ADULTERIO, DIVORCIO Y FAMILIA.(JESUS). DADO A MARIA VALTORTA.

DIVORCIO
Las Sagradas Escrituras dicen: ”Se acercaron unos fariseos a Jesús y le preguntaron:
” ¿Es lícito a un hombre repudiar a su mujer por cualquier motivo?”.
Jesús respondió:
“¿No habéis leído que el Creador, desde el principio, les hizo varón y mujer y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne”? (Gen. 2,18). De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por consiguiente lo que Dios unió, no lo separe el hombre.”
Dijeronle:
“¿Por qué Moisés mandó dar documento de divorcio y repudiarla?” (Dt. 24,1). Él contestó: “Por vuestra dureza de corazón, os permitía repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así; y yo os digo: Quien repudia a su mujer, salvo en caso de adulterio, y se casa con otra, comete adulterio, y el que se casa con una repudiada, comete adulterio” (Mat. 5,27 y 19,3). “La mujer casada está ligada al marido mientras vive. Tenida por adúltera si se une o se casa con otro” (Rom. 7,12).

Jesús dice: “Mi mandato dice: Lo que Dios unió, no puede, por motivo alguno, separarlo el hombre” (Mat. 19,5). Porque separar equivale a incitar al adulterio.

El pecado del adulterio lo comete no sólo el que peca materialmente, sino también el que produce las causas del pecado, poniendo a una criatura en trance de pecar. Y vaya esto no sólo para los maridos que abandonan a sus mujeres y para las mujeres que abandonan a sus maridos, sino también para los padres de unos y de otros, que con perversa intención y egoísmo, meten cizaña entre los cónyuges. O para esos mendaces amigos de la casa, que con embustes o azuzando, forjan fantasmas entre los esposos hasta el punto de hacer insoportable la convivencia de ambos. En verdad os digo: si los esposos acertaran a vivir aislados, en su mútuo afecto y amor a sus hijos, el 90 % de las separaciones no se producirían” (Cuad. 44, pág. 468).

“Habéis oído: No cometerás adulterio”. Pues yo os digo: Quien mira a una mujer codiciándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón (Mat. 5,27). Pues ninguna razón justifica la fornicación; ninguna. Ni el abandono, ni el repudio del marido, ni la compasión hacia la repudiada. Tenéis un alma sólo. Cuando se une a otra por acto de fidelidad, que no diga mentira. De otra manera, el cuerpo bello con el que pecáis irá con vosotros, almas impuras, a las llamas” (Hombre Dios. Vol. 3, pág. 209).

v “Sólo la muerte rompe el matrimonio. Acordáos de ello. Si hicisteis una elección infeliz, soportad las consecuencias como una cruz, siendo dos infelices; pero santos, sin hacer más infelices a los hijos, que son inocentes y sufren estas situaciones desventuradas. El amor a los hijos os debería hacer recapacitar” (Hombre Dios. Vol. 3, pág. 209).
v
v “El marido que va a otros amores, es un asesino de su mujer, de sus hijos, y de sí mismo. El que entra en casa de otra(o) para cometer adulterio, es un ladrón. Se parece al cuco, que aprovecha el nido ajeno, sin gastos de su parte. Me provoca tanto asco la lujuria, que le vuelvo la cara; grito de asco a la lujuria” (Hombre Dios. Vol. 2, pág. 800).

“El que está lleno de castidad no tiene lugar para otros movimientos que no sean buenos; en él no penetra la corrupción. Yo vine para devolver a los hombres su realeza de hijos de Dios, enseÑándoles a vivir como dioses. Y Dios no es lujuria. Para mostrarlo tomé un cuerpo verdadero y sufrí las tentaciones humanas. Y decir al hombre después de haberle instruido: “Haced como yo”. Os parece imposible que fuese tentado sin haber caído. Os respondo: Sólo son pecadores los que quieren” (Hombre Dios. Vol. 10, pág. 2).

“El divorcio es una prostitución legalizada que pone al hombre y a la mujer en condiciones de cometer pecados de lujuria. La mujer divorciada difícilmente puede ser viuda de su varón, viuda fiel. El hombre divorciado jamás permanecerá fiel a su primer matrimonio. Tanto el uno, como el otro, al pasar a otras uniones, desciende del nivel de hombres al de animal, que puede cambiar de hembra según su apetito. La fornicación legal, peligrosa para la familia y la patria, es criminal para la prole. Los hijos de los divorciados juzgarán a sus padres. ¡Severo es el juicio de los hijos!. Por lo menos uno de sus padres recibe la condenación.

Y los hijos, por el egoísmo de sus padres, se ven condenados a una vida afectiva mutilada. Si a las consecuencias que acarrea el divorcio, por el que los inocentes se ven privados del padre o madre, se añade que uno de los cónyuges se vuelva a casar, quedan los hijos a la suerte desgraciada de una vida afectiva que mutiló un miembro que no está.

A esto se une otra mutilación: El afecto del otro miembro por el nuevo amor y por hijos que nacen de una nueva unión. Hablar de nuevas nupcias en los divorciados, es profanar el significado del matrimonio. Sólo la viudez puede justificar segundas nupcias. Yo sería de parecer, que es mejor bajar la cabeza ante la sentencia siempre justa de quien regula los destinos de los hombres, y encerrarse en una castidad, cuando la muerte ha puesto fin al matrimonio, dedicándose completamente a los hijos y amando al cónyuge que pasó a buena vida.

¡Pobres hijos!, saborear después de la muerte o destrucción del hogar, la dureza de un padrastro o madrastra, y la angustia de ver caricias que se condividen con otros hijos que no son hermanos. ¡No!. En mi religión no existirá el divorcio. Será adúltero el que se divorcie civilmente para contraernuevo matrimonio. La Ley humana no podrá cambiar mi decreto. El matrimonio en mi religión no será un contrato civil, le daré para que se convierta en Sacramento. Será un rito Sagrado. Este poder ayudará a cumplir santamente los deberes matrimoniales; pero también será la señal de la indisolubilidad del vínculo. Será un contrato espiritual que Dios sancionará por medio de sus ministros. Nadie es superior a Dios; por eso lo que Dios hubiere unido, ninguna autoridad, ley o capricho humano podrá disolverlo. Por eso te digo: Si tu esposo te ha abandonado, yo no puedo sino ayudarte a que lleves la corona de espinas de las esposas abandonadas” (Hombre Dios. Vol. 9, pág. 657).

“Dios aprueba el matrimonio; tanto es así que yo lo hice Sacramento. Pues vi vuestra dureza de corazón cada vez mayor, cambié el precepto de Moisés, sustiyéndolo por Sacramento, con el fin de proporcionar ayuda a vuestras almas de cónyuges contra vuestra ilícita facilidad de repudiar lo primero que eligísteis para evitar nuevas uniones ilícitas que dañarían vuestras almas y las de vuestras criaturas.

Comete un error el que se escandaliza de una Ley puesta por Dios, y generalmente son éstos los más hipócritas. Adúltero y maldito es aquel que por capricho carnal o desenfreno moral, rompe una unión querida antes. Y si dice que el cónyuge le resulta pesado y repugnante, yo os digo: Que Dios dotó al hombre de discernimiento e inteligencia para que lo usaran; sobre todo, en caso de tan grande importancia como es la formación de una familia. Y aún digo más:

v Si en principio se erró por ligereza o mal cálculo, es preciso soportar las consecuencias para no ocasionar mayores desgracias que recaen especialmente sobre el cónyuge más bueno y sobre inocentes forzados a sufrir más de lo que la vida trae consigo.

v Si fuéseis cristianos verdaderos y no bastardos como sois, debería obrar en vosotros el hacer una sola alma que se ama en una sola carne, y no dos fieras que se odian atadas a una misma cadena.

v Adúltero y maldito es aquel que tiene dos vidas conyugales, y con la fiebre del pecado en la sangre, y el olor del vicio en sus labios mentirosos, vuelve a su cónyuge y a sus inocentes con palabras mentirosas.

Nada hay que justifique vuestro adulterio. Nada. Ni el abandono, enfermedad del cónyuge, y, menos su carácter más o menos antipático. La mayoría de las veces es vuestra condición lujuriosa la que os hace ver antipático a vuestro compañero y compañera. Os empeñáis en verlo así para justificaros en vuestro comportamiento. El mundo se desquicia en ruinas, porque antes de desquebrajaron las familias” (Cuad. 43, pág. 366).

“Ninguna presión debe doblar vuestra autoridad (Sacerdotes) al proclamar: “No es lícito” a quien quiera contraer otra vez matrimonio, antes de que el cónyuge haya muerto. El matrimonio es un acto grave y santo. Y para demostrarlo asistí a las bodas y realicé mi primer milagro. ¡Ay si degeneran en capricho!” (Hombre Dios. Vol. 11, pág. 78).

“La separación legal no destruye el deber de que la mujer siga siendo fiel a su juramento de esposa. Ya dije que uno de los preceptos divinos es que la mujer es carne de la carne de su esposo, y nada, ni nadie, pude separar lo que Dios ha hecho una sola carne. ¿Puede, entonces, el cuerpo odiarse a sí mismo?. No. ¿Puede un miembro separarse del otro?. No. Tan solo la gangrena, la lepra o una desgracia pueden hacer que a un miembro se le corta del resto del cuerpo. Dios inspiró a Adán que los esposos deben ser una sola carne. La carne no se separa de la otra, sino por la muerte o enfermedad.

Ante la Justicia de Dios, la mujer abandonada o divorciada, es una infeliz. Pero si vuelve a casarse, es una pecadora y una adúltera. (Hombre Dios. Vol. 7, pág. 619 y vol. 9, pág. 656).

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41 comentarios

  1. II

    LA FAMILIA.

    ¿Dónde están hoy las familias en que se haga que los hijos amen el trabajo como un medio de agradar a sus padres?. Ahora los hijos son los déspotas del hogar. Crecen duros, indiferentes, malcriados para sus padres. Los tienen por sus criados, por sus esclavos. No los aman, ni tampoco ellos son amados. Porque mientras hacéis de vuestros hijos unos abusivos e iracundos, os separáis de ellos. Los hijos son de todos, menos de vosotros. ¡Oh padres del siglo XX!. Son de la profesora, de la nodriza, del colegio, de los compañeros, de la calle. Vosotras, las mamás, los engendráis y basta. Vosotros, padres, hacéis lo mismo. Un hijo no es sólo carne: es inteligencia, corazón, alma. Tened en cuenta que nadie mejor que un padre o una madre, tienen el derecho de formar esa inteligencia, ese corazón y esa alma.

    La familia existe y debe existir. No hay teoría o progreso que pueda destruír esta verdad sin arrastrar a la ruina. De un hogar desquebrajado, no puede salir sino futuros hombres y mujeres cada vez más perversos y causa de mayores ruinas. Y en verdad os digo, que sería mejor que no hubiera más matrimonios y prole sobre la tierra, que el que haya familias menos unidas de lo que no son ni siquiera las tribus de los monos. Familias donde no existe la escuela de la virtud, del trabajo, del amor, de la religión, sino que son un caos en que cada uno vive para sí, y terminan por hacerse pedazos. Y así es. Y así estáis viviendo y soportando los frutos de este mal vuestro con que habéis despedazado vuestra vida social. Seguid así, si os place, pero no os lamentéis si esta tierra se convierte cada vez más en un infierno, en una cueva de monstruos que devoran familias y naciones. Lo quisisteis así, y así lo tenéis, y se haga vuestro deseo…” (Hombre Dios. Vol. 1, pág. 211 y 217).

    La Virgen nos dice: “Si los hombres imitasen la ciencia de Dios, las familias seguirían unidas. Los hombres han olvidado la unidad Sacramental del matrimonio. Por eso en sus corazones existe el odio infernal. Se aprovechan los demonios de la soberbia de las almas para introducirlas en la ceguera; y los hogares son !horribles!: casas de odios, discordias, rencillas, rencores, venganzas.

    Sí, hijos, la mujer tiene que ser sumisa al esposo. Yo os doy mi ejemplo. El hombre tiene que entregarse a su mujer, y la mujer tiene que darse al esposo en humildad y mansedumbre. ¿Sabéis por qué en los hogares no hay paz?: por falta de sacrificio y oración. Los hogares están tibios por falta de amor. El enemigo hace ver a los hombres por su soberbia que son gravemente ofendidos por su pareja. Les hace ver que la ofensa es muy grave, para que no se arrastren a la pareja a pedir perdón. Mi esposo se arrodilló ante mí, con mansedumbre y humildad. Y la Madre de Dios se arrodilló ante el esposo que Dios le dió. (El Escorial. 02-01-88).

    “La mayor parte de los hogares están en ceguera porque la pareja se ha unido sin amor, y su espíritu se ha degenerado en el pecado. Por tanto, la Gracia no puede entrar en su corazón. Satanás está construyendo una nueva sociedad, y los hombres quieren vivir en esa sociedad de odios, envidias, rencores. Las madres matan a sus hijos dentro de sus entrañas. Los hogares destruidos. Los padres dan mal ejemplo a sus hijos. Satanás se apodera de la humanidad, y lo hace tan invisiblemente, que los hombres no se dan cuenta que lo que quiere con su astucia es ir demoliendo el mundo. Mirad la juventud, los padres no se ocupan de su alma; sólo piensan en el cuerpo, y Satanás los introduce en el vicio de la carne, droga, alcohol. ” (El Escorial. 03-02-90)

    “La situación del mundo es grave. Satanás se mete en las familias para destruirlas. A la juventud la arrastra al vicio. La juventud está enferma, con una enfermedad que no tiene remedio. A la mujer Satanás le tiende una trampa mortal. La conquista con modas inmorales y escandalosas para provocar a los hombres; y ambos en general caen en la lujuria, en la droga, alcohol, robo, crimen. Vosotros, jóvenes, que os dejáis arrastrar por el enemigo, ¿no véis la astucia de Satanás? ¡Cómo os muestra fácil el camino para vuestra perdición!. Madres, pedid por vuestros hijos; haced penitencia por ellos. Vosotras, madres, la mayoría de las veces sois culpables del pecado de vuestros hijos. Educadlos en el santo temor de Dios y exigidles penitencia y sacrificio. Vigiladlos; se han escapado de las manos de Dios; pero vosotras sois responsables y tendréis que dar cuenta de ello”. (El Escorial. 03-09-88, 05-05-90, 04-05-91)

    Jesús nos dice: “Mi padre está indignado pues en los hogares no se habla ya de Dios. En los colegios tampoco. La juventud está enferma, con una enfermedad mortal que Yo podría curar. A los hijos se les educa en el escándalo, desunión, adulterio y vicios. La oración en las familias está muerta. Pido que haya paz en los hogares. ” (El Escorial. 04-01-86, 01-02-86)

    Las Sagradas Escrituras dicen: “Las mujeres sean sumisas a sus maridos como si fuese el Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, del mismo modo que Cristo es cabeza de la Iglesia. Como la Iglesia está sujeta a Cristo, las mujeres deben estar sujetas a sus maridos. Maridos, amad a vuestras esposas como Cristo amó a la Iglesia. El que ama a su mujer se ama a sí mismo, porque nadie odia su propia carne” (Ef 5,22).

    “La mujer prudente edifica la casa, la necia la destruye” (Prov.14,1). “Honrado sea por todos el matrimonio e inmaculado sea también el lecho conyugal. Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros” (Heb. 13,4). “Si alguno no mira por los de su propia casa, ha renegado de la fe y es peor que un infiel” (1 Tim. 5,8). “Que enseñen a las jóvenes a amar a sus maridos” (Tito 2,4). “Que aprenda en silencio con sumisión” (1 Tim. 2,11).

    Leer el Libro de Tobías: “Asmodeo” es el demonio encargado de destruir los matrimonios. Una vez destruidos, hace desgraciada la vida de ambos, llevándolos a la desesperación, adulterio, etc.

    San Rafael dice: “Tobías por ser obediente y fiel, recibió más de lo que podía desear. Yo soy el que curo y enseño a curar las insidias satánicas. Por tal motivo se me ha encomendado el cuidado del alma que se ve atormentada por un demonio que la odia, y que ella necesita poderosa ayuda para quedar libre. Mas resulta muy doloroso no encontrar en el alma perfecta sumisión, semejante a Tobías. Él venció porque fue dócil, obediente, sincero, humilde, y por ello grato a Dios“ (Cuadno. 45, pág. 190).

    Jesús dice: “Dijo el Ángel a Tobías: “Te enseñaré quienes son aquellos hombres sobre los que tiene poder el demonio” (Tob. 6,16). ¡Oh!, ¡Cuántos conyuges desde el primer momento se encuentran bajo el poder del demonio!, porque desde el primer momento se deciden a tomar por compañero(a), no con un fin recto, sino con cálculos fraudulentos en los que domina el egoísmo y la sensualidad. Nada más sano y santo que dos que se unen para perpetuar la raza humana y proveer de almas al Cielo. Pero son muchos los que abrazan el estado conyugal dispuestos a apartar a Dios de sí. Y sobre éstos es sobre los que tiene poder el demonio. Si por motivos de enfermedad u otros motivos es aconsejable no tener hijos, es preciso entonces, saber ser continentes y privarse de aquellas satisfacciones estériles que no es más que complacer la sensualidad. Cuando un motivo honesto, cualquiera, os aconseje no acrecentar el número de hijos, sabed vivir como esposos castos, y no como monas lujuriosas.

    ¿Cómo queréis que el ángel de Dios vele vuestra casa, cuando hacéis de ella un antro de pecado?. ¿Cómo queréis que Dios os proteja, si le obligáis a desviar su mirada de vuestro nido contaminado?. ¡Oh!, ¡miseria de familias, que se forman sin preparación sobrenatural, y no tienen un solo pensamiento para Dios, haciendo que el Sacramento no termine con la ceremonia, sino que dure siempre!.

    El ángel le enseña a Tobías que haciendo preceder al acto la oración, éste resulta santo, bendito y fecundo en prole y goces verdaderos. Esto es lo que hay que hacer: ir al matrimonio movidos por el deseo de descendencia; pues tal es el fin de la unión humana, y cualquier otro fin es culpa que deshonra al hombre como ser racional, portador del espíritu que es templo de Dios. Mas, ¿quién comprenderá estas palabras?. Es como si hablara la lengua de un planeta desconocido; la leeréis sin apreciar su sabor santo, os parecerá paja triturada, cuando es doctrina Celestial. Vosotros, los sabios de ahora, os reís de ella sin saber que vuestra sabiduría es motivo de risa para Satanás, que por vuestra incontinencia, ha logrado tronchar lo que Dios hizo para vuestro bien: El matrimonio como unión humana y Sacramento” (Cuadno. 44, pág. 281).

    ORACIÓN PARA LA UNIDAD MATRIMONIAL:

    “Bendito eres, Dios de nuestro padres, y bendito sea por los siglos tu nombre Santo y Glorioso. Bendígante los Cielos y toda criatura. Tú hicistes a Adán; le distes por ayuda a Eva. De ellos nació todo el linaje humano. Tú dijistes: “No es bueno que el hombre esté sólo; hagámosle una compañera”. Ahora, Señor, no llevado (a) de la pasión, sino del amor, recibo a ésta(e) mi hermana(o) por esposa(o). Ten misericordia de nosotros. Amén” (Tobías 8,5).

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  2. esther

     /  12 mayo, 2012

    este blog ò articulo es para pensar detenidamente y nos ayuda a reflexionar , es triste ver que
    va ser muy dificil que el mundo cambie,DIOS NOS AYUDE PORQUE VAMOS EQUIVOCADAMENTE.

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  3. Alexa

     /  22 mayo, 2012

    Ojalá todos tuvieramos ese sentido de compromiso y pertenencia con Dios, muy seguramente nuestra sociedad sería mucho mejor, pues la base de la sociedad… la Familia no estaría deteriorada y nuestros hijos no estarían tan descarriados…. qué ejemplo estamos dando a nuestro hijos, que comunidad de “amor” estamos formando?

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    • nestor guerrero

       /  28 febrero, 2013

      Le doy gracias qa DIOS PADRE HIJO Y ESPIRITU SANTO JUNTO CON NUESTRA MADRE CELESTIAL Y SU CORAZON INMACULADO,por permitir que personas como ustedes, ayuden espiritualmente a matrimonios en conflictos,que DIOS LOS BENDIGA….

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  4. mi intencion es dar buen ejemplo a mis hijos e hijas , EL DIOS nuestro nos fortalezca y nos de la sabiduria para seguir la verdad que JESUCRISTO nos dejò, lo mismo deseo para todos los que
    nos dan buenos mensajes.

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  5. no cabe duda que un matrimonio fundado en el amor. va al exito, con amor todo se perdona, porque un matrimonio que no se fundamenta en el amor, tarde o temprano va al fracaso. me doy cuenta que a valido la pena luchar por mi matrimonio, aun no me canso de perdonar ni creo que me cansare, solo ver la carita de mis hijos, si en mis manos esta no destrosarles este hogar que fundamos con ellos, yo seguire con la ayuda y gracia de Dios permanecer unida a mi esposo. pero los hombres que tomen consciencia de que nos toman como borrador, todo lo peronamos, todo lo borra. pero no se olviden que el borrador un dia se puede acabar. y es entonces cuando talvez alla muchos hogares juntos pero lejos el uno al otro. y no se vale la verdad porque salimos juntos del compromiso Sacramental en la Iglesia y juntos debemos afrontar los desafios poniendo su granito de arena los dos para la constrccion de este hogar.

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  6. mi matrimonio funciona mas ò menos bien , pero muchos errores se cometen cuando no se tiene
    la preparacion adecuada para el matrimonio. mis hijos crecieron y siento demasiado tarde para darles a entender que la vida espiritual no es como ellos creen. es dificil hablarles de DIOS porque no lo concienten,
    Que DIOS te ilumine siempre.

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    • YETTY

       /  28 febrero, 2013

      Hermana creo que para NUETRO SEÑOR nunca es tarde.No hay que hablarles a los hijos de DIOS SINIO A DIOS DE NUESTROS HIJOS EN LA ORACIÓN DIARIA
      Y LO MÁS IMPORTANTE EN LA SANTA COMUNIÓN PONERLOS EN EL ALTAR DEL SEÑOR E´L ARA LA OBRA. AMEN

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  7. Gisela

     /  26 mayo, 2012

    Que esta lectura nos sirva para reflexionar y volver nuestra vida hacia Dios que tanto nos ama, gracias por darnos a conocer estas verdades, que hemos olvidado y ojala nos sigan poniendo mas mensajes de estos. Gracias

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  8. oneyda mancia

     /  31 mayo, 2012

    Muy bonito e interesante tema. Bendiciones

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  9. una refleccion muy linda
    ojala todos los matrimonios se asercaran a dios un poquito
    para q no huviera tanto divorsio

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  10. Gladys

     /  16 junio, 2012

    Si comprendieramos, que importante y Sagrado es el Sacramento del Matrimonio ! .

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  11. gracias bn aporte

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  12. MENSAJE ESPECIAL
    EL MATRIMONIO
    MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO NUESTRO DIOS DADO A TRAVÉS DE LA HERMANA GUADELUPE

    Comunidad de Desagravio a Los Dos Corazones Ofendidos
    del Inmaculado Corazón de María
    y del Sacratísimo Corazón de Jesús

    ADORADORES DE LA DIVINA MISERICORDIA DEL SEÑOR

    Guatemala, 15 de junio de 1989.

    Amadísimos hijos míos, os bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

    Amados hijos míos, os habla Jesús de Nazaret el Hijo de la Virgen María el Dios de Amor el Dios que murió clavado en una cruz por amor a vosotros.

    Hoy hablaré sobre un tema que es muy importante para todos aquellos que son mis hijos. EL MANDAMIENTO DEL AMOR, y que todos lo conocen como el MATRIMONIO.

    Como vosotros sabéis Dios dijo: “No es bueno que el hombre esté solo, voy a hacerle una ayuda proporcionada a él. Hizo pues Dios caer sobre el hombre un profundo sopor y dormido tomó una de sus costillas, cerrando en su lugar con carne y la costilla que del hombre tomará formó Dios a la mujer, y se la presentó al hombre. El hombre exclamó: Esto si es ya hueso de mis huesos y carne de mi carne.”

    En este pasaje se muestra el primer matrimonio instituido por Dios. Y en esta unión dejará el hombre a su padre y a su madre; y serán los dos una sola carne.

    Vivían pues, Adán y Eva en el paraíso llenos de felicidad adorando a Dios, y amándose mutuamente, libres de la muerte y demás miserias. Todo obedecía a la voz del hombre. Todo era amor y felicidad, sin embargo, Dios le dio únicamente una prohibición a Adán que no comiera de la fruta del árbol llamado de la ciencia del bien y del mal. Esta prohibición tenía por fin probar la fidelidad y obediencia de los dos. Pero Eva engañada por el demonio, comió la fruta prohibida y comió también Adán, que olvidándose del mandato divino de no comer, comió; y al desobedecer cometieron el pecado de soberbia, grave desobediencia y orgullo.

    Eva al ser seducida por el demonio, escogió el mal por el bien; y al hacer esto permitió que el mal fuese introducido en el alma y en el corazón de los dos porque eran esposos.

    Dios enojado los arrojó del paraíso y los condenó a padecer y morir. Y desde aquel momento quedaron sujetos a la ignorancia, a las pasiones y a toda clase de miserias.

    Dios no abandonó a la primera pareja de casados, les dijo que los perdonaría; pero ahora ellos tendrían que luchar para ganar de nuevo el paraíso y aquellas gracias que habían perdido.

    Dios sabía que los hombres y mujeres no podrían luchar solos contra el demonio y les prometió un Redentor; y ese Redentor soy yo, Jesucristo el Hijo de la Virgen María.

    Fueron desterrados los dos porque como eran esposos, tenían que ir juntos al destierro y sufrir las condenas que les fueron dadas para lograr ser perdonados. El hombre pecó por débil y cobarde y la mujer por soberbia y desobediente.

    Como el demonio indujo a pecar a Eva, estaría siempre acechando a la mujer, es decir, induciendola a pecar, induciendola a hacer el mal. Hasta que la mujer conocedora de la verdadera sabiduría del bien y del mal, le aplaste la cabeza.

    La primera mujer que le aplastó la cabeza a la serpiente fue mi Madre Santísima la Virgen María, pues con su humildad y obediencia hizo triunfar el bien contra el mal.

    Cuando Eva y Adán pecaron vino el desequilibrio en sus almas y en sus corazones, pues se introdujo el mal donde solamente había bien. En mi Primera Venida vine a abriros con mi Divina Sangre el Paraíso para que pudierais volver de donde fuisteis desterrados; pero en mi Segunda Venida vendré a levantar a la mujer caída desde el principio, vendré a darle su lugar en el mundo. Por eso es que he hablado de Eva para que las mujeres, sepan su origen y comprendan mis palabras. Pues vendré a restablecer el equilibrio de la humanidad que fue roto. Y la mujer volverá a su instante primero, en donde fue creada para el amor, y al llegar a este estado no sufrirá el desprecio ni la indiferencia, no volverá a quejarse de dolor y amargura; pues vienen tiempos en que toda lágrima y tristeza será borrada.

    El Señor en su infinita Misericordia creo a Adán y Eva para que lo adoraron, le amaran y sirvieran; y los unió en matrimonio para que juntos se amaran y se ayudaran, pero el demonio envidioso de su dicha los indujo a pecar. Adán se dejó dominar por Eva, porque no guió a su mujer y no le recordó que tenía que ser obediente a Dios y amarlo sobre todas las cosas.

    Yo di un mandamiento y mis hijos de que me amen y me sirvan con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, y os dije: Poned, pues, en vuestros corazones y en vuestras almas las palabras que yo os digo; atadlas a vuestras manos y ponedlas en vuestras mentes. Enseñadselas a vuestros hijos, habladles de ellas; ya cuando estéis en vuestra casa, ya cuando vayáis de viaje, al acostaros y al levantaros. Escribidlas en los corazones de vuestros hijos para que vuestros días y los de vuestros hijos sean bendecidos y el mal no penetre en vuestros hogares.

    Por eso aquellos hombres y mujeres que no comprendieron que su papel dentro del hogar era amar a Dios sobre todas las cosas y obedecerle en aquellos mandatos que dio exclusivamente a ellos de amarse mutuamente y amar a sus hijos como a si mismo. Aquellos que no cumplieron con su misión de amar a Dios y a su prójimo como a si mismo, serán llamados a juicio.

    Vienen los tiempos en que el orden debe ser restablecido y todas las malas acciones de los hombres y las mujeres, y los que no cumplieron con el mandato divino de amar a Dios y al prójimo, serán castigados porque viene el dia del la Justicia.

    Lo que Dios juntó no lo separe el hombre. Dios pues hijos míos, instituyó el matrimonio y con mi Muerte en la cruz lo elevó a Sacramento. Por eso solamente Dios puede disolverlo. “El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, adultera con aquella, y si la mujer se divorcia del marido y se casa con otro, comete adulterio.” Por eso pecan gravemente aquellos que no luchan por sostener su matrimonio. Vosotros hombres y mujeres olvidasteis vuestra misión. Muchos no tenéis pleno conocimiento de vuestro papel dentro del hogar; y por cualquier motivo os divorciais y dejáis a vuestros hijos a merced del sufrimiento y de la confusión, sois tan egoistas que no queréis sufrir ni soportar el dolor cuando os llega; os marcháis con vuestro egoísmo por diferente lado no importándoos el fracaso de vuestro hogar. Y un hogar destruido es un triunfo para el demonio.

    El demonio en estos tiempos tan difíciles ha atacado a los hogares y ha sembrado la confusión entre mis hijos; por eso hombres y mujeres vosotros no habéis entendido el mensaje de amor que yo dejé al morir crucificado. Son muy pocos los que llegáis a amar y comprender mi Doctrina.

    Muchos no llegáis a comprender que soy un Dios que está a vuestro lado amándoos, tratando de comunicarme con vosotros, pues soy un Dios Bueno que amo a mis hijos y porque los amo y comprendo estoy listo a perdonar. Todos los pecados del mundo se evitarían si vosotros supierais amar, si comprendierais que os amo. Entonces no caeríais en los tremendos pecados en que caéis. Si el hombre y la mujer supieran amar como se les ordenó, el mundo no estaría como está, habría amor; pero mis hijos no han sembrado amor, ni siquiera lo reflejáis entre vosotros.

    Hay tanta falta de amor que la situación es grave. Por eso el demonio ha ganado terreno y ha introducido su odio mortal en el alma de muchos de mis hijos. Muchos de vosotros, padres y madres, ya no os importa la educación de vuestros hijos y los educáis sin Dios y sin moral; y no pensáis qué será de ellos cuando venga el gran día de la Justicia divina.

    Hijos míos, el demonio anda furioso detrás del hombre y de la mujer para arrebataros el amor que yo deposité en vuestros corazones como una semilla lista a florecer y dar sus frutos; pero el demonio os pone miles de obstáculos, problemas y dificultades para que este amor no llegue a florecer y vosotros dejéis de amar; y el amor muere en vuestros corazones sin siquiera haber intentado crecer mucho, menos florecer y dar frutos. Y es en este momento que el demonio introduce su odio mortal en vuestros corazones; y el amor en semilla muere y pasa de largo sin ser conocido y el hombre y la mujer quedan sin comprender por qué Dios los envía al mundo; y por qué les fue ordenado que se amaran. Y el amor pasa de largo sin que lleguéis a conocerlo, mucho menos a comprenderlo y así el amor en semilla en los corazones de los hombres y de las mujeres queda escondido y olvidado; sin crecer, ni florecer y poco a poco muere aquella semillita que un día el Señor en un acto de amor lo colocó en los corazones de sus criaturas.

    Amados hijos, si vosotros no comprendéis para que fuisteis creados, viene el desequilibrio y es aquí donde nacen y nacen tantos pecados; y es porque el hombre no sabe amar y cree que el amor es un acto físico nada más, que tiende a calmar el instinto animal del hombre y de la mujer y he aquí el error, porque tanto el hombre como la mujer termináis olvidándoos del alma, olvidándoos de las necesidades del corazón que anhela ternura y al no tener esta dulzura que solamente lo da el amor, convierte su cuerpo en un objeto de placer y de allí viene el desenfreno, las enfermedades, la inmundicia, los desvíos sexuales, los adulterios, la homosexualidad y todas las miserias que aquejan a la humanidad. Y tan solo por una cosa, porque el hombre no ha aprendido a amar, ni ha enseñado a la mujer a hacerlo y como va a hacerlo si no sabe. Además el demonio os pone miles de obstáculos para que nunca aprendáis.

    ¡Ah! Si el hombre y la mujer aprendieran a amar se acabaría en el mundo el pecado. Entonces el demonio derrotado huiría a esconder su fracaso en lo más profundo del infierno, avergonzado de que al fin vosotros hijos e hijas, habríais aprendido a libraros de su yugo, de que por fin habríais escapado de su esclavitud.

    Amar es libertad, dulzura y bienestar. Cuando el hombre conoce el amor, aunque sufra y llore siempre llevará la alegría en su corazón. El hombre y la mujer que odian son esclavos del pecado, estarán encadenados a su maldad y amargura; si no dejan de odiar. Yo vine a redimir al hombre y a la mujer, precisamente por eso morí, vine a limpiar este pecado con mi sangre; entonces por qué persiste el pecado en el mundo? porque la salvación es personal y al hombre y la mujer se le dio libertad para escoger si quiere salvarse o condenarse, porque nada se os da en contra de vuestra voluntad. Los frutos de salvación que obtuve para el mundo al morir en la cruz, se hacen abundantes cuando el hombre me acepta a su lado y me pide ayuda, pero yo no os impongo la salvación, sino que vosotros tenéis que escoger salvaros con mi Divina Sangre o excluiros de esta salvación y condenaros eternamente.

    Vosotros hombres y mujeres, para volver al paraíso, tenéis que luchar contra Satanás o sea (la serpiente) y aplastarle la cabeza. ¿Y cómo se logra esto? Llevando al Redentor del género humano a vuestra vida de casados es decir que comenzaréis por casaros en la Iglesia que yo fundé y luchar por la salvación de vuestra alma si no lo habéis hecho antes. La pareja tiene que casarse en la Iglesia que yo fundé, porque yo fui quien venció al demonio con mi muerte en la cruz, por eso fuera de mi no hay salvación. Y aquellos que son mis hijos y me lo piden con mi ayuda también vencerán al enemigo de sus almas. Los que os casáis solamente por el matrimonio civil, y no pedís mi bendición para vuestros hogares no estáis verdaderamente casados ante mí, sino que estáis viviendo en concubinato y el concubinato es pecado.

    Cuando el hombre y la mujer no adquieren mi Sabiduría, todavía no son poseedores de la ciencia del bien y del mal por eso no pueden hacerle la guerra al demonio porque no han entendido que deben aplastarle la cabeza con humildad y ser obedientes al verdadero Dios; como lo hizo mi Madre Santísima la Virgen María.

    Cuando vosotros hombres y mujeres no entendéis esto, el mal continua; cuantos no quieren servir a Dios su Padre y Creador;cuantos hijos míos, con sus pecados dicen no quiero servir a Dios y se rebelan ante su Misericordia. Cuando hacéis esto demostráis que queréis seguir las obras del demonio y escucháis sus insinuaciones que os induce a pecar. Cuando vosotros améis a Dios sobre todas las cosas y améis al prójimo como así mismo; y ya no aceptéis sugestiones del demonio, cuando rechacéis el pecado por vosotros mismos y queráis demostrarlo ante los hombres; entonces habréis ganado la batalla.

    Dias vienen que yo como Justo Juez juzgaré al hombre y a todos los hogares del mundo. ¡Ay, del hombre y de la mujer que encuentre culpable de haber destruido un hogar! Porque lo condenaré al fuego eterno, porque cuando destruyó un hogar ayudó al demonio a propagar el mal en el mundo, y a causa de dejar abandonados a los hijos; estos formaron la generación del odio y su contraseña es contaminarse y contaminar a otros.

    En el seno de los hogares, siempre han existido dos lazos muy poderosos que el demonio utiliza para destruir los hogares,y que se llaman lazos externos y internos.

    Los lazos externos, son aquellas personas que envidiosas de la dicha de la pareja; guiados por el mal de la envidia que el demonio hace nacer en sus corazones, destruyen el hogar y separan a la pareja, perjudicando a los esposos y a los hijos . Pues a causa de este mal que les hacen, ellos sufrirán angustias y penas que no debían sufrir. Existe en este lazo la propia familia, ya sea la del hombre o la de la mujer. Y es cuando la madre o el padre de cualquiera de los dos; por un simple capricho o porque no es de su agrado destruyen el hogar de la pareja. Sin saber que al destruirlo se han hecho merecedores del infierno. Porque todos aquellos que destruyan un hogar constituido por mi Padre y por mí cometen un gravísimo pecado, porque Dios dijo: “Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre.” Y si no se arrepienten y piden perdón, serán castigados, porque semejante crimen exige castigo.

    Los lazos internos están dentro de la pareja y tanto el hombre como la mujer pueden ser culpables de la destrucción de su propio hogar. Este lazo es el más peligroso, pues es tan sutil que vosotros mismos no os dáis cuenta y lo achacáis a otras cosas.

    Vosotros hombres y mujeres, olvidasteis vuestro papel dentro del hogar y olvidasteis que debíais amaros mutuamente; y al no hacerlo vienen los desequilibrios y los problemas. Pues el hombreno ama a su esposa como es debido y la abandona a ella y a sus hijos por irse con otra y al hacer esto comete pecado mortal. Los hombres que lo hayáis hecho, si queréis ser perdonados deberéis arrepentiros de todo corazón y reparar el daño que causasteis a vuestras esposas e hijos, rectificar vuestra conducta ante Dios y ante los hombres; porque no cumplisteis con la promesa que hicisteis al Señor, cuando os presentasteis a casaros y prometisteis en presencia del Señor; que cuidaríais a vuestra mujer en la dicha o en la adversidad, y que la amaríais hasta la muerte. Si el hombre no cumple con esta promesa, y el amor muere, porque no lo alimentaron con ternuras y pequeños detalles de comprensión y compañerismo, el hombre será el culpable; pero si sucede al revés y es la mujer que no cumple, entonces será culpable la mujer.

    También existe otro lazo muy importante que es utilizado por el demonio, que lo utilizó al principio del hombre y de la mujer, y que lo sigue utilizando ahora con mayor fuerza en estos últimos tiempos. Es un lazo muy difícil de controlar en la mujer, si esta mujer es soberbia y orgullosa. En este lazo el demonio se vale de la misma mujer para destruirla a ella y a los suyos; pero ella en su orgullo no se da cuenta, no se percata que está repitiendo el mismo acto que cometió Eva. La Eva soberbia, la Eva pecadora, la Eva desobediente que no quiere ser mujer, que no acepta el sexo que Dios le dio y quiere ser como el hombre y aún más quiere ser mayor que el hombre y hacer los mismos trabajos que él hace y llega a tal su osadía que no se conforma con esto sino que quiere sentirse como el hombre y deja sus vestidos para usar pantalones. Son aquellas mujeres que aman más el mundo que a los suyos, son las mujeres que olvidando su papel de madre y esposa salen a la conquista del mundo y dejan abandonados a sus hijos, y por estas madres ha aumentado el número de seguidores del anticristo.

    Aquellas mujeres que se visten como hombre, degradan su linaje; porque esta prenda en estos tiempos es exclusiva para el hombre. El hombre cuando se viste de mujer deshonra su cabeza y su gloria queda oscurecida.

    La mujer en cuanto más soberbia y orgullosa, se olvida de Dios, va a la conquista del mundo y ella es conquistada por el mundo, y la hace frívola, sosa, tonta y anda pendiente de la moda, del maquillaje, de como agradar al mundo, y para hacerlo no importa someter al pobre cuerpo a la tortura de la cirugía plástica, un mal muy extendido en el mundo, lazo demoníaco que esclaviza a muchas mujeres y hombres que muestran después un cuerpo y una cara que no les pertenece. La Santísima Trinidad ve con muchísimo disgusto y pena a estos hombres y mujeres.

    En esta clase de mujer, se perpetua la imagen de la mujer soberbia y desobediente que no quiere obedecer y servir a Dios, y estos son culpables de que en estos tiempos perdure aún la degradación y deformación de la mujer, pues no quieren ser humildes y obedientes y cumplir con su papel dentro del hogar, pues el hombre es la cabeza y ella el corazón.

    El pecado de Eva originó la Ira Divina, porque ella se dejó seducir por el demonio y contaminó a la humanidad. Y la mujer que en estos tiempos es soberbia y orgullosa y no quiere obedecer al Señor, repite el mismo pecado que cometió Eva, ella lo hace vigente y por eso el mal está tan esparcido en el mundo.

    La mujer que aunque esté casada quiere conquistar el mundo y no le importa por un trabajo que no necesita dejar abandonados a sus hijos, descuida su hogar, no les da la debida educación, no los guía en el bien y por el camino de Dios. Y por esto los hijos desvían su sendero y escogen la senda del mal. Las madres que abandonaron a sus hijos por un trabajo que alaba su ego, en un mundo hostil sin darles las debidas armas para defenderse, serán llamadas a juicio. Madres a vosotras me dirijo a aquellas que asesinasteis a vuestros hijos en el vientre seréis también llamadas a juicio para que respondáis ante el tribunal de Dios por qué lo hicisteis. Las madres que evitaron el nacimiento de sus hijos tomando medicamentos y por otros medios, también seréis llamadas a juicio. Si no os arrepentís, hacéis penitencia y pedís perdón por vuestros horrendos pecados a la fuente de la Misericordia que soy yo, Jesús de Nazaret, cuando llegue el juicio final si permanecéis en vuestra dureza e impenitencia seréis lanzadas al infierno para que alimenten las llamas del reino de las tinieblas.

    Vosotros hombres que olvidando vuestro papel de padre y esposo, dejasteis que vuestra mujer saliera a trabajar y ella se vio en la necesidad de abandonar a vuestros hijos a causa de que olvidasteis vuestro papel dentro del hogar, fuisteis débiles y no impusisteis vuestra hombría; si no os arrepentís y rectificáis vuestra vida también seréis llamados a juicio y tendréis que responder el incumplimiento de vuestras promesas que hicisteis en presencia del Señor cuando dijisteis que cuidaríais y protegeríais a vuestra esposa.

    Aquellos hombres que olvidándoos de vuestra promesa, tratasteis como esclavas a vuestras esposas y las humillasteis, las golpeasteis, las obligasteis a abortar a vuestros propios hijos, las obligasteis a hacer actos indebidos en contra de la moral, las obligasteis a adulterar, las obligasteis a trabajar sin necesidad. Por estos crímenes tan horrendos digno únicamente de demonios no de hombres, seréis llamados a juicio y tendréis que responder ante el tribunal de Dios por qué hicisteis estas cosas abominables a los ojos de Dios. Y aquellos que seáis encontrados culpables de este delito, seréis castigado duramente.

    Mirad el mandamiento que da el Señor a estas mujeres. Vosotros mujeres que habéis sido tratadas con tanta dureza, no estáis obligados a vivir con estos hombres que han dejado de ser hombres para convertirse en demonios, y estaréis libres de pecado si abandonando a tales hombres, os dirigís hacia el dueño de la vida y de la muerte que soy yo. Yo os protegeré y os daré la felicidad que os ha sido negada. Y estaréis libre de culpa, pues aquellos pecados que cometisteis en contra de vuestro Dios, será imputado al hombre convertido en bestia que así os esclavizó. Olvidando el mandamiento que yo os dejé y que dice: “Un mandamiento nuevo os doy; que os améis los unos a los otros; como yo os he amado, así amaos mutuamente. En esto conoceréis todos que sois mis discípulos; si tenéis caridad unos para con otros.”

    Hijos queridos, yo vuestro Dios soy JUSTO Y MISERICORDIOSO, cuando morí en la cruz os dí mi Misericordia, pero en mi Segunda Venida os daré mi Justicia. ¡Oh hijos amados ya viene la justicia en toda su plenitud! Escuchad madres y padres, vosotros seréis juzgados así, no seréis juzgados por las leyes de los hombres, sino que seréis juzgados; según las leyes que yo mismo os di. Y yo os dí LA LEY DEL AMOR, cuando entregué mi vida por amor a vosotros y os enseñé la unidad y la indisolubilidad. Unidad un hombre con una sola mujer. Indisolubilidad; unión indisoluble hasta la muerte. Pues así fue el matrimonio de Adán y Eva, que el mismo Dios unió para ejemplo de los demás. Pero por la dureza de vuestros corazones, Dios aceptó la separación de cuerpos pero no de las almas; porque el alma sigue unida a la pareja y sólo las separa la muerte, entonces es cuando uno de la pareja será libre, la esposa o el esposo. Por eso, padres escuchad y entended, que vosotros seréis juzgados así: Cuanto amor disteis a vuestras mujeres y a vuestros hijos, si cumplisteis con vuestra sentencia de ganar el pan vuestro y el de vuestras esposas e hijos con el sudor de vuestras frentes, porque aquellos que no lo hayan hecho no habrán cumplido con este mandato divino.

    Y a mis hijas preguntaré: Hijas queridas, aceptasteis gustosas todos los hijos que Dios quiso enviaros; dejasteis que en vuestro vientre naciera el fruto de vuestro amor. Mirad que lo que hicisteis a vuestros hijos, me lo hicisteis a mí. Mirad que Dios dijo: Creced y multiplicaos; manifestando en este mandato la propagación del genero humano. Si vosotras mujeres pecasteis impidiendo que vuestros hijos nacieran o los asesinasteis en el vientre, yo pediré cuenta de estas vidas; pues con asesinarlos os habéis atraído castigos, enfermedades, muertes prematuras y desgracias sin numero. Mirad que esto que hacéis es un grave pecado, habéis ido en contra del mandamiento del amor. Yo os di una Doctrina, por qué pues no obedecéis mis mandamientos, mirad que con mis mandamientos os juzgaré en el juicio final.

    Madres y padres que no amasteis a vuestros hijos, y por vuestra torpeza, insensatez y malos ejemplos, escandalizasteis a vuestros hijos, con vuestros pecados obligándolos a huir del hogar,seréis llamados también a juicio.

    Y tendréis que responder ante el tribunal de Dios por qué cometisteis con ellos estos horrendos delitos.

    Si no os arrepentís y hacéis penitencia y pedís perdón, cuando llegue el día de la Santa Ira de Dios y su Justicia, seréis lanzados al infierno como se arroja un paño sucio.

    Hijos queridos, escuchad y no pequéis, porque si seguís así, estaréis acumulando ira para el gran día de la Ira, pues vosotros seréis los responsables de haber dado vida a la generación del odio, seréis responsables de no haber defendido vuestro hogar de los ataques del demonio.

    El demonio atacó a muchos de vosotros, y a vuestros hogares porque sabe que allí está la base de una buena o mala generación. Y de los malos frutos que dieron estos malos hogares, ha aumentado su ejército que harán la guerra a los hijos de Dios. Y vosotros con vuestros pecados y desobediencias habéis sembrado la confusión en vuestros hijos y por eso ellos no han entendido mis mensajes de amor, ni mi Doctrina, porque no les habéis ensenado a amar, ni les habéis ensenado a amarse. Vosotros habéis trabajado más por el demonio que por mí, enseñando a vuestros hijos el odio, la violencia, el mal que vive en vuestros corazones.

    Basta ya padres y madres de odiar, amad a vuestro Dios y a vuestro prójimo, porque este fue vuestro principio, y fuisteis creados a la imagen y semejanza de El, y el es Dios de Amor.

    Por eso debéis de amar, no odiar, porque el amor viene de Dios y el odio es del demonio. El hombre y la mujer fueron creados para amarse mutuamente, este fue su gran principio. Fueron creados para amarse, por eso el que no ama, peca gravemente pues no obedece el mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a si mismo.

    Escuchad y no pequéis, pues la tierra es lugar de pruebas y daréis testimonio de vuestro amor, si vosotros me amáis yo seré vuestro guía; pero si odiáis el demonio os destruirá, porque él incita a la guerra, a la violencia y ordena matar.

    Hijos queridísimos, el diablo ha ganado terreno por vuestros pecados y ha desterrado de la tierra el amor, y ha hecho que entre hermanos os matéis , porque muchos no saben amar y esta ausencia de amor es el mal del siglo que os llevará a la destrucción, si no os detenéis a rezar y a implorar de rodillas que el amor del Espíritu Santo penetre en vuestros corazones, y os santifique y os dé la fortaleza para escapar de la esclavitud del pecado.

    Hijos queridos, vostros estáis en el tiempo que yo anuncié mi Segunda Venida, en los tiempos que no hay amor, donde oiréis hablar de guerras, se levantarán nación contra nación, reino contra reino y habrá hambre y terremotos, muchos se escandalizarán y unos a otros se harán traición, se levantarán muchos falso profetas y engañarán a muchos y por el exceso de la maldad se enfriará la caridad de muchos.

    Poneos de pie para la lucha y desterrad de vuestras almas el pecado y el odio, pues estos son los que están destruyendo al mundo.

    Padres y madres detened el aborto, los adulterios, los divorcios, el concubinato que son pecados que destruyen los hogares.

    Detened los asesinatos, porque hay tanta sangre derramada que llega hasta el trono de Dios, pidiendo justicia.

    ¡Basta ya de hombres sanguinarios que solo fomentan la guerra, el hambre, la muerte y el caos, basta ya de tanto odio!

    Eso no es el mandamiento que yo os enseñé. ¿Por qué habéis olvidado mis enseñanzas? ¿por qué habéis olvidado mi Sacrificio en la cruz? Pues con tanto odio en vuestros corazones, mi Sacrificio queda en el más oscuro silencio.

    ¡Padres y madres, basta ya de tantos crímenes! basta ya de tantos hogares destruídos! ¡basta ya de tantos niños abandonados hambrientos de pan y de amor! ¡basta ya de tanta violencia y sangre!

    La mujer ha perdido la verguenza y olvidando su dignidad de madre y esposa, se desnuda ente el mundo, mostrando la inmundicide su cuerpo, tomando anticonceptivos para no tener hijos y así estar libres de este sagrado deber. Aborta a sus hijos y no le importa convertirse en asesina de sus propios hijos. Perdiendo con su insensatez su dignidad de madre que yo en un acto de amor le concedí.

    El hombre también ha desviado su camino, es adultero y ambicioso, sólo piensa en adquirir poder y riqueza, aunque sea a costa de sangre y de muertos. Los hombres que llegan a ser poderosos, piensan en adquirir mayor podería y fomentan la guerra, el hambre, el caos, sembrando en la tierra con su actitud, violencia, desolación y muerte. Por eso el hombre ya no piensa en Dios, ya no siente amor, se siente confuso, y no comprende el por qué de tanto odio.

    Hijos míos, por eso os hablo para que comprendáis que todo este odio es obra del demonio; pues este odio en el mundo, precede a la aparición del Anticristo.

    ¡Pueblo mío, pueblo mío! Yo soy el principio y el fin, el que era, el que es, el que viene, el Todopoderoso. Ved que vengo con poder y majestad a mostrar a todos los pueblos MI JUSTICIA y la tierra se conmoverá con el signo de la Cruz.

    Mirad que vengo presto con mi recompensa para dar a cada uno según sus obras.

    Bienaventurados todos aquellos que me améis y os refugiáis en mi Divina Cruz. Lavad vuestros vestidos en la Fuente de la Misericordia. Bienaventurados vosotros que amáis a vuestro prójimo, que amáis la verdad, creéis en mis palabras y tenéis fe y esperáis con confianza mi Segunda Venida; pues de vostros es el reino de los cielos y se os dará la corona de la gloria y la palma del triunfo.

    Bienaventurados vosotros, si creéis y os arrepentís y venís con vuestro Divino Creador a pedir con abundantes lágrimas el perdón de vuestros pecados, para que así os reconciliéis con vuestro Dulce Salvador.

    Hijos e hijas mías, un consejo os doy a aquellos que estáis en edad de casaros, procurad elegir una esposa o esposo que sea una ayúda y no un abstáculo para vuestra salvación. Pues de una buena elección depende el éxito de encontrar la felicidad aquí en la tierra y de seguir a Dios en todos sus mandamientos sin tropiezos ni tardanzas. Leed la Biblia hijos queridos, y miraréis que Dios al instituir el Matrimonio y elevarlo a Sacramento os dio una ayuda para vuestra salvación no para vuestra condenación, por eso elegid bien, pues muchos matrimonios que no fueron bien elegidos y que no son del agrado de Dios, son ahora los que engrosan las filas del enemigo.

    Yo soy el Señor y no quiero la muerte del pecador, sino que se convierta y rectifique su camino y vuelva a mí, por eso vengo por Segunda Vez, para demostraros una vez más CUANTO OS AMO.

    Madres, vosotros que habéis permanecido fieles a pesar de los problemas, angustias y pesares, vosotras que diste a vuestros hijos lo mejor de vuestro tiempo, vosotras que habéis sufrido por vuestros hijos, por alimentarlos, educarlos y enseñarles el camino del bien, y enseñasteis a amar a Dios y al prójimo como a sí mismo; por vuestros desvelos y trabajos ocasionados por el cuidado de vuestros hijos, vuestra recompensa es grandísima, en el ciel; pues lo que hicisteis a vuestros hijos a mí lo hicisteis y os atrajisteis frutos de bendición. Y sobre vuestra cabeza está la corona y la gloria de una mujer que CON SU AMOR Y HUMILDAD HA BORRADO SUS PECADOS PUES HA AMADO MUCHO, PUES AL AMAR A VUESTROS HIJOS Y DARLES BUEN EJEMPLO LES HAN ABIERTO LA SENDA QUE CONDUCE A DIOS Y HA SACIADO LA SED QUE DIOS TIENE DE ALMAS.

    Padres vosotros, que a pesar de los tiempos crueles en que vivís, habéis permanecido fieles a mí y habéis dado amor, buen ejemplo y habéis enseñado a vuestros hijos caminar en la senda recta. Vuestra recompensa es grande. VOSOTROS TAMBIÉN AL AMAR EN ESTA FORMA HABEIS BORRADO VUESTROS PECADOS, PUES HABEIS AMADO MUCHO PORQUE AL HABER AMADO HOMBRES Y MUJERES, HABEIS SEGUIDO MI MANDAMIENTO DE AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PROJIMO COMO A VOSOTROS MISMOS; Y POR ESTO EL DEMONIO NO TIENE PARTE EN VOSOTROS.

    Por eso hijos, e hijas, cuando os vayáis a casar no escojáis a la ligera, escoged bien a vuestra pareja, no sea que por una mala mujer o un mal hombre perdáis vuestra alma para siempre.

    En los últimos tiempos yo separaré el trigo de la cizaña. Y todos aquellos hijos e hijas que yo llame a la salvacion eterna y no pueden seguirme porque su respectiva pareja se lo impide, estos hijos e hijas tendrán que decidirse por su salvación o por su condenación.

    Mis hijos y mis hijas no entienden que en los últimos tiempos será diferente, si en los primeros tiempos de la redención se les exhortó a querer a sus esposas y esposos y a cuidar a sus hijos e hijas para que el demonio no encontrara cabida en sus corazones y sus almas, y amarlos hasta la abnegación, mostrarles amor, amor y más amor para que mis pequeños no se escandalizaran con el odio y el desamor. Y flacos como estaban en la fe se perdieran dando inicio a la generación del odio que precedía a la manifestación del anticristo en sus corazones y hacerle la guerra al verdadero Cristo. Pero mis hijos e hijas se rieron de mi Doctrina y de mi ejemplo, no me hicieron caso. Y hoy muchos padres y madres lloran amargamente porque no supieron educar a sus hijos e hijas en la fe y el amor de Dios. No les enseñaron la Doctrina que los hubiera salvado de caer en el abismo. Ahora estos hogares pertenecen a la generación del odio que está dando amargos frutos a la humanidad. La iglesia no cumplió con este sagrado deber, por eso un juicio tremendo le espera, por todas aquellas almas que se han perdido y se siguien perdiendo a causa de su gran negligencia.

    En los últimos tiempos mis hijos e hijas, deberán seguirme con su familia, es decir, con sus esposas, esposos, hijos, hijas, madres, padres, hermanos, primos, sobrinos, etc. Pero si ellos no quieren acompañarlos mis hijos e hijas deberán decidirse por mí, porque YO SOY LA VERDAD Y LA VIDA Y FUERA DE MI NO HAY SALVACION Y VENGO A SEPARAR EL TRIGO DE LA CIZAÑA. POR ESO EN ESTOS ULTIMOS TIEMPOS LA DIVISION ES ESENCIAL PORQUE SE VERA QUIEN ES HIJO DE DIOS Y QUIEN ES HIJO DEL DEMONIO, Y AQUELLOS QUE NO QUIERAN SEGUIRME SERAN HIJOS DEL DEMONIO.

    AQUELLOS QUE ME SIGAN DEMOSTRARAN QUE ME AMAN, QUE SON TRIGO, QUE SON VERDADEROS HIJOS MIOS, QUE SON DE DIOS, PUES YO CONOZCO A MIS OVEJAS Y ELLAS ME CONOCEN A MI.

    En los últimos tiempos el que ame más a su esposa, esposo, padre, madre, hijos, mas que a mí, no es digno de mí; pues si ellos le impiden salvar su alma y salvar la de ellos no son de Dios, sino del demonio; porque solamente el demonio quiere el mal hacia las criaturas. Por eso esta división es necesaria porque se verán los que son míos y los que no lo son.

    Yo dije: “No penséis que he venido a poner paz en la tierra, no vine a poner paz, sino espada porque he venido a separar al hombre del mal, y es en el hogar en donde a mis hijos se les pone mayores dificultades para seguirme y logren salvar su alma. Por eso el demonio introdujo odio en los hogares para que les fuese mucho más difícil salvarse. Pues cuando mis hijos me aman ninguno pone tropiezo y todos quieren seguirme y obedecerme, porque el amor los hace discernir y comprender que soy Yo, su Dios quien los ama y regresa para llevarlos a la patria celestial. Cuando en la familia todos me aman, juntos se preparan para recibirme con alegría y amor. Benditos todos aquellos hogares que permanecieron fieles a mí y a mi Madre Santísima. Benditos sean porque velaron y oraron, benditas todas aquellas familias que supisteis amar y esperar. Pues en el día de la gran tribulación me acordaré de vosotros y os brindaré mi Misericordia.

    El Padre Eterno quiere que los hogares se salven completos. Pues Eva y Adán marcharon juntos al destierro. Por eso el esposo y la esposa con los hijos deben regresar a la patria celestial. Hacia el ansiado paraíso que yo les daré. Pero si las esposas se niegan a seguiros vosotros deberéis marchar solos, pues la negativa de ellas significa que no son mis hijas, pues la imagen de la Eva pecadora vive aun en sus almas y no quieren obedecer a su Dios y Creador; no quieren cambiarse el vestido viejo y manchado que les dejó el mal cuando ellas en su soberbia aceptaron la sugestión del demonio.

    Vosotras hijas, si queréis seguirme y salvaros; pero estáis casadas deberéis decir a vuestros esposos que como esposos que son debéis caminar juntos, pues Adán y Eva fueron desterrados del paraíso juntos no separados. Pero si los esposos se niegan, significará que en el alma de estos hombres vive la imagen de Adán pecador y no quieren cambiarse de vestido, quieren seguir pecando y continuar con el vestido viejo y manchado que les dejó el mal. Vosotras debéis dejarlos y seguir vuestro camino hacia el paraíso, pues la negativa de vuestros esposos, es señal de que no son verdaderos hijos míos, que no me pertenecen, que no son ovejas mías, que pertenecen al mal, al demonio. Pues si vosotras obedecéis a estos hombres perderéis vuestras almas. ¿Y qué es más valioso una criatura pecadora o la salvación de vuestra alma por toda la eternidad? El que tenga oídos que oiga, y el que tenga ojos que vea.

    Llegará el tiempo en que mi Padre Eterno restablecerá el equilibrio de las cosas y para hacer esto, vosotros debéis purificaros con el sufrimiento y el dolor.

    Los hogares deben salvarse completos, pero si la misma familia impide que estos hogares se salven,vosotros hijas e hijos deberéis deciridos por vuestras almas, pues son vuestras almas las que se van a salvar o se van a perder. Y ES POR TODA LA ETERNIDAD.

    Si las familias se oponen a esta salvación, mis hijos e hijas deberán seguir la verdad, y la vida solos o acompañados, porque en los últimos tiempos se hará la gran división y el Padre Eterno dividirá a los que son verdaderos hijos míos, los hijos de Jesucristo, los hijos de Dios vivo, y a los hijos del demonio, a los hijos del mal, los hijos del anticristo. Para que yo como Juez de todas las conciencias juzgue a todos y les dé a cada uno según sus obras.

    Padres y madres si habéis pecado, arrepentíos y pedid perdón a la fuente de la misericordia que soy yo; pedid la asistencia del Espíritu Santo y las gracias del Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen, vuestra Madre; pues su Inmaculado Corazón triunfará.

    Amados hijos, desde el fondo de mi Sacratísimo Corazón os bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

    Para más información:

    HERMANA GUADALUPE
    Comunidad de Desagravio
    9a. Avenida 6-71, Zona 7
    Colonia Quinta Samayoa
    Guatemala, C. A.

    Imprimido en Sudtirol – Internet: http://www.etika.com

    Responder
    • dora

       /  29 agosto, 2012

      OJALA TODOS LOS HOMBRES Y MU8JERES DE ESTE TIEMPO LEYESEN Y PUSIERAN EN PRACTICA TODAS ESTAS ENSEÑANZAS, QUE NO SON ALGO NUEVO, PERO QUE PARA MUCHOS PUEDE SERLO PORQUE NUNCA RECIBIERON INSTRUCCIÓN EN SUS HOGARES, HAGAMOS UNA ORACIÓN CON MUCHO AMOR POR TODOS LOS HOGARES PARA QUE ESTE MEDIO DE COMUNICACIÓN SIRVA PARA COSAS POSITIVAS, SIRVA PARA UNIR LAS FAMILIAS Y QUE ESTE MEDIO DE COMUNICACIÓN NO SIGA SIENDO UN MEDIO DE INCOMUNICACIÓN EN LOS HOGARES.

      Responder
  13. Abr 03_00 La Vida Matrimonial que deberíais llevar. Imprimir E-Mail

    Mensaje.

    Mensaje de Dios Padre a J.V.

    Hijitos Míos, Mis pequeños, Mis delicias. Yo Soy vuestro Padre Dios, que os creó para gozo Mío y para perpetuar Mi Obra de Creación y con ella, más gozo, al ver que Me ayudáis a traer a la Tierra nuevas almitas, nuevas creaturitas a quienes amar. Hoy os quiero hablar sobre la vida matrimonial que debierais llevar, la vida santa matrimonial.
    El matrimonio cristiano, como ya antes os he explicado, es la forma perfecta de vivir la familia del Cielo, en la Tierra. Yo veo en el matrimonio la unión de Mi Cielo con vosotros.
    Vosotros, los casados, los que habéis recibido la vocación para el matrimonio, tenéis una excelente oportunidad de santificaros y de santificar a muchos, no sólo a los que vayáis a procrear, sino a todos aquellos con los que entraréis en contacto dentro de la vida de familia, vida social relacionada con lo familiar y matrimonial. Vida social de comunidad, en donde vivís y a donde asistís, como familia o como matrimonio.
    Mi Hijo Jesucristo hizo Su Primer Milagro en las Bodas de Caná y bendijo el matrimonio. Yo creé una mujer para el hombre y a éste Yo le había dado todo el poder y el cuidado de Mi Creación. Yo he puesto en vosotros, todos Mis hijos actuales, el compromiso de mantener saludable Mi Creación, así como sus leyes y el respeto en el cumplimiento a Mi Obra. Mi Obra, como ya os he explicado antes, es de carácter DIVINO y así lo debéis ver, vivir y enseñar.

    Si os mantenéis solteros, vuestra vida debe ser santa y de ayuda espiritual y material para con todos aquellos que os rodeen, sean solteros o casados.
    Sí os habéis casado, vuestra vide debe estar entregada a la procreación, para producir más seres que Me amen y que puedan proseguir Mi Obra de Amor y Redención en el Mundo. Si habéis sido llamados a la excelsitud con vuestro Dios, al haber sido llamados al sacerdocio o a la vida religiosa, os deberéis mantener en un estado santísimo y de servicio hacia vuestros hermanos, para apoyarlos en el crecimiento en las virtudes y en el sano desarrollo de la vida espiritual, tanto para los solteros, cómo para los casados o para los futuros consagrados.

    El gran pecado actual, ya acrecentado por vuestra tibieza hacia lo espiritual, consiste en que no respetáis ninguna de las tres esferas de espiritualidad que os acabo de señalar. Los solteros no viven su castidad, ni sus compromisos divinos ni humanos. Los casados ya no desean llevar a plenitud sus compromisos divinos en la familia, con la transmisión de vida humana y espiritual, al no querer mantener el núcleo familiar por ser “muy pesado” y que les “coarta” su libertad. Y Mis almas sacerdotales y religiosas se han desviado por los intereses carnales y posesiones mundanas.

    Vuestro libertinaje está destruyendo toda Mi Obra a todos niveles. Gracias a que todavía hay almas que se mantienen en Mi Gracia, en Mis Mandatos y en Mis Leyes, Mi Justicia, Mi Justa Justicia, no se ha hecho patente como debiera. Mi Amor Misericordioso todavía está venciendo a Mi Justicia, pero es grande el dolor que vosotros Me causáis al veros destruirse mutuamente. Vuestro mal, el mal que os rodea y al cuál le habéis dado fuerza impresionante por haberos apartado de Mis Leyes, os está acabando, Se posesiona de algunos de vosotros y así os volvéis instrumentos en garras del “destructor”. El maligno, en ésta forma, empieza a destruir Mi Obra de Creación, de Santificación y de Redención al utilizaros para que os destruyáis unos a otra, tanto física cómo espiritualmente. Os estáis destruyendo y estáis permitiendo que el maligno, sus secuaces y lo que ellos producen, os aniquilen. Me echáis la culpa de vuestros males y no os miráis a vosotros mismos ni a las consecuencias que producís por permanecer en el mal. Si fuerais lo suficientemente humildes para aceptar lo que os digo, os daríais perfecta cuenta de que habéis afectado en su santidad a las tres esferas básicas de vuestra sociedad. Los solteros, al no querer mantener su compromiso de celibato, afectan a casados o casadas y destruyen familias, destruyen matrimonios, destruyen Mi Obra Divina. Daos perfecta cuenta de que es a Mí al que estáis afectando, porque lo que destruís es Mi Obra, es Mi Ideal. También así proceden algunos casados infinidad de tonterías y así se involucran con solteros o con otros casados y como resultado, se afectan uno o varios matrimonios.

    Vuestro pecado, el pecado de éstos Mis hijos que no desean ya mantener su compromiso de estado para Conmigo, afecta fuertemente a todos vosotros. A algunos por ser los afectados directos de la ruptura matrimonial, a otros por dejarse llevar por el mal ejemplo dado. Ahora, su falta de amor hacia Mí y a los suyos, hacen también de ése mal ejemplo, vida en su vida, causando la muerte espiritual en sí mismos y en otros, al volverse, ahora, ellos mismos, mal ejemplo para otros.
    Hijitos Míos, vuestra vida sobre la Tierra se tiene que mantener en un estado santo, porque Santa fue, sigue siendo y será Mi Obra de Creación.
    Si vuestro Mundo ahora se está cubriendo de podredumbre y de bajeza espiritual, es por culpa vuestra; no habéis respetado Mis Leyes, Muchos de vosotros os habéis convertido en instrumentos de destrucción en manos del mal.
    Sed sinceros y haced un recuento de vuestra vida pasada y entonces os daréis cuenta del porqué actual.
    Vosotros, los solteros ¿os habéis mantenido santos en vuestra misión de célibes? ¿No habéis afectado a otros solteros ó a otros casados dando paso a impurezas en su vida? ¿Habéis dado buen ejemplo espiritualmente, viviendo Mis Mandamientos?
    Vosotros, los casados ¿Estáis produciendo vida humana y espiritual para que Mi Obra se perpetúe? ¿No estáis limitando Mi Obra de Procreación al limitarMe los hijos que os quiero dar, usando medios anticonceptivos ó criminales como el aborto? ¿Estáis realmente llenando de VIDA, de Mi Vida Espiritual, a los hijos que os dí, para que ellos puedan atraer el Cielo a la Tierra al respetar y proseguir con Mis Leyes y Decretos de Amor? ¿No habéis afectado a otros matrimonios al dar mal ejemplo de vida o afectando la vida matrimonial de otros al introducirlos a tener relaciones impuras con vosotros? Si por debilidad de uno u otro de los cónyuges habéis roto los lazos matrimoniales, ¿os habéis mantenido célibes, respetando el sacramento matrimonial, u os habéis unido adúlteramente a otro prójimo?
    Si fuerais sinceros con vosotros mismos, veríais que sois pocos los que no os habéis manchado con lo que ahora el mundo enseña y hasta apoya, con tal de destruir Mi Obra.
    Mis Leyes se os dieron perfectas, porque perfecto es todo lo que Yo Creo, pero vuestra fragilidad, vuestra miseria, vuestra conveniencia, han causado que Mi Obra se vaya destruyendo y al ser afectada por vuestro mal proceder, por vuestro pecado, ella misma responde con la negatividad con la que la habéis afectado. Esto os lo podría ejemplificar así, cuando entrenáis a un perro a atacar a vuestro prójimo, aún por cuestiones de seguridad, tarde o temprano va a atacar a un hijo vuestro o a vosotros mismos. El mal que enseñasteis, el mal con el que alimentasteis a ése pobre perro, tarde o temprano se vuelve su dueño. Ahora lo veis con vuestros hijos, si los despreciasteis, si no los educasteis bajo Mis Leyes y Mi Amor, si no los enseñasteis a respetarMe y a respetar a vuestro prójimo, no podréis esperar frutos buenos de sus acciones y de su corazón.

    El mal se revierte hada sus progenitores y hacia todos los que entren en contacto con ellos y esto es lo que ahora estáis padeciendo en vuestra sociedad. Yo no estoy castigando, os estáis castigando vosotros mismos.

    ¿Cómo ahora pedís seguridad, respeto, amor, en vuestra familia y en vuestra sociedad, si vosotros mismos no fuisteis productores y ejemplo de ello? Luego volteáis a verMe a Mí, a vuestro Dios y Me maldecís por el mismo mal que causasteis. Sois injustos y ciegos a aceptar vuestra realidad, a aceptar la verdad que ahora os castiga. Daos cuenta de que hasta que no recapacitéis en ello y no entendáis Mi Palabra, hasta entonces no Podréis cambiar el rumbo de los acontecimientos.
    Realmente ya es demasiado el mal producido y vosotros ya no lo podéis controlar, pero Yo sí, puesto que Soy Omnipotente, Bondadoso y Misericordioso y con vuestro arrepentimiento y un cambio sincero de vida, aunado a vuestra petición para que venga el cambio espiritual a la Tierra entera, Yo lo podré lograr. Yo sólo Espero que con sincera humildad recapacitéis sobre el mal que habéis producido a Mi Obra y con vuestra ayuda de intercesión, después de vuestro arrepentimiento, se podrá lograr el cambio que, tanto el Cielo y muchas almas de la Tierra, desean.

    Mi Corazón Misericordioso tiene cabida para todos vosotros. Sois Mis hijos y Yo nunca voy a desoír los lamentos de arrepentimiento de vosotros. Os quiero salvar de las garras del mal. Os quiero regresar al redil celeste. Os quiero regalar con infinidad de regalos de Mi Corazón para toda la Eternidad, por ello, no temáis, regresad a Mí, arrepentidos, cualquiera que haya sido vuestro pecado y su magnitud y estad seguros que NO HAY pecado que Yo no pueda perdonar. Vuestra sincera humildad puede lograr lo inesperado, acordaos solamente que tenéis un Padre que os ama infinitamente y que hará todo lo posible para perdonaros y para regresaros a vuestro hogar celestial.

    Yo os bendigo en Mi Santo y Misericordioso Nombre, en el de Mi Hijo Jesucristo, quién al tomar todos los pecados del Mundo y de todos los tiempos, os dio ésa oportunidad que ahora todos tenéis para vuestra salvación, y en Nombre de Mi Santo Espíritu, quién infunde Su Amor y Sus Dones a TODOS Mis hijos, para que con sabiduría recapacitéis sobre vuestra vida pasada y luego os podáis entregar nuevamente a Mí, a vuestro Padre y Creador, para salvaros eternamente.

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  14. 09 octubre, 2011
    Tanto el bien como el mal quien lo protagoniza lo hace extensivo a sus familiares, por eso debéis por amor a ellos evitar el mal y hacer el bien

    Todos los hijos de Adán y Eva heredan el pecado original por el cual ellos perdieron todos los privilegios del Paraíso al perder el estado de gracia tal y como los creó Dios. Su libertad mal usada les llevó a errar y a perder para ellos y para el resto de la Humanidad, tantas gracias que Dios les dio cuando vivían inocentes y lo amaban a El sobre todas las cosas. Yo, Jesús, os hablo.

    Pero ved hijos, que el hombre no piensa, ni razona convenientemente a la hora de decidir sobre su libertad y, aunque la libertad es un don que Dios Mismo le otorgó, si la usa mal puede ser un arma letal eternamente. Yo, Jesús, os hablo.

    Por eso hijos, matrimonios que vivís bien en vuestra situación de fidelidad, hijos que vivís bien en el cumplimiento de vuestros deberes tanto con respecto a vuestros padres, como a vuestros estudios o profesiones ¿por qué os dejáis engañar por Satanás ante sugerencias y acciones pecaminosas que os harán perder no solo la paz, sino también los privilegios y gracias que viviendo en orden se adquirieron?

    Cuando un cónyuge es infiel al otro, ya entra en esa familia el mal para todos, porque el mal uso de esa libertad afecta a hijos y a progenitores, porque a todos duele la ruptura de un matrimonio. Y cuando un hijo por dejarse dominar por las muchas compañías que son hijos de Satanás, usando mal su libertad y se drogan, beben, abandonan sus estudios o funcionan mal en sus profesiones, ya ha entrado en esa familia la desgracia, porque sus padres, sus hermanos y el resto de la familia sufren.

    Así que hijos, no debéis esclavizaros al mal porque luego os costará salir de el, ya que Mi enemigo mortal no os dejará y os tendrá atrapados cada vez más. Yo Soy el Sumo Bien y quien Me sirve, saborea las mieles del bien y sus frutos, que también alcanza a los familiares, porque hijos, tanto el bien, como el mal, quien lo protagoniza lo hace extensivo a sus familiares y por eso debéis procurar también por amor a ellos evitar el mal y hacer el bien. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.

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  15. Es increible Como puede haber tanta jente q no toman el matrimonio n serio.a donde Vamos a Parati? Pienses n los hijos.

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  16. BEATRIZ

     /  24 julio, 2012

    ES VERDAD YA NO SE RESPETA ,PORQUE HA MI DEJO Y TENGO UNA FOTO CON LA OTRA
    DANDOSE UN APACIONADO BESO ,YO LE DIJE GRACIAS POR QUE ESTAMOS CASADOS,POR IGLECIA PERO NADA LE IMPORTA,YA ESTA PASANDO EL DOLOR YO SALDR ADELANTE PERO EL,FUEGO DEL INFIERNO CREO QUE NO,

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  17. A VOSOTROS PADRES OS PEDIRE CUENTA DEL ALMA DE VUESTROS HIJOS….
    Posted on 27 junio, 2012 by pajares95
    MENSAJE ESPECIAL PARA LOS JÓVENES
    MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO NUESTRO DIOS DADO A TRAVÉS DE LA HERMANA GUADELUPE

    Guatemala, 1 de julio de 1989

    Amadísimos hijos míos, os bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

    Hijos míos, os habla Jesús de Nazaret el Hijo de la Virgen María, el Dios del Amor, el Dios que murió clavado en una cruz por amor a vosotros.

    Hoy hijos queridos, hablaré sobre la JUVENTUD. Yo siempre he hablado a mis hijos, les he advertido pero no me escuchan. Y en estos días tan oscuros y amargos, cuando la juventud no tiene una meta hacia Dios, porque los malos ejemplos les han quitado la fe, les ha tocado vivir una época dura y difícil, pues la mayoría de los jóvenes se mueven entre el vicio y los desvíos de una mala generación, y en su debilidad muchos también han caído. Buscan la felicidad y no la encuentran, y si alguna vez creen tener alegría muy pronto se les convierte en tristeza. Su amor nace y muere en un instante, porque hay tantas tinieblas a su alrededor, sus sentidos están embotados y su espíritu está reprimido en medio de tanta oscuridad y pecado. ¿Cuántos jóvenes han sucumbido y se han entregado al vicio a causa del mal ejemplo de los adultos?

    Yo os dije: “Es inevitable que haya escándalos (pecados), sin embargo, ¡HAY DE AQUEL POR QUIEN VENGAN! Mejor le fuera que le atasen al cuello una rueda de molino y le arrojasen al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños.” (niños y niñas).

    Hijos amados, el reloj está marcando la llegada de la noche, pero la noche pasará y dará paso a un nuevo amanecer. Por eso hago esta última llamada a los jóvenes para que escuchéis y meditéis mis palabras, porque mis palabras son verdad y vida.

    Vosotros hijos queridos, habéis nacido en el siglo de la maldad suprema predicha por mí, por esto estáis en grave peligro si no estáis preparados para luchar contra los enemigos del alma. Pues serán días de tribulación tal como no la hubo desde el principio de la Creación que Dios creo hasta ahora, ni la habrá. Y si yo no abreviase esos días nadie sería salvo.

    ¡Pobre juventud si no está preparada! Desdichada juventud si seguís a los malos y cerráis vuestros ojos para no ver los males de los tiempos que os acechan. ¿Y cuáles son esos males? EL OLVIDO DE DIOS Y EL CULTO AL CUERPO. Sodoma y Gomorra fueron quitadas de la faz de la tierra por sus pecados y quedaron como un testimonio de que Dios sí castiga a los que olvidándose de su alma, destrozan con horrendos pecados su cuerpo. Muchos jóvenes siguen las máximas del mundo: “¡vive y deja vivir y no molestes con sermones, que quiero ser feliz, reir y cantar aunque mañana me muera!” ¿Y si vosotros morís adonde creéis que iréis habiendo muerto sin arrepentiros de vuestros pecados? El lugar que os corresponde si morís impenitentes será el infierno, para toda la eternidad.

    Jóvenes, hijos míos, si vosotros de verdad queréis ser felices, reir y cantar y utilizar el talento que yo os dí, debéis escuchar mis consejos, que son consejos que os llevarán a la felicidad eterna, a la felicidad verdadera, al verdadero gozo.

    En este mundo, por mucho que os afanéis, nunca conseguiréis la verdadera felicidad; pues la felicidad que existe en el mundo es falsa y corta. Es la senda ancha que al final os conducirá al infierno y allí vuestro penar y sufrir no tendrá fin.

    La palabra del mal se ha enseñoreado del hombre, la prensa, la radio, la televisión. Hay violencia en el cine, en la televisión, en la calle, en los hogares hay mucha violencia, pues padres e hijos viven en constante pelea.

    Por eso mi mensaje llamando a todos a la verdadera conversión debe ser escuchado por hombres, mujeres, niñas, niños y adolescentes, porque en ellos está la esperanza del Padre Eterno para formar la generación del amor, para formar a la nueva juventud, para darles el paraíso en el Reino de Dios.

    Escuchad mis consejos, para que estéis preparados y logréis entrar en el REINO DEL AMOR. Escuchad pues, hijos queridos, jóvenes. “De aquel día y de aquella hora nadie sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sino sólo el Padre. Porque como en los días de Noé, así será la aparición del Hijo del Hombre. En los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrebató a todos. Así será a la venida del Hijo del Hombre. Entonces, uno será tomado y el otro dejado.”

    El fin llegará repentinamente y uno será tomado y otro dejado. Por eso debéis estar preparados para este gran acontecimiento. Y en donde os encontréis yo iré en busca de mi oveja. Os digo, jóvenes, vosotros estaréis estudiando, otros trabajando, pero cuando digo que estéis preparados no quiere decir que lo abandonéis todo, sino que estéis preparados en que el estudio que adquiráis debe ser para redimiros no para condenaros. Y los que estéis trabajando en una profesión en donde pongáis en peligro el alma y la condenación sea segura debéis abandonar este trabajo. Si estáis estudiando una carrera inútil para vuestra salvación debéis abandonar estos estudios y estudiar otra de más provecho para el alma y que no perjudique vuestra salvación eterna.

    Si continuáis con una vida normal, tratando de evitar el pecado, rezando el rosario, llevando en vuestro cuerpo el escapulario y la medalla de la Virgen o mías y os colocáis bajo el manto protector de vuestra Madre Santísima la Virgen María, y seguís mis consejos, estaréis preparados para cuando venga la tribulación suprema, yo me acordaré de vosotros, os protegeré y ayudaré; pues sois mis hijos y os daré los medios para que esperen confiados mi Segunda Venida.

    Pero aquellos jóvenes en cuyos corazones y mentes exista únicamente el deseo de triunfar, de ganar dinero, fama y honores, porque os habéis propuesto triunfar, y vuestra meta es la riqueza y el poder a cualquier precio, tened cuidado, porque estos deseos son la ambición en toda su fuerza y la ambición es un lazo demoniaco, el más peligroso en estos tiempos.

    Cuidado jóvenes, pues por conseguir el triunfo, os olvidáis de Dios y os inmoláis en un ateísmo bárbaro. Que si en estos momentos el Padre Eterno os manda llamar y os llega la muerte como un ladrón a arrebataros todo, y por haber sido ambiciosos os olvidasteis de Dios, a la hora de rendir cuentas no llevaréis frutos ni en las manos ni en el corazón y por eso jóvenes, por no haber amado a vuestro Dios, lloraréis eternamente.

    Me dirijo también a aquellos jóvenes que han caído en el vicio y se revuelcan en el cieno de la inmundicia, del sexo mal entendido y mal practicado, el diablo ha hecho que vosotros os comportéis como animales ávidos de sexo. No entendéis que al entrar en el pecado de la fornicación, estáis pecando contra el sexto Mandamiento que dice: “No fornicar”. Y este mandamiento se dio a mis hijos e hijas para que con este pecado no se destruyeran ellos mismos; porque los que fornicáis, estáis destruyéndoos y destruyendo a otros y si vosotros pecáis y hacéis pecar a otros, habéis llenado de escándalos la tierra.

    Y vosotras jovencitas hijas mías, que desgarráis mi Corazón cada vez que a causa de vuestra lujuria os convertís en asesinas de vuestros propios hijos: Yo os pediré cuenta de estos pequeños que vuestra lujuria asesinó. Pediré cuenta porque en mi Primera Venida vine a entregarle a la humanidad Amor, pero en mi Segunda Venida vendré a traer mi Justicia. Si tenéis en vuestras conciencias este horrendo pecado, arrepentíos y haced penitencia porque vienen tiempos en que aquellos que no se arrepientan de sus pecados llorarán y se lamentarán.

    Os digo hijos e hijas que los pecados que más almas lleva al infierno en estos tiempos son los pecados de la carne.

    Cierto es que cuando venga la tribulación, muchos serán probados; porque el demonio ha puesto su horrible mirada en la juventud, pues son los que más le obedecéis y trabajáis para él sin muchos problemas.

    Muchos jóvenes están en mayor peligro, porque no sabéis la verdadera Doctrina que yo dejé para vuestra salvación; pues la que hoy el mundo conoce no es la verdadera Doctrina. Por eso tened cuidado, mucho mal se ha infiltrado en la Iglesia, mucho mal. Por eso os advierto, porque muchos de mis hijos sacerdotes se han ido detrás de los impíos y ahora en lugar de enseñar mi doctrina pura y santa, enseñan a los jóvenes doctrinas falsas que los desorientan y confunden más. El pecado ha aumentado porque mis hijos olvidaron predicar el verdadero Evangelio del amor a toda criatura, y a abservar todo lo que yo ordené, y yo ordené el Mandamiento del Amor; que mis hijos amen a Dios sobre todas las cosas, con todo su corazón, con toda su alma, y al prójimo como a sí mismo. Por eso mis verdaderos sacerdotes, deberán instruir a estos jóvenes, enseñándoles la verdadera Doctrina que yo dejé. Las madres, los padres y los sacerdotes que poseen la verdadera Doctrina que yo deposité en mi Iglesia, seréis los indicados para instruir a estos jóvenes en el camino de Dios para que no se pierdan.

    Yo me ocuparé de vosotros en el tiempo de la angustia y el dolor, pero para llevar a cabo este Plan de Redención, pido la colaboración de los padres y de las madres, necesito que ellos hablen a sus hijos de la verdad, del verdadero Dios. Pues los padres son los primeros educadores de sus hijos. Y a vosotros padres y madres os pediré cuenta de las almas de vuestros hijos, si hablasteis a ellos de Dios, si educasteis a vuestros hijos en la fe y en el amor a su Dios. A vosotros padres os pediré cuenta del alma de vuestros hijos, si se pierden y se van con el Anticristo. Vosotros tendréis que responder, si habéis pecado por haberlos abandonado y no haberlos educado en el amor y la fe. Pedid perdón, arrepentíos de vuestro pecado que es inmenso, ahora que todavía hay tiempo, ahora que os ofrezco mi perdón, porque después no escucharé.

    Arrepentíos y haced penitencia por vuestros pecados, padres y madres que habéis hecho con vuestra negligencia que vuestros hijos trabajen para el Anticristo, pecando ellos y haciendo pecar a otros.

    Arrepentíos y haced penitencia, que la hora de la justicia se acerca y aquellos que sean encontrados culpables, serán castigados.

    Jóvenes, queridos hijos, la batalla de los dos reinos ha comenzado ya, y hoy os hablaré al corazón para que comprendáis y veáis que porque os amo me dejé crucificar para así poder rescataros de la opresión del demonio, por eso os digo: Yo he implantado mi Bandera y mi Bandera es la del verdadero amor, yo pido oración, sacrificio y penitencia. El demonio también ha implantado su bandera y su bandera es la del falso amor, falsa alegría, falsos cantos y bailes y borracheros sin fin, porque esto es lo único que puede dar. Y os envuelve en una música estridente que os aturde y os vuelve locos. Pero lo hace para que vosotros, con los sentidos embotados, no veáis claro y no os déis cuenta que os está engañando. Vosotros, confiados en este falso amor y falsa alegría le seguís; después, por haberle servido, como paga os llevará al infierno; pues él es el rey de las tinieblas y el infierno es su reino. Este será el premio que os dará por haberlo servido. En el mundo os halagará vuestros sentidos, os dará falsos placeres, falsas riquezas, falsa felicidad; pero que no os engañe porque todo esto es efímero y únicamente os dejará un amargo sabor de boca y mucha tristeza en el alma y en el corazón.

    Hijos amados, os hablo ahora, porque es tiempo de que escuchéis mis consejos y estéis preparados para mi Segunda Venida. No imitéis a los cantantes de rock, ni a las estrellas de cine, no admiréis a los productores de películas que fabrican pecados a granel; que pecan y hacen pecar, porque no se conforman con su propia inmundicia, sino que llevan sus lacras a otros y con sus horrendas películas contaminan a mis hijos.

    Por eso repito: es inevitable que en el mundo haya escándalos; sin embargo ¡Ay de aquel por quien vengan! ¡Ay de aquellos que dejaron entrar el pecado en el mundo! ¡Ay de aquellos productores, actores y actrices que ayudaron con sus cuerpos desnudos a que la obra del demonio se esparciera sobre la humanidad! ¡Ay de aquellos hombres y mujeres que con sus cuerpos desnudos mostraron la lujuria de su corazón y la podredumbre de su alma y escandalizaron a mis pequeños, los jóvenes! ¡Ay de ellos, porque con su desvergüenza e inmundicias mancharon la faz de la tierra! Si no se arrepienten y hacen penitencia, los demonios serán los dueños de sus cuerpos para toda la eternidad.

    ¡Ay de aquellos hombres y mujeres que trocaron su naturaleza, pues yo dije: “No llevará la mujer vestido de hombre, ni el hombre vestido de mujer porque los que lo hacen son una abominación.”! Escuchad hombres y mujeres que habéis desviado vuestro sexo, y os habéis convertido en homosexuales y lesbianas: pues si no queréis el sexo que yo os dí, seréis llamados a juicio; porque yo soy vuestro Creador y al cometer este pecado os estáis rebelando contra mí; pues habéis sido desobedientes a la voz de vuestro Dios, si no os arrepentís y hacéis penitencia el castigo caerá sobre vuestras cabezas. Por eso hijos e hijas, no sigáis la moda, porque la moda es el primer escalón para cambiar la naturaleza de vuestro cuerpo; mujeres no uséis pantalones, porque al hacer esto os degradáis, no uséis maquillaje en vuestros rostros, no desfiguréis vuestros cuerpos. Hombres no uséis vestidos ni adornos de mujer en vuestras orejas, no os dejéis crecer el pelo, que la cabellera larga se dio en estos tiempos exclusivamente a la mujer. Y aquellos hombres que lucen en estos tiempos cabellera larga, están deshonrando su cabeza. Tened cuidado, no sea que por seguir la moda, seáis pillados en la maldad y en el desenfreno. Hijos e hijas, no sigáis la moda, porque con vuestras modas ofendéis a vuestro Padre Eterno, pues los verdaderos hijos de Dios no deben ir con las máximas del mundo.

    Madres y padres que con vuestros vicios y pecados escandalizasteis a vuestros pequeños hijos y no disteis buena enseñanza, vuestro pecado no quedará sin castigo.

    Hijos míos, no admiréis a los cantantes de rock que con sus gritos y bailes, distorsionan el verdadero arte y el talento que Dios dio al hombre, no améis la moda en la música, en el arte, no améis las tinieblas, no admiréis lo cursi, lo ridículo, lo grotesco, lo oscuro, lo feo y lo diabólico, porque esto pertenece al demonio. Mirad cuántas películas mostrando al mundo la cara del demonio y cuántas canciones alabando el mal y el pecado y no os dais cuenta. Mirad cuántas mujeres y hombres mostrando la cara sucia del sexo. Amad la belleza, el amor, lo limpio, el verdadero arte. Amad la música hermosa, el baile dulce y suave, amad las cosas bellas que son de Dios y seréis felices.

    Aquellos jóvenes hombres y mujeres que utilizaron sus talentos y habilidades para el mal, y se corrompieron ellos y corrompieron a otros, si no se arrepienten y hacen penitencia, llorarán y se lamentarán en el reino de las tinieblas. Porque ellos son los jóvenes que el demonio utilizó para atraerse a otros al pecado y al mal. ¡Ay de aquellos jóvenes que no escuchéis mi advertencia!

    ¡Ay de aquellos jóvenes que con sus cuerpos ayudasteis al demonio a corromper a la juventud! Si no os arrepentís de haber corrompido a vuestros hermanos y hermanas, seréis enviados al infierno para que alimenten las llamas del fuego del suplicio infernal para toda la eternidad.

    Hijos e hijas, que no escuchasteis los buenos consejos de vuestros padres y no quisisteis caminar en la senda recta que ellos os marcaron, por haber pecado contra el cuarto mandamiento seréis llamados a juicio.

    Escuchad hijos queridos, no sigáis a los malos, seguid a los buenos y lo que tanto anheláis que es poseer la alegría, cantar, bailar y reir, lo tendréis, pero solamente lo tendréis conmigo; yo sí puedo daros lo que vuestro corazón anhela, la felicidad y el amor; porque yo soy la alegría y el amor y puedo regalarlo a mis hijos. Pero el demonio no puede daros todo esto, porque él no es el dueño de la felicidad ni del amor; él es el dueño del odio, de la angustia, del penar, y eso os dará si vosotros trabajáis para él.

    Abrid los ojos y mirad que si de verdad queréis la felicidad verdadera, si de verdad queréis gozar, vosotros decidiréis porque con mis palabras os guiaréis, dichosos aquellos que las escuchen. ¡Dichosos aquellos que escuchéis mis consejos y los pongáis en práctica!

    Hijos amados, usad vuestro talento para el bien, este talento que Dios os dio, usadlo para la salvación de los demás. Y cuando a vosotros os llame el Padre Eterno a descansar, llevad vuestras manos llenas de frutos de salvación, y no os presentéis ante el tribunal de Dios con las manos vacías.

    Pues si os gusta cantar, cantad; pero cantad las maravillas del Señor, su Misericordia, su bondad con la humanidad. Si os gusta estudiar, estudiad y sacad provecho de todos los talentos que se os dio. Si os gusta hablar, hablad; predicad la Palabra del Señor, pero la verdadera. Si os gusta enseñar, enseñad las cosas buenas que salvarán a las almas, enseñad la verdadera Doctrina del Señor, enseñad el camino de Dios, enseñad cómo llegar al cielo. Si os gusta curar, curad las llagas de vuestros hermanos que tienen tanta necesidad de este consuelo. Si os gusta rezar rezad y enseñad a otros a rezar. Si esto hacéis y lo hacéis con amor, seréis hijos míos por toda la eternidad y nadie, nadie podrá quitaros esta felicidad.

    Hijos queridos, aprended para que os guiéis, que los hechiceros y hechiceras, los homosexuales, las lesbianas, los adúlteros, fornicadores, homicidas, idólatras y todos los que aman y practican la mentira, no tendrán parte en el reino de los cielos.
    Hijos queridos, apartaos de los malos,
    no bebáis con ellos, no hagáis alianzas con los mentirosos, no os unáis a los asesinos, no os hagáis amigos de los demonios. Cuidaos de aquellos que aparentan ser buenos y no lo son, sino hipócritas. Cuidaos de los lobos con piel de oveja, apartaos de estos engañadores, porque estos son los peores, apartaos de ellos porque usan mi nombre para engañaros. Mirad que al pecador se le reprende y se le regaña, porque si a él se le hace gracia no aprende la justicia. Y en la tierra de lo recto hace mal, y no ve la majestad de Dios.
    Uníos a los buenos, a los que son de verdad mis hijos y me aman con obras y con palabras; por sus frutos los reconoceréis.

    Vosotros hijos e hijas si queréis ganar el cielo, mortificad vuestros cuerpos, no forniquéis, no seáis impuros, refrenad el lenguaje torpe y obsceno, dejad vuestras miradas altaneras. Obedeced a vuestros padres en todo lo que sea grato a Dios. Evitad las discusiones necias y sin sentido, porque son inútiles y vanas. Aprended a ejercitaros en la virtud. No seáis pendencieros, no améis la violencia. Quitad de vuestra boca la calumnia, que en vuestro corazón habite el verdadero amor. No deis entrada al diablo con vuestra violencia; aquellos que seáis coléricos volveos mansos y humildes, para que el demonio no tenga poder sobre vuestros cuerpos y vuestras almas.

    Amados hijos, me despido de vosotros diciéndoos que los malos tiempos que estáis viviendo, son los tiempos del Misterio de Iniquidad, que debe completarse para poder arrancarlo, quitarlo de la faz de la tierra. Por eso vosotros manteneos firmes hasta que sea quitado de entre la gente. Amad la justicia, la verdad, seguid los consejos de vuestra Madre la Virgen Santísima y míos. Porque todos aquellos que améis el pecado, la mentira, la maldad y la injusticia seréis castigados severamente porque estuvisteis en contra de mí, que soy el amor, la verdad y la justicia. Y aquellos que no están conmigo están contra mi.

    Aquellos hijos e hijas que a pesar de los malos tiempos, habéis sido firmes, me amáis y también amáis a vuestra Santísima Madre la Virgen María y os amáis entre vosotros, mostrando mi Doctrina, obedeciendo mis mandamientos y poniendo en práctica mis consejos; oh hijos amados, de vosotros es el reino de los cielos.

    Amados hijos, desde el fondo de mi Sacratísimo Corazón os bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

    Vosotros estáis viviendo en una época sumamente peligrosa, donde los lazos del demonio abundan por doquier, tened cuidado, no vayáis a caer en algunos de ellos y os perdáis para siempre.

    ¡Oh! amados hijos, seguid mis huellas, seguid mis consejos, seguid a los verdaderos apóstoles de los últimos tiempos, seguid a mis verdaderos sacerdotes, a mis verdaderos hijos y no os perderéis porque ellos llevan mi doctrina en sus corazones y cumplen mis mandamientos y me aman de verdad y aman a vuestra Madre la Virgen Santísima.

    Comunidad de Desagravio a Los Dos Corazones Ofendidos
    del Inmaculado Corazón de María y
    del Sacratísimo Corazón de Jesús

    ADORADORES DE LA DIVINA MISERICORDIA DEL SEÑOR

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    Fabiana ~ P. José Di Bárbora ~ Historia de las P.A.M. ~ Comprar el Libro ~ Declaración
    “Que cada uno experimente cada frase como dicha directamente a él, y así percibirá la presencia actuante de Jesús y María en su vida y ésta se transformará, y ese efecto será la prueba del origen de este escrito.” P. José Di Bárbora

    Mensaje para hoy: 31 de Julio de 2012

    15-08-96

    F. Estaba pensando en una persona que está divorciada y ahora se volvió a casar con otro señor. La miré a los ojos y pude ver con mi corazón la sed de Dios de esta persona. Pensaba también cuánto desearía Jesús llegar a su corazón a través de Su Sacramento de Amor.

    Jesús me dijo:

    J. Si supieras hija lo que Mi Misericordia es capaz de hacer por uno de Mis hijos. Si tú supieras…

    F. No sé, Jesús, lo único que sé es que Vos nos amás infinitamente, que amás a cada uno en particular, estén en cualquier situación.

    J. Yo tengo un plan de Amor para cada uno.

    F. Sin embargo, ayer pude sentir en mi ser el deseo ardiente que tenés de llegar a esa persona a través de la Eucaristía. Me quemaba el corazón de Amor y sé que en realidad era el tuyo.

    J. Ves, hija, ese grado de Amor, multiplicado infinitamente, es el que tengo por cada hijo. Ella será mía finalmente, aunque ahora veas su situación como irreversible. Yo la amo y ella será mía.

    Tú no comprendes muchas cosas ahora, porque eres pequeña.

    F. Yo lo único que comprendo es el Amor que Vos tenés, especialmente a Tus hijos más alejados.

    No me importa si no entiendo nada. Me basta Tu Amor, Tu Corazón.

    ——————————————————————————–
    27-12-00

    “Quiero que Mi mensaje se publique “todos los días”.
    Es el alimento para Mis hijos. No temas al que dirán.
    Yo sabré llegar a las almas.
    Yo te hablo, al corazón, también a ellos quiero hablarles al corazón.”

    “Este libro dará vuelta el mundo y me traerá tantas almas que no podrás contarlas”
    (22-07-97)

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  19. Mensaje a Enoch. PASTORES DEL HOGAR: RETOMAD CUANTO ANTES EL CONTROL DE VUESTROS HOGARES! ¡LLAMADO URGENTE DE JESÚS EL BUEN PASTOR A LOS PADRES DE FAMILIA!

    ENERO 23/2011 12:35 P.M.

    Hijos míos, que mi paz esté con vosotros.
    Os hago un llamado urgente pastores del hogar: retomad cuanto
    antes el control de vuestros hogares; vuestros hijos se están
    perdiendo por la falta de amor, diálogo, perdón y lo más importante
    por la falta de Dios en vuestros hogares. La juventud está siendo
    presa fácil de mi adversario, por la falta de oración y cumplimiento de
    mis preceptos; la rebeldía es el común hoy de muchos jóvenes, la
    música con sus mensajes subliminales, el modernismo y la vida fácil,
    están llevando a la juventud a la pérdida de los valores morales y
    espirituales; blasfemar contra Dios es ya una costumbre en la
    juventud de estos últimos tiempos, son muy pocos los jóvenes que
    oran y cumplen mis preceptos.
    La inmensa mayoría de la juventud está perdida y vosotros padres de
    familia seguís en vuestro letargo espiritual, que os llevará también si no despertáis a la
    muerte eterna. ¿Qué esperáis pastores del hogar, para retomar el control de vuestros
    hogares? Vuestros hijos se están perdiendo por la falta de amor y carencia de Dios en
    vuestros hogares; el libertinaje, en que viven tantos jóvenes de hoy, los está llevando al
    abismo; los abortos, la drogadicción y el modernismo, la carencia de valores, está sumiendo
    a la juventud en las tinieblas. Os digo, padres de familia, que vosotros sois responsables ante
    mí, por la educación moral y espiritual de vuestros hijos; dejad de seguir siendo perros
    mudos, para que no os lamentéis mañana cuando os pida cuenta de vuestros hogares.
    Acordaos: Todo árbol que no de buen fruto, será talado, cortado y tirado al fuego. Un árbol
    bueno da frutos buenos, más un árbol malo da frutos malos. Recapacitad padres de familia y
    no sigáis viviendo tan relajadamente, porque el tiempo de mi justicia está tocando a vuestras
    puertas; prestad más atención a vuestros hijos, que haya más diálogo, amor y comprensión
    en vuestros hogares; acordaos que el amor es la base del perdón, sin amor no hay vida.
    Amar es: Escuchar, dialogar, comprender, perdonar, educar, corregir, guiar y ante todo, amor
    es Dios, sin Dios en vuestros hogares no hay vida. Retomad la oración en familia,
    especialmente el rezo del Santo Rosario de mi Madre; mi Coronilla de la Misericordia;
    reconciliaos con vuestro Padre Celestial, a través del Sacramento de la confesión;
    alimentaos de mi Cuerpo y de mi Sangre, al menos una vez por semana en mi fiesta
    dominical; cumplid con mis preceptos y os daré mi paz y mi salvación. Es tiempo de oración;
    no sigáis tan relajados, porque la hora de la justicia divina está tocando a vuestras puertas.
    Despertad pues padres de familia, porque se acerca la venida de vuestro Eterno Pastor;
    permaneced despiertos y con vuestro rebaño reunido, para que cuando venga a pediros
    cuentas, no tengáis de qué lamentaros. De nuevo os digo, que mi paz esté con vosotrops.
    Soy vuestro Padre: Jesús el Buen Pastor de su Rebaño.

    Enoch
    http://www.mensajesdelbuenpastorenoc.org

    Responder
  20. luz

     /  23 noviembre, 2012

    DIOS MIO DANOS LA GRASIA SE LA CONVERSION SIN TU ALLLUDA NO SOMOS NADA NI PODEMOS VENSER LAS TENTASIONES

    Responder
  21. Carlos Eduardo

     /  26 noviembre, 2012

    Yo me case enamorado de mi esposa, estubimos 10 años de enamorados y llevamos 3 años 4 meses de casado, pero pense que me habia llevado una buena mujer al Altar y que como dice la palabra … El la salud y en la enfermedad, en la pobreza y la riqueza hasta que la muerte los separe” es decir, juntos ante todos los problemas e incertidumbres que vengan pero no es asi. Yo vivo solo a 1 hora de mi ciudad natal por mi trabajo aqui en el norte de Perú. Gracias a Dios tengo una casa donde quedarme donde tengo un cuarto y una cocina para mi solo. Poco a poco pude comprarme mis cosas y que gracias a Dios ahora tengo. Trabajo 5 dias a la semana, En mis 2 dias de descanso viajo a mi cidad natal y llego a la casa de mis suegros que son ancianos. Yo supuestamente de bueno le dije a mi esposa que sus padres estaban ya mayores de edad y que los cuidara. Pense que se me iba ser feliz vivir solo por el trabajo pero me doy cuenta que la necesitaba a mi lado para que sea un apoyo como mi esposa en el hogar, llego cansado del trabajo de 11 am a 11 pm que retorno a casa. tengo 2 horas de refrigerio en las cuales retorno a mi casa para comer cuando yo mismo me cocino o a veces como en la calle. Muchas veces cai enfermo sin que nadie me atendiera. Mi esposa no kiere venir a vivir conmigo cria a un sobrino en casa de mis suegros. La mama del niño trabaja de profesora y retorna en la noche, el padre del niño (hermano de mi esposa) es irresponsable y se fue con otra mujer a vivir a otra ciudad nunca se preocupa y se preocupa por el niño.
    Lo que mas me preocupa y aterra es que tengo sospechas de mi esposa en que este en una relacion lesbica, muchas veces llegaba cansado a verla a mi ciudad natal y solo paraba en la calle con las amigas, yo no soy de borracheras y de pasar malas noches en discotecas o bailes. He tenido fuertes peleas con ella al reclamarle pero ella lo niega y no cambia. Recientemente me entere que años atras fue a una Bruja y me hizo un amarre y hasta me dio un brevaje fuerte para que me tenga a su lado para siempre. La verdad que esto me pone en una situacion de ya no continuar con mi matrimonio. Pero lei frases adelante en esta pagina que dice: “Sólo la muerte rompe el matrimonio. Acordáos de ello. Si hicisteis una elección infeliz, soportad las consecuencias como una cruz, siendo dos infelices; pero santos …
    Debo seguir cargando mi cruz, debo seguir a lado de una mujer que no se preocupa por mi. Reconozco que me aleje de Dios, digo Yo por el trabajo pero son los problemas que me han alejado de Dios y hoy me encuentro en un abismo preocupado en lo que es mejor para mi.
    Ella y Yo formabamos parte de un grupo en la parroquia 7 años pero reconozco tambien que no dejamos engañar por el enemigo y arrastrar por el pecado. Mi fe fue decayendo y me enfrie espiritualmente y vinieron lo problemas. ahora se que soy presa facil del enemigo ya que el esta buscando a quien devorar. No se si mi matrimonio aun se pueda salvar de mi parte me siendo decepcionado ya que queria una buena mujer pero yo solo tome la decision de tenerla a mi lado, siempre fui docil y ella tenia un caracter que nunca pude controlar al punto que ya llegado la fecha del matrimonio ya no quize casarme. Ahora me arrepiento ya que no quize esto para mi vida. Solo les pido su ayuda espiritual y que oren mucho por mi y por mi aun esposa Maria Elena. Bendiciones a todos.

    Responder
    • Que el Senor bendiga el Santo sacramento del Matrimonio

      Responder
      • YETTY

         /  28 febrero, 2013

        Hermano,pienso que deves de buscar consegería matrimonial ya sea con grupos de matrimomios en la parroquia o con un sacerdote. y con tu esposa.También hacer una buena confesión y partisipar de la santa misa.y porsupuesto ORAR ORAR MUCHO DOBLANDO RODILLAS POR SU MATRIMONIO.

    • Busca la pagina Jesus Salva Mi Familia.. Reza mucho por tu esposa y no te sueltes de la mano de Dios… Bendiciones

      Responder
    • Clemen

       /  14 diciembre, 2013

      Hermano, que Dios te llene de Paz, ve al Sagrario no hay mejor lugar para contar nuestras penas y recibir consuelo. Te aconsejo como te dijeron anteriormente entra a: http://www.jesussalvamifamilia.org para buscar restauracon matrimonial. Dios te bendiga.

      Responder
  22. Que el Espiritu Santo te llene de su Amor y Luz.

    Responder
  23. para conseguir los libros de maria valtorta.

    , el sitio en internet es:

    http://www.mariavaltorta.com

    http://www.es.mariavaltorta.com/Todos-los-articulos/I-nostri-distributori

    los distribuidores autorizados en Chile, de la editorial valtortiana son:

    Fundacion Beata Laura Vicuña

    Avenida Matta 762, Casilla 3, Correo 3, Santiago

    Tlf 02.5566397, Fax 02.5563130

    y el Foyer Nuestra Señora del Carmen, P. Ramon Ricciardi, Casilla 15, TOME, Tel. 041.651332, Fax 041 651127.

    Responder
  24. marisela h. g.

     /  27 febrero, 2013

    Hoy en dia tenemos.que reflexionar lo que estamos.haciendo. en nuestras vidas. Dios nos habla y llama.a una conversión urgente respuesta sera demaciado tarde escuchemos su voz

    Responder
  25. Catalina

     /  7 mayo, 2013

    Cuando leo estos mensajes me lleno de terror y desesperanza porque yo estoy separada de mi marido hace 9 años y no tenemos ninguna posibilidad de volver. Yo no he vuelto a casarme, mis hijos son mi primera prioridad pero si tengo una pareja-amigo, que vive en su casa,desde hace más de un año. No escandalizamos a nadie pero yo amo infinitamente al Señor, vivo en y para El, me entristece pensar que debo dejar a este hombre tan bueno y tan solo para salvar mi alma, ¿querrá el Señor que haga eso? Sólo me atengo a Su misericordia, no me queda nada más.
    Recen por mi, gracias y bendiciones

    Responder
  26. Erick

     /  16 julio, 2013

    Pido de todo corazón q oren por mi porq cometí adulterio y quiero escapar de eso salir de ese mundo de tinieblas xfavor oren por mi se los agradesco

    Responder
  27. dulce maria

     /  15 abril, 2014

    La santa ley de dios inquebrantable. .quien ama a dios por sobre todas las cosas .amara su santa ley .desde hace 20 años soy esposa abandonada. Llevo la corona de espina del abandono con humildad y silencio. Este escrito sobre el matrimonio .deve de ser leido .y que el espiritu santo ilumine las mentes de los casados.bien claro lo explica si se eligio mal se debe de aceptar con responsabilidad y humildad nuestra decision y elecion especialmente si hay hijos.cuando los hijos ven que la madre aunque abandonada se mantiene fiel a la santa ley de dios tienen la oportunidad de ser catequisados con el ejemplo.la mujer aban donada es infeliz ya eso es suficiente para sumarle a ser pecadora y adultera.esposas abandonadas el esposo se va pero queda jesus el estuvo presente el dia que nos casamos .nos queda el mejor de los esposos y nuestra mision es que el esposo extraviado no solo regrese al hogar sino que regrese a dios.

    Responder

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