ORACIONES DE SANTA BRIGIDA. DICTADAS POR JESUS

http://www.devocionario.com/maria/dolores 1.htlm

  Rezar despacio, meditando estos dolores:

1º Dolor

La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.

Virgen María: por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor. . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes.

Dios te salve, María,…

2º Dolor

La huida a Egipto con Jesús y José.

Virgen María: por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio.

Dios te salve, María,…

3º Dolor

La pérdida de Jesús.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos.

Dios te salve, María,…

4º Dolor

El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.

Dios te salve, María,…

5º Dolor

La crucifixión y la agonía de Jesús.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que podamos recibir los frutos de la redención.

Dios te salve, María,…

6º Dolor

La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amo.

Dios te salve, María,…

7º Dolor

El entierro de Jesús y la soledad de María.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…

Dios te salve, Maria,…
Gloria al Padre .


1. La Santísima Virgen María manifestó a Sta. Brígida que concedía siete gracias a quienes diariamente le honrasen considerando sus lágrimas y dolores y rezando siete Avemarías:

  • Pondré paz en sus familias.
  • Serán iluminados en los Divinos Misterios.
  • Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.
  • Les daré cuanto me pidan, con tal que no se oponga a la voluntad adorable de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.
  • Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de su vida.
  • Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte; verán el rostro de su Madre.
  • He conseguido de mi Divino Hijo que las almas que propaguen esta devoción a mis lágrimas y dolores sean trasladadas de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos su consolación y alegría. [Volver]

 

Quince Oraciones De Santa Brígida De Suecia

 

Aprobadas por El Papa Pío IX

 

Magníficas promesas transmitidas a Santa Brígida de Suecia Tocante a las Revelaciones de Santa Brígida, el Papa Benedicto XV se expresó de la siguiente manera:

 

La aprobación de estas revelaciones implica nada más que esto: "Después de un examen lento y detenido, se permite publicar estas revelaciones para el bien espiritual de todos los fieles. Y, aunque no se les atribuye el mismo grado, igual al que se les rinde a las verdades de la religión bajo pena; sin embargo, se les permite creer con fe humana. Es decir, conforme a las reglas de prudencia, por las cuales son probables".

 

Por tanto, estando ya adecuadamente afirmadas y apoyadas por suficientes motivos, pueden ser piadosamente creídas."

 

Por mucho tiempo, Santa Brígida había deseado saber cuántos latigazos había recibido Nuestro Señor en Su Pasión. Cierto día se le apareció Jesucristo, diciéndole: "Recibí en mi cuerpo cinco mil, cuatro cientos ochenta latigazos; son 5,480 azotes. Si queréis honrarlos en verdad, con alguna veneración, decid 15 veces el Padre Nuestro; también 15 veces el Ave María, con las siguientes oraciones, durante el año completo. Al terminar el año, Habréis venerado cada una de mis Llagas."

 

(Nuestro Señor mismo le dictó las oraciones a la Santa)

 

 

 

 

Entonces, Nuestro Señor hizo las siguientes PROMESAS, a las personas que se dedicaran a rezar estas oraciones, por todo un año.

 

 


 

He aquí las PROMESAS:

 

1. -

Libraré del Purgatorio a 15 almas de su parentela o linaje.

 

2. –

15 almas de su parentela o linaje serán preservadas y confirmadas en la gracia.

 

3. –

15 pecadores de su linaje serán convertidos.

 

4. -

El que rezare estas oraciones alcanzará el primer grado de la perfección.

 

5. -

15 días antes de su muerte, le daré el alimento de Mi Sagrado Cuerpo para que se escape del hambre eterna; y le daré de beber de Mi preciosísima Sangre para que no padezca de sed eternamente.

 

6. -

15 días antes de su muerte, sentirá contrición profunda por todos sus pecados, y tendrá conocimiento perfecto por todas sus pecados, y tendrá conocimiento perfecto de todas sus culpas.

 

7. -

Yo pondré el signo de mi victoriosa Cruz delante de él, para que sea su amparo y defensa contra las acechanzas de sus enemigos.

 

8. -

Antes de su muerte, vendré a él con Mi carísima y bienamada Madre.

 

9. -

Benignamente recibiré su alma, y la conduciré a las delicias eternas.

 

10. -

Y habiendo conducido a esta alma hasta las mansiones eternas, allí le daré a beber del Manantial de Mi Divinidad; cosa que no haré con los que no hayan recitado Mis oraciones.

 

11. -

Haz saber que el que haya vivido en estado de pecado mortal aún por 30 años, si rezare devotamente estas oraciones, o si hubiere propuesto rezarlas, el Señor le perdonará todos sus pecados.

 

12. -

Yo le defenderé contra graves tentaciones.

 

13. -

Preservaré y guardaré sus 5 sentidos.

 

14. -

Le preservaré de una muerte repentina.

 

15. -

Su alma será librada de la muerte eterna.

 

16. -

Esta alma obtendrá todo lo que le pidiere a Dios y a la Santísima

Virgen.

 

17. -

Si haya vivido haciendo su propia voluntad durante toda su vida y si debiera morir al día siguiente, yo le prolongaré su existencia para que se confiese bien.

 

18. -

Cada vez que un alma rezare estas Oraciones ganara 100 días mas de indulgencia.

 

19. -

Se le asegura que será colocado junto al Supremo Coro de los Santos Ángeles.

 

20. -

Al que enseñare estas Oraciones a otra persona, se le asegura gozo continuo y el mérito perdurable por toda la eternidad.

 

21. -

Dondequiera que se rezaren estas Oraciones, o si se rezan en algún tiempo futuro allí estará Dios presente con Su gracia.

 


 

Las Oraciones

 

 

Primera Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesucristo! Sois la eterna dulzura de todos los que Os aman; la alegría que sobrepasa todo gozo y deseo; la salvación y esperanza de todos los pecadores! Habéis manifestado no tener mayor deseo que el de permanecer en medio de los hombres, en la tierra.

 

Los amáis hasta el punto de asumir la naturaleza humana, en la plenitud de los tiempos, por amor a ellos. Acordaos de todos los sufrimientos que habéis soportado desde el instante de Vuestra Concepción y especialmente durante Vuestra Sagrada Pasión; así como fué decretado y ordenado desde toda la eternidad, según el plan divino.

 

Acordaos, O Señor, que durante la última cena con vuestros discípulos les habéis lavado los pies; y después les distéis Vuestro Sacratísimo Cuerpo y Vuestra Sangre Preciosísima. Luego, confortándolos con dulzura, les anunciastéis  Vuestra próxima Pasión.

 

Acordaos de la tristeza y amargura que habéis experimentado en Vuestra Alma, como Vos mismo lo afirmastéis, diciendo: "Mi Alma está triste hasta la muerte".

 

Acordaos de todos los temores, las angustias y los dolores que habéis soportado, en Vuestro Sagrado Cuerpo, antes del suplicio de la crucifixión. Después de haber orado tres veces, todo bañado de sudor sangriento, fuistéis traicionado por Vuestro discípulo, Júdas; apresado por los habitantes de una nación que habíais escogido y enaltecido. Fuistéis acusado por falsos testigos e injustamente juzgado por tres jueces; todo lo cual sucedió en la flor de Vuestra madurez, y en la solemne estación pascual.

 

Acordaos que fuistéis despojado de Vuestra propia vestidura, y revestido con manto de irrisión. Os cubrieron los Ojos y la Cara infligiendo bofetadas. Después, coronándoos de espinas, pusieron en Vuestras manos una caña. Finalmente fuistéis atado a la columna, desgarrado con azotes, y agobiado de oprobios y ultrajes.

 

En memoria de todas estas penas y dolores que habéis soportado antes de Vuestra Pasión en la Cruz, concededme antes de morir, una contrición verdadera, una confesión sincera y completa, adecuada satisfacción; y la remisión de todos mis pecados.

 

Amén!

 

 

 

Segunda Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, la verdadera libertad de los ángeles y paraíso de delicias! Acordaos del horror y la tristeza con que fuistéis oprimido, cuando Vuestros enemigos como leones furiosos, Os rodearon con miles de injurias: salivazos, bofetadas, laceraciones, arañazos y otros suplicios inauditos. Os atormentaron a su antojo. en consideración a estos tormentos y a las palabras injuriosas, Os suplico, ¡O mi Salvador, y Redentor! que me libréis de todos mis enemigos visibles e invisibles y que bajo Vuestra protección hagáis que yo alcance la perfección de la salvación eterna.

 

Amen!

 

 

 

Tercera Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡ O Jesús Creador del Cielo y de la Tierra, al que nada puede contener ni limitar! Vos abarcáis todo y todo es sostenido bajo Vuestra amorosa potestad.

 

Acordaos del dolor muy amargo que sufristéis cuando los judíos, con gruesos clavos cuadrados, golpe a golpe, clavaron Vuestras Sagradas Manos y Pies a la Cruz. Y no Viéndoos en un estado suficientemente lamentable para satisfacer su furor, agrandaron Vuestras Llagas, agregando dolor sobre dolor.

 

Con indescriptible crueldad, extendieron Vuestro Cuerpo de la Cruz. Y con jalones y estirones violentos, en toda dirección, dislocaron Vuestros Huesos.

 

O Jesús en memoria de este santo dolor que habéis soportado con tanto amor en la Cruz, Os suplico concededme la gracia de temeros y amaros.

 

Amen!

 

 

 

Cuarta Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, Medico Celestial, elevado en la Cruz para curar nuestras llagas con las Vuestras! Acordaos de las contusiones y los desfallecimientos que habéis sufrido en todos Vuestros Miembros; y que fueron distendidos a tal grado, que no ha habido dolor semejante al Vuestro.

 

Desde la cima de la cabeza hasta la planta de los pies, ninguna parte de Vuestro Cuerpo estaba exenta de tormentos. Sin embargo, olvidando todos Vuestros sufrimientos, no dejastéis de pedir por Vuestros enemigos, a Vuestro Padre Celestial diciéndole: "Padre perdónalos porque no saben lo que hacen."

 

Por esta inmensa misericordia, y en memoria de estos sufrimientos, Os hago esta súplica: conceded que el recuerdo de Vuestra muy amarga Pasión, nos alcance una perfecta contrición y la remisión de todos nuestros pecados.

 

Amen!

 

 

 

Quinta Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, Espejo de Resplendor Eterno! Acordaos de la tristeza aguda que habéis sentido al contemplar con anticipación, las almas que habían de condenarse.

 

A la luz de Vuestra Divinidad, habéis vislumbrado la predestinación de aquellos que se salvarían, mediante los méritos de Vuestra Sagrada Pasión. Simultaneamente habéis contemplado tristemente la inmensa multitud de réprobos que serían condenados por sus pecados; y Os habéis quejado amargamente de esos desesperados, perdidos y desgraciados pecadores.

 

 

 

 

Sexta Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, Rey infinitamente amado y deseado! Acordaos del dolor que habéis sufrido, cuando, desnudo y como un criminal común y corriente, fuistéis clavado y elevado en la Cruz.

 

También, fuistéis abandonado de todos Vuestros parientes y amigos con la excepción de Vuestra muy amada Madre. En Vuestra agonía, Ella permaneció fiel junto a Vos; luego, la encomendastéis a Vuestro fiel discípulo, Juan, diciendo a María: "¡Mujer, he aquí a tu hijo!" Y a Juan: "¡He aquí a tu Madre!"

 

Os suplico, O mi Salvador, por la espada de dolor que entonces traspasó el alma de Vuestra Santísima Madre, que tengáis compasión de mi. Y en todas mis aflicciones y tribulaciones, tanto corporal como espirituales, ten piedad de mi. Asistidme en todas mis pruebas, y especialmente en la hora de mi muerte.

 

Amen!

 

 

 

Séptima Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, inagotable Fuente de compasión, ten compasión de mi! en un profundo gesto de amor, habéis exclamado en la Cruz: "¡Tengo sed!"

 

Era sed por la salvación del género humano. ¡O mi Salvador! Os ruego que inflaméis nuestros corazones con el deseo de dirigirnos hacia la perfección, en todas nuestras obras, Extinguid en nosotros la concupiscencia carnal y el ardor de los apetitos mundanos.

 

Amen!

 

 

 

Octava Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, Dulzura de los corazones y deleite del espíritu! Por el vinagre y la hiel amarga que habéis probado en la Cruz, por amor a nosotros, oíd nuestros ruegos.

 

Concedednos la gracia de recibir dignamente Vuestro Sacratísimo Cuerpo y Sangre Preciosísima durante nuestra vida y también a la hora de la muerte para servir de remedio y consuelo a nuestras almas.

 

Amén!

 

 

 

Novena Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, Virtud Real y Gozo del Alma! Acordaos del dolor que habéis sentido, sumergido en un océano de amargura, al acercarse la muerte.

 

Insultado y ultrajado por los judíos, clamastéis en alta voz que habíais sido abandonado por Vuestro Padre Celestial, diciéndole: "Dios mío, Dios mío ¿Por que me has abandonado?".

 

Por esta angustia, Os suplico, O mi Salvador, que no me abandonéis en los terrores y dolores de mi muerte.

 

Amen!

 

 

 

Décima Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, Principio y Fin de todas las cosas, Sois la Vida y la Virtud plena! Acordaos que por causa nuestra fuistéis sumergido en un abismo de penas, sufriendo dolor desde la planta de los Pies hasta la cima de la Cabeza.

 

En consideración a la enormidad de Vuestras Llagas, enseñadme a guardar, por puro amor a Vos, todos Vuestros Mandamientos; cuyo camino de Vuestra Ley Divina es amplio y agradable para aquellos que Os aman.

 

Amén!

 

 

 

Unidecima Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús! ¡Abismo muy profundo de Misericordia! en memoria de las Llagas que penetraron hasta la médula de Vuestros Huesos y Entrañas, para atraerme hacia vos, presento esta súplica Yo, miserable pecador, profundamente sumergido en mis ofensas, pido que me apartéis del pecado. Ocultadme de Vuestro Rostro tan justamente irritado contra mi. Escondedme en los huecos de Vuestra Llagas hasta que Vuestra Cólera y justísima indignación hayan cesado.

 

Amén!

 

 

 

Duodecima Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús!, Espejo de la Verdad, Sello de la Unidad, y Vínculo de la Caridad Acordaos de la multitud de Llagas con que fuistéis herido, desde la Cabeza hasta los Pies. Esas Llagas fueron laceradas y enrojecidas, O dulce Jesús, por la efusión de Vuestra adorable Sangre, Oh, qué dolor tan grande y repleto habéis sufrido por amor a nosotros, en Vuestra Carne virginal.

 

¡Dulcísimo Jesús! ¿Qué hubo de hacer por nosotros que no habéis hecho? Nada falta; ¡Todo lo habéis cumplido! ¡O amable y adorable Jesús! Por el fiel recuerdo de Vuestra Pasión, que el Fruto meritorio de Vuestros sufrimientos sea renovado en mi alma.

 

Y que en mi corazón, Vuestro amor aumente cada día hasta que llegue a contemplaros en la eternidad. ¡O Amabilísimo Jesús! Vos sois el Tesoro de toda alegría y dicha verdadera que Os pido concededme en el Cielo.

 

Amen!

 

 

 

Decima Tercera Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, fuerte León, Rey inmortal e invencible! Acordaos del inmenso dolor que habéis sufrido cuando, agotadas todas Vuestras fuerzas, tanto morales como físicas, inclinastéis la Cabeza y dijisteis: "Todo está consumado".

 

Por esta angustia y dolor, Os suplico, Señor Jesús que tengáis piedad de mi en la hora de mi muerte cuando mi mente estará tremendamente perturbada y mi alma sumergida en angustia.

 

Amén!

 

 

 

Decima Cuarta Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús!, único Hijo del Padre Celestial, esplendor y semejanza de Su Esencia! Acordaos de la sencilla y humilde recomendación que hicistéis de Vuestra Alma, a Vuestro Padre Eterno, diciéndole: "¡Padre en Tus Manos encomiendo Mi Espíritu!".

 

Desgarrado Vuestro Cuerpo, destrozado Vuestro Corazón, y abiertas las Entrañas de Vuestra misericordia para redimirnos, habéis expirado. Por Vuestra Preciosa Muerte, Os suplico, O Rey de los santos, confortadme, Socorredme para resistir al demonio, la carne y al mundo.

 

Al fin de que, estando muerto al mundo, viva yo solamente para Vos. Y a la hora de mi muerte, recibid mi alma peregrina y desterrada que regresa a Vos.

 

Amén!

 

 

 

Decima Quinta Oración

 

(Padrenuestro) (Ave María)

 

 

¡O Jesús, verdadera y fecunda Vid! Acordaos de la abundante efusión de sangre que tan generosamente habéis derramado de Vuestro Sagrado Cuerpo. Vuestra preciosa Sangre fue derramada como el jugo de la uva bajo el lagar.

 

De Vuestro Costado perforado por un soldado, con la lanza, ha brotado Sangre y Agua, hasta no quedar en Vuestro Cuerpo gota alguna.

 

Finalmente, como un haz de mirra, elevado a lo alto de la Cruz, la muy fina y delicada Carne Vuestra fué destrozada; la Substancia de Vuestro Cuerpo fue marchitada; y disecada la médula de Vuestros Huesos.

 

Por esta amarga Pasión, y por la efusión de Vuestra preciosa Sangre, Os suplico, O dulcísimo Jesús, que recibáis mi alma, cuando yo este sufriendo en la agonía de mi muerte.

 

Amén!

 

 

 

Oración Para Concluir

 

¡O Dulce Jesús! Herid mi corazón a fin de que mis lágrimas de amor y penitencia me sirvan de pan, día y noche. Convertidme enteramente, O mi Señor, a vos.

 

Haced que mi corazón se Vuestra Habitación perpetua. Y que mi conversación Os sea agradable. Que el fin de mi vida Os sea de tal suerte loable, que después de mi muerte pueda merecer Vuestro Paraíso; y alabaros para siempre en el Cielo con todos Vuestros santos.

 

Amén!

 

A CONTINUACION LA TERCERA ORACION QUE CONOZCO:

 

ORACIONES DE SANTA BRÍGIDA Durante 12 años

Esta devoción ha sido declarada buena y recomendada tanto por el por el Sacro Collegio de Propaganda Fidei, como por el Papa Clemente XII.- El Papa Inocencio X confirmó esta revelación como “venida del Señor”.

PROMESAS

1. El alma que las reza no sufrirá ningún Purgatorio.
2.El alma que las reza será aceptada entre los mártires como si hubiera derramado su propia sangre por la fe.
3.El alma que las reza puede elegir a otros tres a quienes Jesús mantendrá luego en un estado de gracia suficiente para que se santifiquen.
4. Ninguno de las cuatro generaciones siguientes al alma que las reza se perderá.
5. El alma que las reza será consciente de su muerte un mes antes de que ocurra.

* En caso de que la persona que las reza muera antes de cumplirse los doce años, el Señor aceptará estas oraciones como si se hubieran rezado en su totalidad. Si se salteara un día o un par de días con justa causa, podrán se compensados luego.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Oh Jesús, ahora deseo rezar la oración del Señor siete veces junto con el amor con que Tú santificaste esta oración en Tu Corazón. Tómala de mis labios hasta Tu Sagrado Corazón. Mejórala y complétala para que le brinde tanto honor y felicidad a la Trinidad en la tierra como Tú lo garantizaste con esta oración. Que esta se derrame sobre Tu santa humanidad para la glorificación de Tus dolorosas heridas y la preciosísima Sangre que Tú derramaste de ellas. Amén

1. LA CIRCUNSICIÓN Padre Nuestro, Avemaría

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, Te ofrezco las primeras heridas, los primeros dolores y el primer derrame de Sangre como expiación de los pecados de mi infancia y de toda la humanidad, como protección contra el primer pecado mortal, especialmente entre mis parientes.

2. LA AGONÍA DE JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS Padre Nuestro, Avemaría

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco el intenso sufrimiento del Corazón de Jesús en el Huerto de los Olivos y cada gota de sudor de sangre como expiación de mis pecados del corazón y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el amor divino y fraterno.

3. LA FLAGELACIÓN Padre Nuestro, Avemaría

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las heridas, los dolores y la preciosísima sangre de la flagelación como expiación de mis pecados de la carne y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y la preservación de la inocencia, especialmente entre mis parientes.

4. LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Padre Nuestro, Avemaría

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las heridas, los dolores y la preciosísima sangre de la sagrada cabeza de Jesús luego de la coronación de espinas, como expiación de mis pecados del espíritu y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el reinote Cristo aquí en la tierra.

5. CARGANDO LA CRUZ
Padre Nuestro, Avemaría

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco los sufrimientos en el camino a la cruz, especialmente la santa herida en su hombro y la preciosísima sangre como expiación de mi negación de la cruz y la de toda la humanidad, todas mis protestas contra tus planes divinos y todos los demás pecados de palabra, como protección contra tales pecados y para un verdadero amor a la cruz.

6. LA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS
Padre Nuestro, Avemaría

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco a Tu Hijo en la cruz, cuando lo clavaron y lo levantaron, las heridas en sus manos y en sus pies y los tres hilos de la preciosísima sangre que derramó allí por nosotros, las extremas torturas del cuerpo y del alma, su muerte preciosa y su renovación no sangrienta en todas las santas misas de la Tierra, como expiación de todas las heridas contra los votos y normas dentro de las Órdenes, como reparación de mis pecados y los de todo el mundo, por los enfermos y moribundos, por todos los santos sacerdotes y laicos, por las intenciones del Santo Padre por la restauración de las familias cristianas, para el fortalecimiento de la Fe, por nuestro país y por la unión de todas las naciones en Cristo y su Iglesia, así como también por la diáspora.

7. LA LLAGA DEL COSTADO DE JESÚS
Padre Nuestro, Avemaría

Padre Eterno, acepta como dignas, por las necesidades de la Santa Iglesia y como expiación de los pecados de toda la humanidad, la preciosísima sangre y el agua que manó de la herida del Sagrado Corazón de Jesús. Sé misericordioso para con nosotros. ¡Sangre de Cristo, el último contenido precioso de su Sagrado Corazón, lávame de todas mis culpas de pecado y las de los demás! ¡Agua del costado de Cristo; lávame totalmente de las penitencias del pecado y extingue las llamas del Purgatorio para mí y para todas las almas del Purgatorio! Amén

 

Por este abismo de compasión y piedad y principalmente por la bondad que demostrastéis hacia el buen ladrón, diciéndole: "Hoy estarás conmigo en el Paraíso.", Os hago esta súplica, Dulce Jesús. Os pido que a la hora de mi muerte tengáis misericordia de mi.

 

Amen!

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8 comentarios

  1. shara

     /  1 abril, 2010

    OH! BENDITA SEA SANTA BRIGIDA POR SIEMPRE..QUE SUPO HACER SIEMPRE LA VOLUNTAD DE DIOS…Y NOS DEJO TAN GRAN LEGADO..A MI ME HA AYUDADO MUCHO..Y JESUS SIEMPRE SE ME HA MANISFESTADO…CON ESTAS ORACIONES…LAS RECOMIENDO AMPLIAMENTE. Y VIVO CONFIADA EN EL SEÑOR…QUE ME PROTEGERA DE TODOS MIS MALES…COMO A SU PROPIA GLORIA…AMEN SHARA..DESDE VENEZUELA

    Responder
  2. José

     /  15 diciembre, 2010

    Dios siempre ha buscado la forma de mostrarme el camino que debo seguir. Muchas veces con dulzura y otras con fuerza, remeciéndome espiritual y corporalmente.
    Estuve 6 meses siguiendo las oraciones y tenia un gran amor y caridad en mi corazón, de pronto el demonio me tentó grandemente y caí muchas veces luego Mi amado Señor Jesús remeció mi alma y mi cuerpo con dolores muy grandes los que sólo el sabe aliviar. Retome las oraciones pero ahora sin orgullo ni soberbia, sino con una humildad más profunda, suplicante, reconociendo en mi corazón que sólo El es el único capas de ayudarme a vencer al demonio y sus tentaciones, yo no valgo nada y solo no tengo poder para vencerlo, pero con mi Señor Jesús todo lo bueno lo puedo.

    Responder
  3. María Navarro de Tseng

     /  2 marzo, 2012

    Estas son preciosas oraciones que son para nuestro bien.
    Gracias Jesús.

    Responder
    • berta cecilia cubillan

       /  26 marzo, 2012

      E stamos en Cuaresma, que mejor momento nos permite comenzar estas oraciones que nos llevan a acompañar a Jesus en su pasion ,muerte y Resurreccion, cada dia nos sentiremos con mas fuerza y amor para ofrecer y amar nuestra cruz y ayudar a nuestros hermanos . Buscando el camino q nos santifique como quiere nuestro Padre Celestial.

      Responder
  4. JOSE HENRY ORTIZ

     /  26 mayo, 2012

    POR GRACIA DE DIOS , EL AMOR A JESUS EN SU PASION Y CON LA FUERZA DEL ESPIRITU SANTO, PUDE HACER LAS QUINCE ORACIONES DURANTE EL AÑO Y LUEGO EMPEZAR LAS DE LOS DOCE AÑOS, DE LOS CUALES LLEVO CINCO. BENDITA SEA LA SANTISIMA TRINIDAD Y EL AUXILIO DE MAMITA MARIA , PARA TERMINARLAS FELIZ.

    Responder
  5. Hola,
    Me gustaría informarle de que en la tienda de Apple está disponible el St.Bridget oraciones aplicación, llamada “ParadiseGate” ..

    http://itunes.apple.com/us/app/paradisegate/id531546243?l=it&ls=1&mt=8

    Es gratuito y contiene dos oraciones: un año y doce versiones de años.
    Idiomas: Inglés, francés, alemán, italiano, portugués, español

    Por favor, ayúdenos a difundir las oraciones de Santa Brígida .. un gran regalo de nuestro Señor .. :)

    Saludos cordiales

    Responder
  6. ana maria

     /  17 julio, 2012

    por medio de estas oraciones e encontrado la paz y he sanado de diversas enfermedades si las rezan con fe dios escucha nuestras plegarias ya que son muy efectivas ana maria

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  7. Ángela

     /  14 octubre, 2012

    Yo acabo de terminar hace dos días, las oraciones de Santa Brígida para un año, es una gran satisfacción porque el solo hecho de poder terminarlas constituye una gracia de Dios. Si se puede!. Alguna vez me llamaron mucho la atención en un stand religioso pero no pude comprar la cartilla, al día siguiente un joven, ue murió hace poco comenzó a hablar conmigo en la iglesia y cuando observé la cartilla, me dijo con desaliento que no había podido terminarlas, pero me regaló la cartilla, porque creía que esa cartilla era para mí, me salió gratis porque el joven me dijo que tenía más en su casa. Y desde esedía comencé a rezarlas.

    A experiencia personal, cuando más las disfruté fue cuando invitaba al señor a estar conmigo y comenzaba a leerselas como si lo tuviera a mi lado, de verdad que uno se siente acompañado, como si Dios estuviera en verdad presente. Si lo hacen así, verán que se enamorarán y sentirán su presencia, de hecho es una de las 20 promesas de dicha oración.

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