MARINO RESTREPO.

Marino Restrepo

Nosotros como católicos sabemos algo básico en nuestra fe, y es que nuestra Iglesia ha sido fundada en un testimonio, y el testimonio es el de Cristo, por esa razón, si yo hoy estoy testificando, no lo hago sobre mi porque lo único que yo les puedo testificar son pecados, porque soy un pecador.

Por eso voy a testificarles sobre aquel que me salvó, sobre Jesús.

Y todo lo que voy a hacer acá es para la Gloria de Dios, lo que aparezca de mi es simplemente el instrumento que Dios usa para glorificarse. Entonces que sea Glorificado el Señor, en todo los que les comparta a Uds.

Y que sea glorificado el Señor, en el corazón de Uds. Que tienen la humildad suficiente para venir a escuchar a otra persona que tiene más miserias que todos Uds. Juntos. Esto es un acto de humildad. Dios en su infinita misericordia, el Señor por un acto de humildad como este los gratifica un millón de veces, porque todo lo que nosotros hacemos cuando doblamos nuestro orgullo, nuestra pretensión toda la sabiduría y conocimiento humano y abrimos los oídos para escuchar a otro hermano, en ese momento se abre el Espíritu Santo en nosotros.

La prueba mas grande de nuestra cristiandad es aprender a descubrir a Dios en cada uno de nosotros, y como lo descubrimos?

Lo descubrimos en el loco que pasa por la calle y nos da una palmada, sin ninguna razón, si uno se pone nervioso, se enoja, e insulta al loco y se ofende, entonces perdió la prueba, no la pasó. Lo descubrimos en la persona que nos dice que nos ama y nos perdona aunque nosotros no hagamos nada, todo ese es lenguaje de Dios.

Por esa razón, Dios nos ama a nosotros pero a través de nosotros mismos, ( La Escritura dice, si no puedes amar a tu hermano que ves, como puedes amar a Dios a quien no ves )

La intensión por la que me presento a Uds., no es porque esté buscando aprobación de Uds., de ninguna manera pero la intensión sí es tener un corazón dócil, amable humilde y dispuesto a escuchar con amor lo que el Señor presenta a través de un ser humano.

Ese soy yo, ya que me ha tocado el turno de testificar, podemos decir que después del testimonio de Cristo en el que se ha fundado nuestra fe, en el que se ha abierto el cielo para nosotros, en le que se ha derrotado al demonio. Después de todo eso que sigue, sigue el testimonio de cada uno de nosotros, tenemos a esos Apóstoles que estaban llenos de nostalgia y al mismo tiempo llenos de admiración cuando Jesús asciende al Cielo, y se quedan todos mirando y Uds. Saben que les dijo el Ángel : Qué hacen mirando al cielo? Vayan Uds. Son enviados a testificar, primero los mandó a orar, 9 días, El Señor, que es en esa oración de esos 9 días donde se funda la Iglesia, en una novena. El Cenáculo, el cuarto de arriba con cabeza de quien? De la Virgen María, nosotros sabemos que los Apóstoles fueron a ese cuarto de arriba, estaban prendidos de la ropa de María, del Corazón de Ella, porque era Jesús en ellos, era esa Mama de ese hombre que se va para el cielo, y que ellos lo quieren tanto, y a quien no entendieron nunca.

Y aun todavía no entendían, hasta que llegó el Paráclito y les dio la luz.

Fíjense la hermosura de cómo se funda la Iglesia, la Iglesia se funda con un grupo de ignorantes, con una Mujer inmaculada que tenía toda la Gracia de Dios, pero en el silencio de Ella nunca la impuso a nadie y Ella en ningún momento debió exhortar a un Apóstol a creer cosas que todavía no estaban preparados para creer.

Ella sabía todo, Ella lo conocía por el Espíritu Santo y las gracias que tenía, sin embargo miren la paciencia, el amor , la maternidad celestial, hasta donde llegan, Ella esta ahí, como Mamá, abierta a acompañar a eses Apóstoles que todavía no saben, están esperando esos 9 días, es como una gestación, nosotros tenemos los 9 meses del bebé, la Iglesia tiene 9 días, pero los días del Señor son como dice San Pedro un día para el Señor son como mil años, o mil años como un día.

En ese misterio de los 9 días solo Dios sabe cuanto está encerrado espiritualmente, y lo que sucedió a nivel espiritual, en la batalla entre el bien y el mal, por esa razón nuestra Iglesia se funda en esa novena, y que sucede, se recibe al Espíritu Santo, y se va a testificar el Evangelio, y los Apóstoles todos con excepción de San Juan fueron mártires, dieron la vida por el Señor, y que quiere decir eso, aquellos que eran ignorantes, que se escaparon, que no pudieron estar al lado de la Cruz, que negaron al Señor, que dudaron de la Resurrección, todos esos dieron la vida por el Señor cuando recibieron al Paráclito, entonces ese testimonio de vida es el que ya damos nosotros ahora, la pregunta es nosotros habiendo recibido ya el Paráclito estamos aquí seguros de que estamos dando la vida por el Seños, y estamos dispuestos al martirio, porque el martirio no necesariamente es una crucifixión o una decapitación física, el martirio es dar la vida por el Señor en todo momento testificando la verdad, y no guardándola porque se va a enojar el esposo, el hijo, el hermano o el vecino, o el sacerdote o la monja, o cualquier persona que no crea.

Porque hay personas sin excepción dentro de nuestra familia, que se equivocan, todos nos equivocamos por esa razón si nosotros no estamos preparados a testificar con nuestra vida, y dar nuestra vida, no significa solo dar nuestra carne a que la sacrifiquen, lo difícil es entregar la vida que no muere físicamente, sino que se mantiene allí, es sacrificarla, sacrificar nuestro orgullo, nuestra vanidad, el miedo, los intereses personales, si yo le digo esto a mi mama, nunca me va a hablar o hasta me deshereda, hay vienen el interés del hombre, el miedo a que va a perder la atención de los demás, como le voy a decir eso al sacerdote, de que no haga yoga o tal cosa, si de pronto me va a insultar o me va a echar de la Iglesia.

Ahí es donde está nuestra fe, que es lo que tenemos que entregar, la vida nuestra, sin importar que pasa, tenemos que hacerlo con amor, porque la exhortación y el Evangelio se predican con amor y caridad. Pero la Verdad no se compromete ni se cambia, tiene que ser la verdad como está escrita, no negociada.

Entonces en el caso mío yo les puedo contar esto, hablo así por pura gracia de Dios, nada mas hacen 8 años era un Evangelio muy diferente el que salía de mi boca, era el Evangelio del diablo, del mundo, pero si Uds. Me hubieran preguntado a mi, yo les hubiera dicho que era como un Ángel, porque eso es lo que sucede cuando nosotros somos hijos del mundo, hijos del diablo, hijos de nuestro propio egoísmo.

Nos convertimos en unos dioses y estamos adorando nuestro propio egocentrismo, eso era yo pero por qué razón cambió mi vida? Por la Misericordia del Señor, es solamente por su misericordia que ha traído este cambio, y todo lo que sale de mi boca hoy no fueron cosas que yo estudie, ni cosas que me enseño ningún ser humano.

Y sobre eso testifico con mi vida porque no tengo ningún interés de convencer a nadie, porque ese no es mi ministerio, ni tampoco mi misión.

La misión es no salir a convencer gente de nada, porque la Verdad no hay que defenderla, la verdad hay que proclamarla, la verdad es por sí misma, lo único que se defienden son las mentiras, porque la verdad simplemente se proclama, y por sí misma triunfa.

La verdad nadie la puede cambiar, el ejercito se va, no a imponer la verdad, sino a estar presente en la verdad, eso es, y dar la vida por la verdad, llevando una bandera que tiene escrita la verdad en todas partes, y la verdad es para aquel que triunfa en ella porque la vive. No porque se la dicta algún otro elemento exterior, que tenga que ser humano, o producto del ser humano en alguna forma.

Eran los años 60 y yo estaba alejado de la Iglesia Católica desde los 14 años, entonces aparecieron todo tipo de supersticiones, que abrace, y toda clase de filosofías paganas de oriente, y me envolví en toda clase de magia, y adivinaciones, astrología, yoga, fenshui, reiki, y toda clase de alternativas, como se las llama hoy. Alternativas, es una palabra extremadamente complicada, y digna de toda meditación, todo lo que es alternativo, es cuestionable, pero la fe nuestra no tiene alternativas.

Entonces la palabra alternativa es sospechosa, por eso yo cambie la verdad, por una alternativa, y la alternativa que tomé fue la de Satanás, pero estaba disfrazada de las mas esplendorosas filosofías y de la más brillante luz falsa.

Deje la Iglesia, no creía en Jesús, en la Trinidad, tampoco en la Iglesia, creía que era una manipulación humana para manipular a la gente, no creía en el infierno.

Creía que era para sembrar miedo, desaparecieron todos los sacramentos, perseguía a la Iglesia, la gente que creía en Cristo pensaba que era atrasada, durante 33 años viví de esta forma.

Saben quienes venden todas esas cosas, el fenshui, el reiki, el yoga, las mismas señoras de sociedad, o un artista famoso, y así venden todas estas cosas del diablo, y además que te hacen sentir tan bien, te relajan, yo hasta me sane la columna vertebral haciendo yoga y el masajito de reiki me ayudo para traer paz a mi corazón ahora amo mas a Jesús, así habla muchas señoras de la sociedad.

Unas señoras en Ecuador, me decía que pertenecían a una Iglesia que tiene yoga cristiano. Como las exhorté sobre el yoga en la Iglesia, salieron corriendo.

La misma Iglesia, el Vaticano exhorta que no debemos practicar esas cosas en la Iglesia, y hasta encontramos sacerdotes que dicen que así encontraron una relación mas profunda con Jesús.

Estaban practicando el eneagrama, el método silva, cosas que son totalmente absurdas, totalmente esotéricas, y mágicas, control mental, cosas que nosotros en la vida jamás necesitamos.

Nosotros tenemos místicos que avergüenzan a cualquiera de esas técnicas como San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Ávila, San Agustín.

La gente llega a lo absurdo, en un oportunidad en Toronto, fui a un convento de monjas, y ya habían convertido el convento en un centro de la nueva era, la madre superiora se demoró media hora en atenderme porque estaba en la sesión de reiki, y cuando salió Uds. No se imaginan la altanería, el orgullo, tan impresionante de esa monja, el Padre Nuestro lo rezaban con unas cosas de Antoni de Melo.

Yo viví con todo ese esoterismo, ocultismo, espiritismo, de todos los ismos hasta el mismo abismo, porque eso fue donde yo caí.

Nadie puede cambiar el corazón del hombre. Solo Dios porque fue Él, el que lo creó, nadie más.

Lo único que cambia es Dios en nosotros, si nosotros nos llenamos de Él, eso sí puede actuar en el hombre, no las palabras sino el testimonio de vida.

Uds. Creen que la respuesta a las cosas que le pedimos a Dios, va a llegar en un paquete de regalo, enviado con la persona mas linda. Así no llegan las cosas, los cambios trascendentales de nuestra vida llegan no como a nosotros nos gusta.

Miren al pobre Moisés, acomodado, después de escaparse de Egipto, con hijos una familia, tranquilo con sus ovejas y todo, y el Señor lo tomo del pelo y se lo llevó a realizar algo tan impresionante, y siendo tartamudo, nunca le curó la tartamudez, le puso a su hermano Arón. Dios que podía haber curado a su profeta, no lo curó para hacerlo humilde, lo mismo Sara y Abraham, esos viejitos quienes terminan esperando un bebe de anciana, y después de que el bebé crece se los pide para que lo sacrifiquen, y la gente pierde la fe por esas cosas, dicen pero cómo es posible si yo estoy con el Señor, y nada me sale bien, pero las cosas que me sale bien no son las de este mundo, las que nos salen bien son las de arriba, y allí es donde perdemos la fe nosotros, porque esa es la prueba que no podemos pasar, ahí cae casi todo el mundo, hasta la gente que se cree mas católica, mas santa, cuando las cosas no le funcionan bien, la fe se achica, cada vez mas, por eso hay gente que se vuelve evangélica, terminan en un garaje alabando al Señor y buscando abundancia. Esa gente que se va a las sectas, esas personas que no les salieron bien las cosas, y perdieron la fe.

La fe nuestra tiene que estar fundada en un Cristo Vivo, no en un Cristo muerto, ni en un Cristo milagrero, ni en un Cristo que hace favores cuando nosotros lo necesitamos, ese no es Dios, Dios no es así, a Dios no se le puede manipular, ni uno puede poner condiciones a la relación con Dios.

Cuando vivimos, un momento sokeante, grave, difícil, es cuando necesitamos La Verdad, cuando una persona tiene una tragedia muy grande en su vida, y se va para el grupo de oración, con las personas que estuvo orando x 20 años, si en ese grupo no tienen el Espíritu de Dios en ellos, no pueden ayudar a esa persona, Es el momento de la verdad, a ver cuanto han producido estas oraciones, y estos 20 años de reuniones, que hay en nosotros, pues muéstrenlo, pues es el momento de sacar las armas que Dios nos ha dado por 20 años de oración.

A veces pasa que esos grupos están vacíos. Lo que vivieron fue un entretenimiento religioso, se encontraron en un club de rosarios, hay muchos así.

Por esa razón tenemos que desafiarnos para descubrir que hay dentro de nosotros, si verdaderamente lo que hay dentro de nosotros es capaz de darle consuelo a un alma y darles soluciones y respuestas.

Porque por ej. si a una persona se le muere un hijo, que viene al grupo con un dolor de esos tan grande, y nadie le da alguna palabra que le sirva.

No sirve decir lo siento mucho, estamos contigo, hemos orado mucho por ti. Eso no sirve para nada, ningún dolor se calma así, tiene que tener el hombre en su corazón no palabras, sino a Cristo, a Cristo Vivo, porque solamente Cristo vivo puede levantar a un alma de las cenizas, nadie mas.

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