Déjate ayudar por Mí, tu Dios y tu Salvador. Déjate conducir por el Único Maestro[7]; que te llevaré a verdes praderas[8], te haré descansar sobre Mi pecho y te hablaré del Único Amor que existe y del que tú huyes sin parar,

“Quiero… llevarte sobre Mis hombros y regalarte el Don más grande que existe sobre la Tierra: Mi Salvación.”

por Fátima Maldonado

Los días 7 de cada mes, desde Julio del año 2014, la vidente Isabel recibe Locuciones de Nuestro Señor Jesucristo, publicadas en el sitio: http://elpastorsupremo.es/

MENSAJE 22
7 DE ABRIL, 2016

Días de amor y calamidad vendrán sobre la Tierra. Días de dulces cantos y trompetas sonoras llenarán el orbe de la Tierra,porque el Señor lo ha jurado y no se arrepiente. Antes de llegar a ti la Justicia de Mi Ira llegará a ti la oportunidad del Amor. Del Amor que convierte el corazón y abre las entrañas a la Única Salvación[1].

Yo estoy aquí para ti, pueblo Mío, y no descanso. Te llevo en Mis entrañas, sobre Mis hombros[2], y no Me quejo de ti, de tu peso muerto sobre Mí tantas veces. Pero llegó la hora de despertar[3], despertar a la Única Luz, a la Única Salvación. No puedes esconderte más de ti mismo porque ante Mí estás al descubierto[4] día y noche, y no se Me ocultan tus pecados y tus intrigas están ante Mí día y noche. Eres tú el que te escondes de Mí[5], pero no puedes hacer que Yo no te tenga ante Mí[6]. Y te miro, hijo, te miro con compasión y ternura, quiero cogerte de Mi mano, llevarte sobre Mis hombros y regalarte el Don más grande que existe sobre la Tierra: Mi Salvación.

Déjate ayudar por Mí, tu Dios y tu Salvador. Déjate conducir por el Único Maestro[7]; que te llevaré a verdes praderas[8], te haré descansar sobre Mi pecho y te hablaré del Único Amor que existe y del que tú huyes sin parar, porque no puedes decir NO al pecado que hay en tu corazón. Te obstinas en seguir en él, y no salir de esa maldad[9]que vive en ti. Toma la determinación de abandonar todo lo que te conduce al pecado, y a separarte de Mí.

Nunca olvides Mis Palabras de perdón y de amor, guárdalas en tu corazón, que sean tu alimento día y noche, medítalas en el silencio[10] y siempre te alegrarás de haber escuchado al Único Maestro. No escuches el tintineo de campanas que llevan a la falsedad, a la mentira y al pecado. Escucha Mis Palabras que llevan el precio de pagar tu pecado con Mi Sangre[11], en ella está la verdad, la única verdad.

No te arrepientas de escuchar al Amor, arrepiéntete de seguir al pecado. El amor es servicio, entrega, renuncia[12]; déjate conducir por él.

En el horizonte se avista una cruz[13], es la Cruz del Hijo del hombre que viene a llamar a sus hijos a un cielo nuevo y a una tierra nueva. En el horizonte se escuchan campanas de Gloria: Es la llamada a todos los hombres a preparar su alma para recibir al Salvador, al Salvador del mundo que se presenta ante todos los pueblos como el Único Rey[14] y Salvador[15].

Todos odiarán el pecado el día que conozcan la luz, todos los llamados y elegidos a la Nueva Jerusalén, allí vivirán y cantarán en una vida nueva donde se terminará el dolor y el mal. Pero hasta ese día, hijos, preparaos con Mi Gracia porque el mal está en la puerta, y en lugares ya entró dentro.

Es hora de avisar a vuestros hermanos pues el león rugiente[16] está cerca y sus planes maquiavélicos ya están llevándose a cabo para la desunión de la gran familia y bendita de Dios. No os dejéis engañar cuando os digan que vienen en Mi Nombre, no es verdad, son mentirosos[17] porque los guía el príncipe de la mentira, vienen en nombre de Satanás que quiere perder a Mis hijos y llevárselos al infierno eternamente por odio a su Creador. No, hijos, no sigáis a los que van a ir contra Mis Mandamientos, esos no son Míos, aunque un día lo fueron y siguieron Mis Palabras de amor y elección, pero sus almas se han corrompido por el humo falso y la mentira de Satanás. ¿Qué les ha hablado a su alma para que dejen de lado al Hijo del hombre? ¿Qué les ha propuesto, ofrecido, para que dejen el camino de la Gracia y sigan el del pecado mortal y la renuncia a su Salvador, ofreciéndose a llevarse a Mis hijos para que dejen Mis caminos y ofrecerlos a Satanás como botín? Sólo el alma que está en Gracia, que es de Mí, reconoce la Voz de su Pastor[18]; por eso este mundo está abocado a la perdición. ¿Cómo reconocerán Mi voz si el pecado mortal es su camino día y noche? ¿Cómo reconocerán a su Pastor que con dulces silbos los llama sin parar para arrebatarlos de la mano del diablo? Ellos[19] lo saben porque una vez fueron Míos y por ello los conducen al pecado para así no tener salvación posible, pues nunca Me oirán y el alma que no oye al Salvador oye en su alma la voz del enemigo de Dios, el enemigo de la Cruz del Señor[20], el enemigo de la Redención, porque un día se rebeló ante Mí y la soberbia y el orgullo le llevó al abismo y con él quiere llevarse a todas las almas; almas que fueron creadas por amor y para la felicidad eterna por Mi Padre[21] que está en los cielos.

Ayudadme, hijos, en medio de tanta confusión y tantas tinieblas a hacer la luz en las vidas de tantos hombres como Me odian en su corazón, fruto del pecado mortal vivido y enquistado en su corazón. El pecado mortal aleja y lleva al olvido del Salvador, es un arma que tiene Satanás para hacer que el alma odie al Salvador. Sólo saliendo pronto de él hay salvación, pero permaneciendo en él hay condenación[22]. Pues el alma será cegada hasta tal extremo que no querrá, rechazará y odiará la Vida, al Señor y Salvador de su existencia. Rechazará Mi Cruz y Salvación, y ésta es la condenación: Rechazar, no querer y odiar la Cruz de Cristo; rechazar, no querer y odiar Mi Sangre vertida por Amor a todas las almas. Sólo el alma que se acoge a Mi Santa Cruz tendrá vida eterna[23].

Gloria a Dios, Gloria a la Cruz de Cristo, Gloria a Mi Sangre vertida por Amor; pero, ¿a quién dais la Gloria? Dejad el mundo y su contaminación pues está perdiendo y pervirtiendo vuestras almas.

Es hora de trabajar, hijos, para que las almas vengan a Mí y acepten Mi Salvación. Un día os recompensaré vuestros sacrificios y valentía a la hora de ir a buscar a Mis almas amadas y perdidas, presas del enemigo infernal de vuestra salvación. Ánimo, hijos, os aguardo en ellos, preso en sus almas llenas de pecados y angustias porque el pecado[24] no produce alegría ni paz, ni orden ni amor sino desorden y descomposición, terror y horror, ira y enfado, soberbia y orgullo; ceguera para no reconocer el camino de vuelta a casa.

No os alarméis por las noticias que vais a escuchar pero estad atentos pues es hora de elegir el camino: un camino de salvación y perdón pero de valentía y firmeza[25] ante lo que se os avecina. Sufrid en paz las miserias de vuestra Iglesia[26], perdida y sin rumbo tantas veces como el enemigo la ataca y la intenta destruir pero siempre será asistida por Mi Santo Espíritu que no permitirá que la Iglesia fundada en Mi Cruz de Amor y Salvación sea pasto del enemigo de vuestra salvación y vuestras almas[27]. Muchos permitirán que Mi Iglesia sea confundida por el pecado y el mal de Satanás pero no todos verán Mi Luz y no todos estarán dispuestos a seguir la Única Luz[28] y la Única Verdad[29]. Ánimo, hijos, que estoy con vosotros y no os dejaré nunca[30].

Es tiempo de valor y de oración, oración intensa[31] pues en ella Me reúno con vosotros y os hago llegar la luz y la verdad.

Sed firmes en anunciar Mi Evangelio[32] y en recordar Mis Mandamientos porque no habrá salvación fuera de la Ley del Amor[33]. No os dejéis engañar por los que hablan de amor, no lo conocen y nunca lo han conocido, los que pretenden llevar a Mis hijos a la perdición eterna. El alma que conoce Mi Amor siempre responde, aunque sea tarde, a Mi silbo de Amor[34].

Yo os hablo por Mi querida niña Isabel, ella está sirviendo al Pastor de vuestras almas; rezad por ella para que sea siempre fiel a Mis Mandatos a pesar de los inconvenientes del camino que tendrá que recorrer. Rezad por su director espiritual, pues no es fácil navegar en solitario, pero la fuerza de Mi Espíritu Santo le asiste pues nunca dejo a Mis hijos en medio del oleaje y la tormenta. Son Míos, Me pertenecen y los defenderé como a Mi Gloria porque una cosa es agradable al Señor: la obediencia y la fidelidad a Mis Mandatos; el que los cumple está en Mí y Yo en él y nunca permitiré que sea arrebatado de Mi Mano[35].

El día comienza a clarear en vuestras vidas; salid del letargo de la noche.

Un solo camino está ante vosotros: El de vuestro Maestro[36]. No miréis a los lados, no miréis otros caminos pues os llevan a la perdición.

Instad a todos a que Mis Mandamientos sean cumplidos hasta el final de vuestras vidas. No hagáis caso; mirad a otro lado cuando os hablen de abandonar y dejar Mis Santos Mandamientos. Ellos no son de Dios, pues sus palabras son del demonio.

Abrid vuestros ojos a la Luz y vuestros oídos a la Única Voz que anhela y necesita vuestra alma: La voz de Dios[37].

Estad presentes en la Eucaristía con vuestras almas en Gracia, lavadas en el Sacramento de la Penitencia. Nunca Me recibáis si no habéis cumplido Mis Santos Mandamientos y estáis en pecado mortal, pues echaréis sobre vuestras almas la condenación eterna[38]. Y nunca prestéis oídos a los que os digan que en Mi Nombre podéis acercaros al Sacramento de la Eucaristía con vuestras almas en pecado grave, pues es el príncipe de la mentira quien os habla en ellos. No. Acudid al Sacramento del Perdón y lavad con la lluvia de las lágrimas vuestras almas, y después recibidme con alegría y paz.

Los Mandamientos deben cumplirse siempre y son la Luz de vuestro camino al Reino Eterno de Mi Padre. Todo el que no los cumple será reo de muerte y el que inste a separarse de ellos será reo de la condenación eterna.

El tiempo de Mi Misericordia es para los que con humildad, sencillez y profundo arrepentimiento se acercan a pedir perdón de todos sus pecados al Sacramento de la Penitencia[39].

No hay otro camino. No hay otra salvación. No hagáis sufrir a Mi Padre con vuestras confusiones, pues la Luz está ante vuestros ojos y os marca sin dudas ni confusiones el camino: Mis Mandamientos[40].

Hacedme caso, hijos, y salvaréis vuestras almas, y Me ayudaréis a salvar las almas de vuestros hermanos[41].

Rezad por los que os persiguen[42] y por los que, como leones rugientes, os perseguirán por defender Mis Mandamientos. El Evangelio es uno y no tiene enmienda, pues el Señor ha hablado una vez y no se arrepiente ni retracta de ni una sola palabra escrita en el Santo Evangelio. Todo debe cumplirse hasta el fin del mundo donde acabará todo pecado y toda maldad, y ya no necesitaréis la Guía y la Luz de Mis Mandamientos para vivir en el Amor y la Gracia en vuestras almas. Hasta entonces cuidado con los perros rabiosos, con sus dientes afilados que os quieren hacer presa del demonio, de Satanás.

Miradme en la Cruz[43], hijos, y sed fieles a Mi Amor y a Mi Sangre vertida por vuestra Salvación y aceptada por Mi Padre en un Holocausto Eterno de Salvación para todas las almas que, ofendiendo a Mi Padre y apartándose de Él por el pecado, se acogen a la Salvación que vino a traer el Hijo del hombre a este mundo. Tened compasión por Mí, hijos, tened compasión de quien muriendo en la Cruz por vosotros os vino a traer el único perdón que restaura vuestra deuda[44] con Mi Padre.

Sed valientes en defender Mis Mandamientos[45] ante los que, olvidándose que fueron elegidos por Mi Misericordia, Me abandonan y Me hieren con agudos clavos que taladran Mi Cuerpo y llenan Mi Corazón de amargura, pues arrastran a Mis pobres hijos al pecado y la condenación eterna. Rezad, rezad por ellos, y ofreced sacrificios de alabanza para que vuelvan a Mí; Yo los estoy esperando en Mi Cruz para cubrirlos con Mi Sangre y Mi Perdón.

Renunciad a Satanás y a todas sus obras[46]. Sed pacíficos y pacientes[47]. Amad a vuestro Salvador y creed en la Única Salvación: La Cruz.

Aquí estoy para ti, pueblo Mío, ven a Mí, consuela Mi dolor y Mis lágrimas con tu arrepentimiento y tu dolor por haberme ofendido. Ven a Mí, te espero. Déjate abrazar por Mi Perdón. Recibe en paz Mi absolución. Te amo y no quiero perderte. Ven a Mí, eres valioso[48] para Mí. Por ti vine[49] a este mundo. Por ti he muerto en la Cruz[50]. Vivo y Resucitado[51] te espero en tu camino para llevarte Conmigo al Reino Eterno de Mi Padre.

Ven a Mí, hijo de Mi Alma. Te espero en Mi Cruz. Déjate lavar por Mí con Mi Sangre vertida por tu amor, y tus pecados serán borrados para siempre con Mi Amor y tu arrepentimiento y dolor en el Sacramento de la Confesión.

Te espero, hijo, ven a Mí, es la hora del Perdón. Es la hora de Mi Cruz. Es la hora de estar en Mi Cruz[52].

________________________
[1] Jer 6,16-19 ; Neh 9,29-33 ; Eclo 16,12-20 ; 34,17-24 ; Rom 2,1-16
[2] Lc 15, 3-5
[3] Ef 5, 14
[4] Jer 23, 24
[5] Gén 3, 8-10
[6] Jer 16, 17
[7] Mt 23, 8
[8] Sal 23, 2
[9] Rom 2, 5 ; Is 48, 4 Rom 2, 5 ; Is 48, 4
[10] Jer 15,16 ; 20,7-9
[11] 1 Pe 1, 2
[12] Jn 13,1-17 ; 1 Cor 13
[13] Mt 24, 30
[14] 1 Tim 1, 17
[15] Jds 1, 25
[16] 1 Pe 5, 8
[17] Mt 24, 4-5 ; Mc 13,5-6 ; Lc 21,8 ; Ef 5, 6-7
[18] Jn 10, 16
[19] Los que van a ir contra los Mandamientos del Señor.
[20] Flp 2, 18-19
[21] Ef 2, 10
[22] Prov 5, 22-23
[23] Mt 10, 38-39 y paralelos
[24] Is 30, 1 ; Rom 5, 12
[25] Ef 6, 10-14
[26] 2 Cor 11, 26 ; Gál 2, 4
[27] Mt 16,18
[28] Ef 5, 9
[29] Jn 14, 6
[30] Mt 28, 21
[31] Ef 6, 18 ; Sant 5,16
[32] Ef 6, 19
[33] Mt 22,37-40 ; Jn 13,35 ; 15,12-13 ; Rom 13,8-9 ; 1 Jn 4,20-21
[34] Zac 10, 8
[35] Jn 10, 27-29
[36] Jn 14, 6
[37] Jn 10, 3-4.16.27
[38] 1 Cor 11,27-29
[39] Jn 20, 22-23
[40] Éx 20
[41] Sant 5,19-20
[42] Mt 5, 44
[43] Jn 19, 37
[44] Col 2, 14
[45] Mt 10, 32-33
[46] Ef 4, 27
[47] 1 Tes 5, 14
[48] Is 43, 4
[49] Jn 3,13-17
[50] Mt 26 y 27
[51] Mt 28
[52] Jn 12, 24-26

Nota: El director espiritual de Isabel escribe lo siguiente:
“Conviene tener presente que las citas bíblicas que van a pie de página no forman parte del mensaje, sino que son un añadido posterior: son sólo ilustrativas e indican una concordancia textual entre el mensaje y las mismas. Pero no se pretende demostrar o interpretar la Palabra de Dios a la luz del mensaje.
Al poner a disposición estos mensajes de todo el que quiera conocerlos se hace con la confianza de que un día gocen de alguna aprobación eclesiástica y en el sometimiento al juicio de la autoridad de la Iglesia en cuanto a su origen sobrenatural, pero con la persuasión de que no contienen nada que vaya en contra ni del dogma, ni de la moral de la Iglesia. De momento están acogidos al decreto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (AAS, 58, nº 16, de 29-12-1966) aprobado por el Beato Pablo VI permitiendo la publicación de escritos de esta índole. Ojalá contribuyan a la nueva evangelización que el Papa Francisco nos propone incansablemente.” http://elpastorsupremo.es/

Fuente:
http://elpastorsupremo.es/wp-content/uploads/2017/03/MENSAJE-33.pdf

Mensajes de la vidente Isabel publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/vidente-isabel/

Enlaces a todos los Mensajes en PDF:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/mensajes-actuales/

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