AQUÉLLOS QUE SE REBELEN CONTRA MI DIVINIDAD SERÁN DESTRUIDOS

AQUÉLLOS QUE SE REBELEN CONTRA MI DIVINIDAD
SERÁN DESTRUIDOS
21.08.1998

(Después de haber dicho las tres oraciones)

-¡Ah, hija!
1 ¡Hija del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo! Yo, Jesús, estoy de pie ante ti 2 . Mi deleite y Mi jardín en el que he construido Mi cielo 3 . Dado que se aproxima el día en el que todos aquellos que se rebelan contra Mi Divinidad van a ser destruidos 4 , y desnudados hasta el último de sus ayudantes, te envío a un país 5 en el que extenderás tus retoños más allá del mar. Te envío a una nación 6que resiste todas Mis Llamadas Divinas de vuestros tiempos y que dice en su noche en un momento de locura: «Tenemos que hacer algo para cerrar la boca de esta mujer». Yo Te voy a enviar allí, Mi bienamada, donde Mi Corazón continúa sollozando como una flauta por ellos… te enviaré a ellos de modo que el olivo produzca una vez más su aceituna y la viña su fruto 7
. … ¡Oh, vigía
8 de la Torre! ¿cuánto más tiempo te vas a seguir atracando de tu presa? Pero, todas tus infames amenazas serán en vano… 9

Y tú, que quemas incienso a la Bestia, ¿cómo podrás venir a Mí, entrar en Mi Santuario y presentarte frente a Mi Trono diciendo: «Estoy a salvo y tengo el poder para trastocar cualquier reino; estoy a salvo para seguir perpetrando todas esas abominaciones, nadie me ha visto».

Yo sí. Yo te he visto y te dejaré al descubierto ante las naciones… ¡Mira cómo por medio de las mentirosas plumas de tu casta, estás falsificando Mi Ley y Mi Institución de la Eucaristía! ¿Puedes todavía decir: «Cristo no puede ver»? ¿Cómo es que tú, que dices, «veo», no ves ni reconoces a tu Salvador ni tu Herencia? Incluso el topo ve mejor que tú y reconoce su madriguera.

Ven y arrepiéntete, ¿o eres incapaz de arrepentirte? Deja que de tus ojos broten lágrimas y arrepiéntete. Ven y arrepiéntete de todo corazón, y suavemente te corregiré y perdonaré por todo lo que has hecho.

Cesa de contristar a Mi Santo Espíritu. Aborrezco el orgullo y la arrogancia, pero, si te arrepientes, no tengas miedo. ¿Ves? Vuestro Redentor os tiende la mano. El Santísimo, que os dio vuestro sacerdocio y os adornó con vestiduras reales, revistiéndoos con emblemas de autoridad para pastorear Su rebaño, os dice ahora, como un padre dice a su hijo: «del territorio de la Bestia, hijo mío, no heredarás nada, pero de Mí, tu Señor, tendrás vida eterna: Yo soy tu porción y tu herencia».

¿Escucharé de ti estas benditas palabras?:

«Exulto de gozo en mi Señor; mi alma se regocija en mi Dios tres veces Santo, porque Él me ha vestido con prendas de salvación; en su Divinidad, Él me ha vestido, y, como un novio que engalana a su novia, Él me ha coronado con una guirnalda que nunca se marchita; como una novia adornada de joyas he sido investido con Sus joyas. Ahora, que mi Dios en Su Gloria Trinitaria se deleite en mí; que la Primavera
10 florezca en mi corazón y en mis huesos. Ah, cómo se regocija mi alma en Su Divinidad que será el emblema de mi deificación».

Tú, que cada año adornas la tierra y reavivas su sequedad, convirtiéndola en un lecho de flores de toda clase de colores, ven y adorna mi corazón y transfórmalo en una primavera, de manera que todos los ángeles se regocijen y digan: ¡Mirad! él tiene la Primavera de Yahvé dentro de sí!

El Novio de toda la creación puede ahora pasear por Su jardín, en Su Paraíso. El Señor de los señores puede ahora regocijarse en él y mirar recreándose en Su propio reflejo. Belleza y gloria pertenecen al Altísimo.

Vestidura de Gloria 11 , no retrases vestir a tu hijo con Púrpura Real; dígnate graciosamente escucharme y liberarme de mí siempre tan miserable carne, la cual fue el imperio que me tuvo prisionero en esta tierra y sus dominios. Aquí estoy, delante de Tu Trono para ofrecerte mi corazón 12 , la única cosa que me pertenece, como una muestra de mi amor.

¡Ah, adorable Novio, transforma mi corazón en un corazón puro y deifícame por medio del divino poder de Tu Santo Espíritu, el Paráclito, el Divino. Permítele a Él brillar ahora dentro de mí como una Parusía, y mi alma vivirá y glorificará también Tu Divinidad Trinitaria».

Entonces, Yo, Jesucristo, te responderé y te diré: «Quiero recompensar tu humildad haciendo desaparecer la condena; ella ya no será más tu oscura compañía, porque ahora has sustituido el mal por el amor, cambiado la oscuridad por la luz, y aunque continuarás viviendo en la carne, tu espíritu se paseará por el paraíso y el corazón que tú Me has dado tendrá su boda. Sí, hijo Mío, como el novio se regocija en su novia, así tu Dios y tu Todo se regocija en ti. La Infinita Bondad será de ahora en adelante tu pariente».

…Y a ti, Mi Vassula, te digo: en tiempo favorable te enviaré a ellos y tú te dejarás ver. Ahora te dispenso, Mi deleite, para que así puedas atender también a tus otras obligaciones
13 .

-Desearía haber sido como María y no como Marta. Soy feliz cuando estoy sentada contigo, Dios adorable, gozando y disfrutando de Tu Presencia.

-No te quejes Vassula, disfruta de Mí. Escucha, ¿te consolaría si te digo cómo en este inefable Amor que Yo tengo por ti, te he incrustado como una esmeralda en Mi corona real? ¿Te consolaría, Posesión Mía, si te dijera que tú eres Mi guirnalda de flores perfumadas que nunca se marchitan porque adornan Mi Cabeza, y que eres para Mí como un concierto de dulce música en Mis Oídos? ¿Te consolaría si te digo que has llegado a ser Mi trono espiritual y que Mis visitas a ti son como una fragancia de delicados perfumes dados a Mí? Un corazón generoso es lo que el Señor necesita. ¡Ha habido tantos momentos en los que Mis Ojos se volvieron únicamente hacia ti y sólo para ti, ah, Vassula!

-¡Ah, mi Señor! ¡Altísimo! Mis ojos están clavados en Ti. Toda mi mente y mi corazón también… Verdaderamente, Tú has capturado mi corazón en Tu Divino Amor y en Tu real munificencia.

– Y tú el Mío.

-¡Tú eres mi único deleite!

-Y tú, Vassula Mía, eres Mi único deleite cuando tus ojos fervientemente, con ardor y con amor Me buscan… Tenerme en tu corazón es Vida. Mi Trabajo 14 , escóndete en Mí y alégrate en Mí, entra así en los deleites de tu Salvador. Yo, el Señor, te revelaré más sobre Mi Corazón. Ven, Yo te bendigo.


1 Jesús parecía muy contento.
2 Escuché al mismo tiempo la palabra: “Soy”.
3 Al mismo tiempo escuché la palabra “Reino”.
4 También entendí que sería la “idea” lo que sería destruido más que los rebeldes mismos.
5 Italia.
6 Roma, la “Ciudad Eterna.
7 Aquí hubo una pausa, como si Cristo estuviera reflexionando, luego Su Voz se elevó como la de un Juez…
8 Jesús se dirigía a una persona en particular.
9 Entonces a otro.
10 Esto quiere decir: “Dios”.
11 Los ángeles exclamaron a Dios: “Vestidura de Gloria”, porque alguien que se encuentra en estado de santidad bien puede decir que está revestido de Cristo.
12 Y también la libre voluntad.
13 Labores domésticas, desde luego…
14 Todos nosotros somos el Trabajo de Su creación, pero también quiere decir la transfiguración que el Señor hace de mí: mi conversión.

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