Las almas que elijo, las someto en este mundo a una progresión constante de purificación, a una noche oscura donde el amor Divino sea su único consuelo y anhelo. Esta purificación es contraria a la naturaleza humana, pero fuente de bien para el alma…

Mi Reinado está mucho más cerca de lo que se pueden imaginar. Pero antes, los hombres van a destrozarse entre sí, por esa desmedida ambición de poderío, riquezas y dominio. El hombre ha olvidado Mi Ley y marcha en carrera desenfrenada a su inminente ruina.

Mi Reino se va a implantar en aquellos que manteniendo limpio el corazón y espíritu, supieron hacer de cuanto les rodea un altar en donde impera Mi imagen.

El Papa verá la destrucción de Roma y del Vaticano, hollado y saqueado y sufrirá como Padre de la Cristiandad. De sus labios brotará un anatema contra los que, olvidando su fe, se unirán a la Bestia. Las experiencias que va a sufrir, lo que va a ver, lo harán levantar los brazos para suplicar y arrodillarse, demandando el perdón.

Para Mi Reinado en el mundo, hace falta que Mi justicia camine al lado de Mi amor. Para ello, hay almas que siguen ansiosas la divina ruta de las renuncias. ¡Cómo desconocen los hombres el significado de esa renuncia. Sus ofensas se van acumulando para su perdición! ¡Corren por el camino del placer y libertinaje como bestias desenfrenadas!

Quiero liberar a los hombres de infinidad de males; quiero que las juventudes se encaminen hacia Mi Corazón; que se instruyan en la Verdad, para que la mentira de la Bestia no penetre en sus corazones.

Quiero que todos los sufrimientos de la humanidad se unan voluntariamente a los que sufrió Mi Corazón, para que esta inmolación sea el mejor sacrificio por el cual el hombre encuentre a Dios.

Las almas que elijo, las someto en este mundo a una progresión constante de purificación, a una noche oscura donde el amor Divino sea su único consuelo y anhelo. Esta purificación es contraria a la naturaleza humana, pero fuente de bien para el alma…

Mientras otros destruyen, ustedes trabajen incansablemente; quiero que hagan una visita a aquellos que sufren: enfermos, encarcelados, menesterosos: pídanles que ofrezcan sus sufrimientos al sufrimiento de Mi Divino Corazón. La penitencia de estas almas será el triunfo de Mi Iglesia… No se desalienten si alguno parece no escucharlos. Sembrada la semilla, Yo hago lo demás. Edifiquen los cimientos de Mi imperio de amor.

Consigan estampas de los Sagrados Corazones, saquen copias, difundan esta devoción porque en el mar de amor de estos corazones encallará el barco de Mi Iglesia. En el reverso dirá: Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos, llenos están los cielos y tierra de la majestad de Tu Gloria. Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Jesús, María os amo, salvad almas.

Todas las almas consagradas a nuestros corazones forman parte de este ejército y sus oraciones y penitencias son las armas con las que será aplastado el enemigo. ¡Oren todos para que sea pronto!

CATALINA RIVAS.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s