagela de manera
inmisericorde Mi Cuerpo Santísimo. El pecado agranda las Llagas de Mis Manos y de Mis Pies. El
pecado traspasa Mi Corazón Agonizante de lado a lado. El pecado deforma el alma de todos Mis
hijos. El pecado ha llevado a la condenación eterna a un sin número de almas. El pecado se
roba Mis Gracias. Permaneced en estado de Gracia. Buscad al Sacerdote, os perdonaré, os
liberaré de vuestro yugo y esclavitud a través de su bendición. Buscadme a Mí, cuantas veces
caigáis, os levantaré y os daré ánimos, fuerzas para que derrotéis las fuerzas tenebrosas del
mal con el sacrificio, la mortificación, la penitencia. No juguéis con lo más sagrado de vuestras
vidas, la salvación de vuestras almas; no os acomodéis jamás a los criterios del mundo. Pecado
seguirá siendo pecado frente a Mi Presencia, el pecado trae consecuencias nefastas en vuestra
vida espiritual, os separa de Mí, os pone una valla entre tú y Yo. Lo oscuro no se mezcla con lo
claro, vuestro corazón debe permanecer radiante como una estrella, nítido y transparente
como el agua. No puede haber mitad oscuridad y mitad luz. Haced un propósito en este día,
alcanzar la santidad a toda costa. Imitad el heroísmo y la valentía de los Santos, ellos supieron

Page 102
102
y aprendieron a vencerse a sí mismo; ellos domaron, colocaron freno al potro o caballo brioso
que llevaban dentro; ellos se asemejaron al Santo de los Santos.
Alma: Señor, y qué decir de aquellas personas que dudan de Ti en la Eucaristía, o de aquellas
personas que se atreven a recibir Tu Cuerpo y Tu Sangre en pecado mortal; personas que han
recibido un mal consejo, Señor, y vemos que en este mundo actual lo Sagrado va perdiendo
valor e importancia.
Jesús: Un Jueves Santo instituí el Mandamiento del Amor. Un Jueves Santo instituí el
Sacerdocio. Un Jueves Santo decidí quedarme hasta el fin de los fines, hasta la consumación de
los siglos Presente en la Sagrada Hostia. Pensé en vosotros, no quise dejaros solos y mucho
menos huérfanos. Pero los intelectuales, los empíricos, aquellos que sólo creen en aquello que
puede ser controlado y verificado a través de los sentidos, siembran dudas en las almas
sencillas y buenas. Mi inventiva de Amor parece ser que no ha sido lo suficiente para
demostrarle a la humanidad entera Mi gran Amor, Mi derroche de Misericordia y Ternura para
con todos vosotros. Vosotros, que sí tenéis fe en Mí, reparad en el Sagrario por aquellos que
creen que la Hostia Consagrada es un embuste, un engaño; tarde o temprano se darán cuenta
del error, del gran error. Vosotros, que os acercáis a Mí con espíritu de fe, amadme por
aquellos que no Me aman, adoradme por aquellos que no Me adoran, glorificadme por aquellos
que no Me glorifican. Y eso bastará para que el manto de Mi Misericordia se extienda aun sobre
las almas más pecadoras, sobre las almas más embadurnadas de pecado. Y qué decir de
aquellos pobres hijos Míos que sin las debidas licencias o disposición para recibirme en Mi
Augusto Sacramento se atreven a comulgar las Especies del Pan y del Vino en pecado mortal.
Pobres almas, están bebiendo y comiendo su propia condenación y destrucción. Pobres almas,
hacen de sus corazones guillotinas de martirio para Mi Cuerpo adorable. Vuestro corazón,
amados Míos, purificadlo en el Sacramento de los Ríos de la Gracia, perfumadlo primero con el
nardo de la santidad y de la virtud y una vez estéis aptos para recibirme no tengáis miedo, los
latidos de Mi Corazón Eucarístico se confundirán sin cesar con los vuestros.
Alma: Señor, y aquellas personas que fueron llamadas para una vida sacerdotal, religiosa
desde el vientre de sus madres y no Te respondieron, o por cobardía lo dejaron todo.
Jesús: Hijo amado, a cada uno le encomiendo una misión, una tarea específica qué cumplir.
Los hombres aún no han valorado ni han comprendido la grandeza y la dignidad del
Sacerdocio, algunos no han comprendido el gran Amor y el derroche de Misericordia que tengo
con las almas consagradas. Almas que han dejado aun sus propias familias, veredas, pueblos o
han tenido que salir de sus propios países para llevar la Buena Nueva a toda creatura. Los
hombres no han comprendido la grandeza de la vocación religiosa. Las almas que siendo
llamadas a la vida sacerdotal o religiosa y se han dejado cautivar por el mundo, siempre
llevarán un vacío en su corazón. Por momento, la nostalgia y el recuerdo, pero como Soy un
Dios Compasivo, Misericordioso, Mi Ternura y Mi Amor siempre, siempre les acompañará. Si
alguno de vosotros, sentís un llamado a dejarlo todo por el Todo, vale la pena que os
aventuréis a caminar tras la huellas del Maestro de sandalias desgastadas. Vale la pena que no
escatiméis en generosidad, os pagaré el ciento por uno.
Alma: Señor, gracias por lo que Tú nos enseñas, has invadido nuestro corazón de Tu Paz. Nos
miras con amor, con ternura. Señor, gracias porque Tú sanas; gracias porque Tú restauras, Tú
liberas. Gracias porque algo nuevo sentimos que obras en nuestras vidas. ¡Aleluya, Señor!

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s