Denme Amor! ¡No ofendan más a Mi Hijo Jesús! ¡Ámenlo! ¡Ámenme! No desprecien más Mi Amor de Madre y esa pesada cadena que Yo traía en La Salette desaparecerá de Mis hombros.

ensaje 18 sep 2016 – Jacarei – En el Aviso verán sol oscuro, luna sangre…

Posted: 20 Sep 2016 11:07 AM PDT

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
 
“Roma (El Vaticano) perderá la Fe (Católica) y se convertirá en la sede del anticristo.” Profecía contenida en el terrible secreto de La Salette. 
 
“Mis Queridos Hijos, hoy, en la víspera del aniversario de Mi Aparición en La Salette, Yo vengo a llamar a todos ustedes nuevamente al Amor Verdadero que agrada a Dios.
Lo que Yo vine a pedir en La Salette en Mi Aparición a Maximino y Melania fue el amor. Mi Hijo Marcos dijo muy bien: “El Amor es lo que Mis Lágrimas pedían.” El Amor era lo que Mis Palabras llenas de tristeza y dolor pedían. El Amor era lo que toda Mi Aparición en La Salette vino a pedirles.
Las rosas que Yo traía en Mi cabeza, en el pecho y en los pies, era la súplica para que ustedes se transformasen en rosas místicas de Verdadero Amor, oración, sacrificio, penitencia, conversión y reparación, para que con una vida santa, ustedes consolasen el Corazón de Mi Hijo que estaba tan triste y tan ofendido, y también consolasen Mi Corazón.
El crucifijo que Yo traía en Mi pecho con Mi Hijo vivo, contorciéndose de dolores con el martillo y la tenaza, pedía amor, pedía reparación. Con la conversión, con la reparación, ustedes desclavarían a Mi Hijo Jesús de la cruz todos los días, nuevamente clavado en ella por los pecados, por los desprecios de los hombres.
Sí, aquella cruz pedía amor, amor a Mi Hijo, amor a Mí, la Madre de los Dolores que aún hoy, sufro un continuo martirio de ver a Mi Hijo crucificado de nuevo por tantos Hijos Míos que, llenos de maldad, egoísmo y desprecio por Mi Hijo, lo crucifican de nuevo.
La cadena que Yo traía en Mis hombros en La Salette también pedía amor, porque siendo Madre de todos los hombres, siendo la Co-Redentora de la humanidad, siendo la abogada de todos los hombres, estoy encadenada a Mis Hijos. Y viéndoles despreciando el Amor de Su Dios, de Su Padre y de Su Creador, Mi Corazón no puede dejar de sufrir. Por eso, esas cadenas de amor tanto Me hacían sufrir y tanto pesaban los hombros en Mi Aparición. Esas cadenas de amor que Me prenden a Mis Hijos, Me tornan todos los días la Madre de los Dolores, porque viéndoles despreciar a Mi Hijo Jesús, despreciar el Amor de Dios y Mi Amor, sufro un continuo martirio del alma y es por eso que aquellas cadenas que Yo traigo en Mis hombros en La Salette son un gran, ardiente y vehemente pedido de Amor.
¡Denme Amor! ¡No ofendan más a Mi Hijo Jesús! ¡Ámenlo! ¡Ámenme! No desprecien más Mi Amor de Madre y esa pesada cadena que Yo traía en La Salette desaparecerá de Mis hombros. Y en el lugar Mis Hijos, ustedes verán aparecer verdaderamente nuevas rosas doradas de amor puro, de conversión, de santidad y de alegría. La alegría que ustedes Me darán por la conversión y la santidad de ustedes.
Mi delantal en La Salettetambién es un pedido de amor, porque apareciendo como la Sierva del Señor, como la Madre que también trabaja y sirve a Sus Hijos, que lucha por la salvación de Sus Hijos, Mi delantal mostraba para ustedes que Yo Soy una Madre que trabaja, que trabaja por el bien, por la felicidad, por la salvación de Sus Hijos, tal como sus madres aquí en la tierra que trabajan para ustedes: haciendo comida, lavando la ropa, arreglando la casa, cuidando de ustedes, lavando al hijo, dando remedio al hijo siempre con el delantal en la cintura. El delantal es el símbolo del amor, de la dedicación, del servicio, del cariño, del desvelo de una madre por sus hijos. Y Mi delantal en La Salette muestra eso también para ustedes: Mi dedicación, Mi celo, Mi amor, Mi servicio, Mi trabajo para la salvación de todos Mis Hijos.
Luego, Mi delantal es un símbolo de amor. Ello muestra el amor que la Madre del Cielo tiene por todos Sus Hijos y también ese delantal pide amor, porque toda madre quiere ser amada por sus hijos, ella ama y quiere ser amada. No hay ninguna madre que no quiera el amor de sus hijos y ese delantal pide amor de todos ustedes a Mí, la Madre que tanto trabaja noche y día por la salvación de todos ustedes, de todos Sus Hijos.
Por lo tanto, toda Mi Aparición en La Salette es el Amor, toda ella pide Amor, Mis Palabras pedían Amor, Mis Lágrimas que caían de Mis ojos hasta Mis pies suplican Amor, piden Amor. Por eso Mis Hijos, denme Amor, den Amor a Dios y ustedes darán todo, porque lo que Yo quiero de ustedes no son bienes ni dones que ustedes puedan darme, Yo quiero el corazón de ustedes, Yo quiero el “Sí” de ustedes.
Yo quiero morar, vivir, reinar en ustedes. Para tanto, abran sus corazones, den el “Sí” de ustedes a Mí, dejen Mi Llama de Amor entrar en ustedes, para que ella realice en ustedes todo Mi Plan de Amor y por medio de ustedes, Mi Plan de Amor salvando tantos y tantos de Mis Hijos.
Yo vengo aquí en Jacareí para terminar aquello que comencé en La Salette. Yo vine en Jacareí para terminar aquello que comencé en La Salette, para resucitar La Salette y para llevar al pleno cumplimiento Mi Secreto de La Salette, que culminará con el triunfo final del Señor y con Mi triunfo.
Ustedes fueron escogidos por el Cielo, escojan el Cielo, escojan a Dios que les escogió, escojan a Mí que les escogí, pues, lo que Mi Hijo Marcos dijo es verdad: “Le elección divina es una gran gracia, una gran honra para el alma que la recibe.” Pero si el alma no da el debido valor, si ella no corresponde, se torna un gran peligro y un gran motivo de caída, no por culpa de Dios, por culpa del alma que no dio el debido valor.
Por eso, recen incesantemente, vigilen para que ustedes no pierdan la gracia, la honra que recibirán, porque Mi enemigo está al asecho de ustedes, esperando que ustedes comiencen a desvalorizar la elección celestial, Mi elección hecha sobre la persona de ustedes, para comenzar verdaderamente a enfriar y a endurecer sus corazones hasta hacerles caer en algún pecado mortal.
Cuídense de la traición de Judas. Él no valorizó la elección que Mi Hijo hizo de su persona, por eso traicionó y se condenó. Si ustedes hicieren lo mismo, también traicionarán a Mi Hijo y a Mí, y también se condenarán. Recen noche y día por la fidelidad y perseverancia de ustedes. Y sobretodo, cultiven un gran amor por la elección divina, por Mi elección materna de la persona de ustedes, Yo que les traje aquí con tanto amor, que les escogí para ser del número de los que serán salvos, para que ustedes no pierdan esta gran gracia y honra Mis Hijos, y no terminen por traspasar el Corazón de Mi Hijo y Mi Corazón con nueva y más terrible espada de dolor.
Vigilen, recen continuamente y valoricen cada día más esta gracia, mediten en esta gracia, pues, quién medita noche y día en esta gran gracia, ve lo cuanto ella es extraordinaria y maravillosa, no es ciego espiritualmente y no cae en la traición de Judas. Rindan gracias sin cesar a Dios por ese gran favor que Yo les di, aquel que sea fiel en eso, jamás se tornará un Judas traidor e imiten a Mis Pastorcillos de La Salette en su obediencia, coraje, tenacidad, fidelidad a Mí, fidelidad que Mi Hijito Marcos también tiene, tenacidad y obediencia, ardor en el trabajo para Conmigo que él siempre tuvo incluso cargando cruces pesadísimas.
Sí, tal como Maximino y Melania, él nunca vivió sin dolores, nunca vivió sin cruces e incluso así, siempre Me amó, fue fiel, nunca Me desobedeció, probando para el mundo entero que quién tiene Mi Llama de Amor hace todo, persevera hasta el fin. E incluso en la cruz, en la contrariedad, no desanima, no Me traiciona, no vuelve al mundo, no Me cambia por nada y nadie, y es por eso que nadie tendrá disculpa delante de Mi Hijo Jesús, después que les di este ejemplo.
Síganlo por este camino de oración, penitencia, sacrificio, conversión y santidad, que ustedes un día juntamente con Mi Hijito Marcos y Mis Pastorcillos de La Salette han de cantar las alabanzas de Dios y Mis alabanzas en medio de los Ángeles y de las delicias del Paraíso.
Recen Mi Rosario todos los días, el Rosario puede salvar el mundo entero. Si el mundo rezase el Rosario, Dios ya habría mandado al Ángel de la Paz a dar la paz al mundo. El Ángel de la Paz no baja para dar la paz al mundo porque las personas insisten en no rezar el Rosario.
¡Cuánta pereza! ¡Cuánta mala voluntad! ¡Cuánta ceguera espiritual!
Porque Mi Rosario no es rezado, el mundo no tiene paz, las familias no tienen paz y las uvas que se podrían que Yo dije en La Salette, que eran figura de las almas y de las familias, las uvas continuarán pudriéndose, o sea, las familias y las almas continuarán pudriéndose.
Y ellas que deberían dar al mundo un vino de nuevos Santos, de nuevas Vocaciones Santas, Religiosas, continuarán dando frutos arruinados, hijos malos que solo pensarán en los placeres carnales, en los siete pecados capitales, en las cosas del mundo, entregándose a toda suerte de vicios, haciendo por triunfar a Satanás en las familias y en la sociedad.
Solamente el Rosario puede hacer las uvas, o sea, las familias pararen de pudrirse. Y el trigo, las Vocaciones Sacerdotales y Religiosas, paren también de convertirse en polvo, paren de pudrirse, paren de arruinarse por la apostasía, por los errores, por los vicios y por los pecados. Todo está en sus manos, la solución Yo coloqué en sus manos: es Mi Rosario. Récenlo y Yo haré el milagro de la conversión en sus familias y en el mundo entero.
¡Cuántos padres son culpables de la condenación de sus hijos! Lo que Mi Hijo Marcos dijo es bien verdad: “Ellos tendrán que dar cuentas a Dios por todos los hijos que no supieron guiar ni educar en el camino de la oración, en el camino de la santidad.” Y en el infierno serán atormentados no solo por los demonios, pero por los propios hijos que dejaron condenarse.

Sean padres santos, recen, guíen a sus hijos en el camino de la oración y de la santidad, y en el Cielo, ellos juntamente Conmigo, colocarán en la cabeza de ustedes, Coronas Brillantísimas como premio por haber sido padres santos y verdaderamente católicos, temerosos a Dios.
Recen mucho porque el Castigo está a las puertas. De un momento para otro, ustedes verán un flash, el sol se tornará oscuro, la luna color de sangre, el cielo se tornará blanco como una hoja de papel. Ese espectáculo causará tanto miedo a las Naciones y en muchas personas, que ellas morirán de espanto. Después de este Gran Aviso durante el cual en una fracción de segundos, las personas verán toda su vida pasada vivida sin Dios. Dios esperará por un poco de tiempo, sino se convirtieren, vendrá entonces el Gran Castigo.
Yo ya lo dije para que cuando suceda, sepan que Yo les avisé. ¡Ay de aquellos que vieren el flash! ¡Ay de ellos!
Pero Mis Hijos estarán en casa, rezando el Rosario, preparados y guardados por Mí y por Mis Ángeles. Gracia que no tendrán aquellos que todo el tiempo despreciaron Mis Mensajes y se hicieron de sordos a Mis avisos.
¡Yo amo tanto a Mis Hijos! ¡Soy la Madre Dolorosa de todos! No quiero que sufran en el futuro. Por eso les digo: “Conviértanse sin demora y vivan todos Mis Mensajes que Yo doy para el bien de ustedes.”
A todos bendigo con amor ahora y especialmente a Mi Hijito Marcos, y a Mi Hijito Predilectísimo también, Carlos Tadeo, el padre de Mi Hijo Marcos, Mi don y Mi regalo para él. A esos dos Hijos bendigo con amor y digo: “Mañana recibirán grandes gracias Mías en el aniversario de Mi Aparición de La Salette, pues, aquí Mi Aparición de La Salette gracias al trabajo de Mi Hijito Marcos, gracias a las películas que él hizo de esa Mi Aparición, ella fue conocida por todo el mundo, por millones de Hijos Míos que viendo Mi Dolor, Mis Lágrimas, se convirtieron, cambiaron de vida, comenzaron a rezar el Rosario y a dejar las cosas mundanas, y comenzaron a buscar la Santidad.”
Sí, a ese Mi Hijo Marcos que tantas espadas de dolor quitó de Mi Corazón, por esos millones de Hijos Míos que oyeron Mi Mensaje de La Salette y Me dijeron “Sí”, mañana derramaré sobre él y sobre su padre que es su consorte, muchas y muchas gracias. Derramaré también sobre Mis Hijos que conviven cerca de él, que lo aman, que lo ayudan, que trabajan con él, que verdaderamente lo quieren. Y derramaré sobre todos Mis Hijos que juntamente con Mi Hijito Marcos dieron a conocer Mi Mensaje de La Salette al mundo y todo hicieron por tornar Mi Aparición conocida, Mis Lágrimas secadas y Mi Corazón consolado.

A todos esos Hijos, a todos ustedes Yo bendigo ahora con amor: de LA SALETTE… de LOURDES… y de JACAREÍ.”

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