Se convulsionará el firmamento, el Universo entero sufrirá dolores de parto. El tiempo ha llegado, lo profetizado se dará; los que estén preparados, los que han vivido cumpliendo lo que Yo os pedí, serán protegidos,

Tercer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Preparaos, los astros perderán su luz, la vida se convulsionará, el temor os invadirá, porque no estáis preparados para la gran prueba que os he estado anunciando que vendrá.

J. V., ve en visión mientras recibe el Mensaje.
Hijitos Míos, preparaos, los astros perderán su luz, la vida se convulsionará, el temor os invadirá, porque no estáis preparados para la gran prueba que os he estado anunciando que vendrá.

Los mares se azotarán contra las playas y contra las rocas con gran estrépito. Tormentas, antes nunca vistas tendréis por todos lados. La naturaleza se rebela porque vuestro pecado y vuestro alejamiento a Mi Amor les han afectado; os di la naturaleza para que la cuidarais y la habéis atacado y destruido, ésta clama Justicia y Reparación. Vientos huracanados tirarán muchas construcciones, muchas muertes vendrán porque todo se contaminará. En los ríos y en los mares, también los peces se contaminarán y morirán. Tendréis dificultades para haceros de alimento pero, ciertamente, cuidaré de los que ya están marcados en la frente.

Grandes terremotos sobrevendrán y tirarán vuestras construcciones, de las cuales estáis orgullosos de tener.

Los poderosos, los que se sentían seguros con el poder que el dinero les da, vivirán gran terror, porque se darán cuenta de su vaciedad espiritual, porque no tendrán a quien acudir, no sabrán a quien implorar Perdón y Misericordia, porque vacíos están de su alma.

Se convulsionará el firmamento, el Universo entero sufrirá dolores de parto. El tiempo ha llegado, lo profetizado se dará; los que estén preparados, los que han vivido cumpliendo lo que Yo os pedí, serán protegidos, los que no, sufrirán tremendamente, querrán venir a Mí, Me llamarán por Mi Nombre, pero no los reconoceré, porque su alma, no Me pertenece, le pertenece a satanás.

Veréis desesperación por todos lados, hermanos vuestros, llorando, golpeando su cabeza contra el suelo o en las paredes, pidiendo perdón y buscando arrepentimiento, que no obtendrán, porque no aprovecharon el momento que se les dio para hacerlo.

Ciertamente, Soy un Dios Misericordioso y aviso, siempre, con mucho tiempo antes, lo que va a suceder, para que os preparéis, pero vuestra necedad, vuestra falta de Fe, vuestra alma, ligada fuertemente a los bienes de la Tierra, no os permiten razonar correctamente. Preferís lo que viene del Mundo y lo que es de satanás, preferís la carne, los vicios, la impureza y, al escoger esto, Me hacéis a un lado, Me blasfemáis y no acudís a Mí para buscar el arrepentiros, pero en el momento en el que tengáis toda la Purificación sobre vosotros, os acordaréis de éstas Palabras que os digo, pero será ya muy tarde para vuestra salvación y sufriréis eternamente.

Soy un Dios Justo, que os avisa, que os ama, que quiere el regreso de vuestra alma a Mi Corazón, pero vuestra soberbia os ciega y cierra vuestra mente. Cuando los acontecimientos ya estén sobre vosotros, todavía creeréis poder salvaros y ni aún así os arrepentiréis y lo haréis hasta cuando, realmente, los acontecimientos os empiecen a dañar.

¡Qué tristeza Me dais, almas Mías, que os creé con Amor y que esperaba mucho de vosotros!, Me traicionasteis, buscasteis solamente vuestro bien, vuestro gozo carnal y no buscasteis vuestro bien espiritual, que con él, agradaríais Mi Corazón.

¡Cuánta maldad de parte vuestra!, que no compartisteis con vuestros hermanos de los bienes que Yo os di y, así, al atesorar de lo material, con ello os estabais ganando el Infierno, por vuestra ambición desmedida. Os di bienes materiales y espirituales para que los compartierais, bienes que vosotros no creasteis, bienes que os di para que los aprovecharais y, al compartirlos, os ganarais Bendiciones de parte Mía, por el agradecimiento que dabais a vuestros hermanos y ellos respondieran con amor.

¡Cuántas Bendiciones desperdiciadas! ¡Cuánto mal ejemplo disteis! Soy un Dios Justo, un Dios inmensamente Bueno, que os aviso con tiempo de lo que va a suceder, pero no creéis en lo que os aviso para que os preparéis, para que os arrepintáis a tiempo y podáis regresar a Mí y viváis eternamente Conmigo. Negáis y atacáis a vuestros hermanos que os anuncian estos acontecimientos, porque no queréis enfrentarlos.

Ciertamente, vivís con miedo interno y creéis que por negarlos, no vendrán y, por ello, no os preparáis a recibir lo que Yo os mando para vuestro Bien y os condenáis.

¡Cuánto Dolor Me causáis almas necias, soberbias, traicioneras! Miraos por un momento, fuera de vosotros mismos y viendo vuestro pasado. Ciertamente, tendréis muchos bienes y ¿de qué os van a servir en ésos momentos de la tribulación?, estaréis perdiendo todo. Si vuestra alma está en paz, está Conmigo, la habéis hecho crecer en las Virtudes y en el Amor, aceptaréis Mi Voluntad y gozaréis el resultado que Yo quiera para vuestra alma, porque, vuestra alma, estando en Mi Amor, será Juzgada en Mi Amor, fortificada en Mi Amor, salvada en Mi Amor y eso os mantendrá en paz, porque sabréis que estáis siendo protegidos por vuestro Dios y Creador. Pero, si vuestra alma vive en pecado, haciendo el mal, despreciando a vuestros hermanos y no buscando el crecimiento espiritual, en ése momento, os veréis abandonados, no apoyados, porque vuestra alma Me rechaza y, aunque Me digáis “Señor, Señor”, no podré entrar en ella, porque el enemigo vive en ella.

¡Pobres de vosotros, almas que Me habéis traicionado!, probaréis Mi Santa Justicia, os ganaréis lo que fuisteis acumulando a lo largo de vuestra existencia. Si maldad nació de vosotros y la causasteis a vuestros hermanos, maldad se os regresará y os llevará a vivirla eternamente. Lo que hayáis sembrado a lo largo de vuestra vida, cosecharéis en estos momentos.

Soy Justo, Soy Bueno, Soy vuestro Dios, os sigo avisando antes de que se vengan los acontecimientos definitivos.

Entended, Mis pequeños, que todavía os podéis salvar, regresad a Mí, purificad vuestra alma, acudid a los Sacramentos, arrepentíos de vuestros pecados.

En el pasado perdoné pueblos enteros cuando se arrepentían de corazón y, lo puedo seguir haciendo, pero eso depende de vosotros.

¿Queréis venir Conmigo?, cumplid con los Mandamientos que Yo os di. ¿No creéis en lo que os digo y no os queréis preparar para la prueba y salir victoriosos?, eso os llevará al castigo eterno. Tenéis el libre albedrío, seréis juzgados en el momento en el que Yo os llame, fuisteis libres de escoger, os enfrentaréis ante Mí, como Juez y gozaréis o sufriréis eternamente, es vuestra decisión.
Gracias, Mis pequeños.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s